Andalucía
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Artículo de María Jesús Monedero, publicado en la edición de Diario Córdoba del día 30 de noviembre de 2019

«Mujer tenía que ser». Me encanta que un programa de éxito titule una sección con una frase que cualquier mujer, al menos de mi generación, ha escuchado alguna vez. Todavía recuerdo, y han pasado muchos años, a un señor que golpeó mi coche por detrás y, cuando se bajó, lo primero que dijo fue: «No, si con vosotras ya se sabe». Prefiero empezar con humor porque lo que sigue no es para reírse. Pero nadie debe quitarnos la alegría ni la sonrisa.

El año pasado, por estas fechas, hablé de la Campaña Piedras. En aquel momento, era una llamada de atención previa a un informe sobre violencia sexual. Frente a algunos intentos por negar una realidad reconocida por numerosas instancias, Amnistía Internacional, en su comunicado para el 25 de noviembre de 2019, nos recuerda datos contrastados: «Las denuncias por violencia sexual se incrementan en 2019 un 11,8%. Solo en los primeros 6 meses de 2019, según datos del Ministerio del Interior, se han registrado 7.258 denuncias por delitos sexuales, 40 por día. (…) Más allá de la edad y la nacionalidad (de los agresores) y sin recurrir a los discursos de odio, se deben impulsar medidas eficaces que prevengan la violencia sexual y protejan a las mujeres de todo tipo de violencia».

No entremos en guerras de cifras. Deberíamos ponernos de acuerdo en la necesidad imperiosa de trabajar en una educación del respeto, los sentimientos, los valores compartidos. Lamentablemente hay grupos y personas que están impulsando medidas de retroceso en este sentido, sin comprender que hay una educación no formal, muy peligrosa, a través de internet. Y ahí es muy difícil intervenir.

Pero hoy, sin olvidar lo anteriormente dicho, quiero que reconozcamos a personas que están luchando, en diferentes partes del mundo, por los derechos humanos.

Marinel Sumook de Filipinas lucha contra el cambio climático. Tenía 16 años cuando sobrevivió al tifón Yolanda. Solamente en Filipinas murieron 6.000 personas, y millones perdieron su casa. Marinel pelea para que su gobierno garantice a las personas condiciones de vida dignas porque seis años después de la devastación del tifón Yolanda siguen viviendo en condiciones insalubres y necesitan comida, agua, casa, electricidad y aseos.

Sarah Mardidini y Sean Binder de Grecia. Seán , de 25 años, y Sarah, de 24, ayudaban a detectar barcos de personas refugiadas en peligro. Sufren amenazas por ayudar a migrantes. Ambos podrían ser condenados a hasta 25 años de cárcel.

Yasaman Aryani de Irán (donde, ahora mismo, hay una represión sin precedentes que iguala a mujeres y hombres) pertenece a un grupo de mujeres que arriesgan su libertad (ha sido condenada a 16 años) por protestar contra el uso obligatorio del velo. También en Irán está encarcelada Nasrin, la abogada condenada a 38 años de cárcel y 148 latigazos sólo por defender los derechos de las mujeres. Mujeres tenían que ser.

En la imagen: Miles de mujeres en Pakistán tomaron las calles para celebrar el Día Internacional de la Mujer (imagen de Lahore)

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