{"id":349,"date":"2018-05-17T17:15:03","date_gmt":"2018-05-17T17:15:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.es.amnesty.org\/andalucia\/?page_id=349"},"modified":"2023-12-02T19:41:34","modified_gmt":"2023-12-02T18:41:34","slug":"relatos-ganadores","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.es.amnesty.org\/andalucia\/concursos\/relatos\/relatos-ganadores\/","title":{"rendered":"Relatos ganadores"},"content":{"rendered":"<div class=\"csc-header csc-header-n1\">\n<div class=\"csc-header csc-header-n1\">\n<div class=\"csc-header csc-header-n1\">\n<div class=\"csc-header csc-header-n1\">\n<h2>Relato ganador del IX Certamen, a\u00f1o 2023<\/h2>\n<h2><\/h2>\n<em>Duele<\/em>. Dentro. En el coraz\u00f3n.\n<h2> <\/h2>\nLas cintas me rodean las mu\u00f1ecas y los tobillos, rasg\u00e1ndome a trav\u00e9s de la piel hasta llegar a mi alma. Me han <em>atado<\/em>. Otra vez. Por mucho que ese sentimiento me aterre, no existe otra forma de decirlo. Mi cuerpo est\u00e1 aprisionado a una cama de hospital, despojado de dignidad y libertad. Ni siquiera puedo voltearme para apaciguar la presi\u00f3n en las lumbares, ni mucho menos rascarme la nariz.\n<h2> <\/h2>\nEl p\u00e1nico trepa por mis pantorrillas y me susurra secretos al o\u00eddo. S\u00e9 que lo \u00faltimo que debo hacer es gritar y quejarme por la privaci\u00f3n de mis derechos, por vulnerar a mi persona, ya que eso aumentar\u00e1 los d\u00edas en que pase <em>atada <\/em>a esta horrible cama. Siento la lengua pastosa y la sed me suplica que aclare mi garganta. Miro a mi alrededor y me encuentro <em>sola<\/em>.\n<h2> <\/h2>\nEl sentimiento de soledad es tan profundo que me aterra, me paraliza en mil nervios tan r\u00edgidos que solo un chasquido los quebrar\u00eda. Observo las paredes pintadas de blanco, donde las sombras se acumulan en las esquinas sin una mota de polvo. El fluorescente en el techo, una luz demasiado brillante para mis verdosos ojos, me se\u00f1ala desde arriba.\n<h2> <\/h2>\nLo \u00faltimo que recuerdo es que estaba en casa, los pensamientos parec\u00edan volar en mi cabeza y me sent\u00eda demasiado confundida. La medicaci\u00f3n no estaba ayud\u00e1ndome y acud\u00ed al servicio de urgencias. A partir de ese momento, todas las im\u00e1genes se presentaban borrosas y difusas. Creo que alguien me gritaba que <em>me calmara<\/em>, y otros me sujetaron, y luego\u2026 Nada. Solo fragmentos desordenados con chispas de luz ambarina.\n<h2> <\/h2>\nNi siquiera s\u00e9 cu\u00e1ntos d\u00edas llevo durmiendo, pero la pesadez de mis p\u00e1rpados me indica que tal vez lleve varias noches desorientada y confusa.\n<h2> <\/h2>\nMis pensamientos callan cuando escucho el crujido de una cerradura. Abren la puerta de mi cautiverio y una hermosa mujer se acerca. La miro detenidamente, observando su cabello rojizo y la tristeza de su rostro, donde las arrugas marcan el mapa de la experiencia.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Mar\u00eda. \u2014Mi nombre suena a bayas silvestres en sus labios\u2014. Siento mucho lo que ha ocurrido. \u00bfC\u00f3mo te encuentras?\n<h2> <\/h2>\n\u2014Tengo sed \u2014le digo, porque es lo primero que se me ocurre\u2014, estoy inc\u00f3moda.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Pienso unos segundos en c\u00f3mo decirle que quiero que me suelte, tratando de encontrar las palabras adecuadas\u2014. \u00bfQu\u00e9 ha sucedido?\n<h2> <\/h2>\n\u2014Hace dos noches viniste a urgencias. La enfermedad se hab\u00eda descompensado \u2014me dice. Me gusta que hable del trastorno bipolar de aquella manera, sin prejuicios ni estigma hacia m\u00ed\u2014. No hab\u00eda personal sanitario suficiente. No tuvimos otra opci\u00f3n.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Lo entiendo \u2014le respondo. Por supuesto que no comprendo c\u00f3mo la sanidad puede hacerle algo as\u00ed a una persona, pero me obligo a tragarme mis palabras.\n<h2> <\/h2>\nLa mujer hace un amago de volver sobre sus pasos, pero se detiene a medio camino. Se voltea y regresa hacia m\u00ed. Siento sus manos en mi brazo derecho, realizando suaves c\u00edrculos mientras me mira con una mueca desconsolada.\n<h2> <\/h2>\n\u2014<em>Esto <\/em>no se puede entender \u2014susurra\u2014. La contenci\u00f3n mec\u00e1nica es horrible. Lo s\u00e9\u2014 admite. Y solo con su voz, hace que cualquier nudo de nervios apretado se deshaga como la mantequilla\u2014. Comprendo que est\u00e9s enfadada y molesta, por eso y por no poder ver a tu familia porque tienen prohibida las visitas en el \u00e1rea de psiquiatr\u00eda. \u2014Hace una peque\u00f1a pausa y acomoda los cojines\u2014. Lo siento Mar\u00eda, lo siento mucho.\n<h2> <\/h2>\n\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me pides disculpas? \u2014Ajusta las contenciones y mi piel se siente un poco m\u00e1s fresca y ligera\u2014. T\u00fa no haces las leyes, la responsabilidad de\u2026\n<h2> <\/h2>\n\u2014Es mi responsabilidad, Mar\u00eda \u2014me interrumpe\u2014. Como enfermera. \u2014Se aclara la garganta\u2014. Como persona de este mundo \u2014rectifica\u2014. Han vulnerado tus derechos, tu integridad, y soy c\u00f3mplice una vez m\u00e1s.\n<h2> <\/h2>\nDe pronto, me doy cuenta de que no tengo palabras de consuelo para ella. La enfermera se queda el silencio y este nos envuelve en un manto aterciopelado. Tal vez no sean necesarias, sencillamente con mirarnos nos decimos <em>m\u00e1s <\/em>que con los labios.\n<h2> <\/h2>\nTodo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Como miembro del colectivo activista por los derechos en salud mental, conozco la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos como la palma de mi mano. Las personas que padecemos un trastorno mental luchamos por nuestra libertad de expresi\u00f3n, porque nos escuchen y nos hagan part\u00edcipes en nuestro propio tratamiento. Trabajamos por una seguridad \u00edntegra y por poder decidir en cada momento, aunque nos hallemos en una situaci\u00f3n aguda o descompensada, lo que necesitamos y queremos para nuestra vida.\n<h2> <\/h2>\nSin embargo, el estigma se convierte en una gran brecha entre los afectados, la poblaci\u00f3n y los servicios sanitarios.\n<h2> <\/h2>\n\u2014\u00bfNecesitas algo m\u00e1s? \u2014escuch\u00f3 de repente. Regreso a mi mente y la veo en el umbral de la puerta.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Un vaso de agua estar\u00eda bien, muchas gracias.\n<h2> <\/h2>\n<em>Necesitar<\/em>. La palabra rebota en mi cabeza, atrap\u00e1ndome por completo. Me hubiera gustado responderle que lo que necesito es salir de esta habitaci\u00f3n, poder recuperarme de forma tranquila y sin estas ataduras, ver a mi familia y saber qu\u00e9 ha pasado en el <em>exterior <\/em>en todo este tiempo. Necesito un trato digno y sentirme con la capacidad de decidir en mi proceso de salud.\n<h2> <\/h2>\nA los pocos minutos regresa con el vaso y varios compa\u00f1eros. La enfermera me sonr\u00ede de oreja a oreja, los dientes alineados de una forma perfecta.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Vamos a quitarte <em>esto<\/em>, Mar\u00eda \u2014me dice. Y mi coraz\u00f3n se detiene un segundo\u2014. Puede que las leyes todav\u00eda no hayan cambiado, pero en el equipo estamos a favor de vuestros derechos.\n<h2> <\/h2>\nSin a\u00f1adir una s\u00edlaba m\u00e1s, arrancan aquellas horribles cintas blancas de mis brazos, mi cintura y mis piernas. Cuando por fin me hallo sentada, me doy cuenta de que no estaba respirando, no al menos de una forma consciente y profunda. Tomo una gran bocanada de aire fresco y dejo que mis pulmones se llenen, la libertad revoloteando por mi piel.\n<h2> <\/h2>\n\u2014Gracias \u2014murmuro. Ella me toma de la mano y me gu\u00eda hacia la salida.\n<h2> <\/h2>\n\u2014No tienes por qu\u00e9 darlas, Mar\u00eda.\n<h2> <\/h2>\nSalimos a la luz brillante de los pasillos y me acompa\u00f1a hacia una de las salas comunes. Hay otros pacientes que est\u00e1n coloreando, leyendo o simplemente hablando entre ellos. Las puertas del fondo est\u00e1n cerradas, custodiando nuestra libertad como animales enjaulados en barrotes dorados.\n<h2> <\/h2>\nTodav\u00eda queda tanto por luchar, tanto por trabajar\u2026 Pero en aquel momento, me permito sentarme en una amplia butaca y mirar por la ventana. El cielo azulado parece una enorme manta sin una nube blanca, acunando al sol ardiente en el centro. Tal vez all\u00e1 se encuentren las respuestas que tanto necesito, un mundo de ensue\u00f1o donde todos podamos vivir en armon\u00eda y complicidad.\n<h2> <\/h2>\nEl sue\u00f1o es tierno y peque\u00f1o, un brote sembrado en aquellos corazones que sienten, padecen y <em>act\u00faan<\/em>\n<h2> <\/h2>\n<em>FIN<\/em>.\n<h2><\/h2>\n<h2 class=\"csc-firstHeader\">Relato ganador del VII Certamen, a\u00f1o 2021.<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>LA FUENTE <\/b>de <em>\u00c1lvaro Garc\u00eda Peralta.<\/em><\/p>\n\n<div id=\"bp-page-1\" class=\"page\" data-page-number=\"1\" data-loaded=\"true\">\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: right\"><em>A Ana, y su Bernardino.<\/em><\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Cuando est\u00e1bamos en la plazoleta, mientras los ni\u00f1os jugaban, Miguel siempre se sentaba con nuestras madres. Miguel hab\u00eda llegado algunos d\u00edas despu\u00e9s de que el presidente declarase el estado de alarma. Su madre, m\u00e9dica del Hospital Universitario Virgen Macarena, lo hab\u00eda tra\u00eddo para que estuviera a buen resguardo con su abuela el tiempo que durase el confinamiento. El bloque de pisos era alto, cercado por carreteras y \u00e1rboles\nfrondosos, pertenecientes a la parte oeste del parque. Viv\u00edamos en la misma torreta y, al ser vecinos, puerta con puerta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Cada semana, mi madre le llevaba la compra a do\u00f1a Herminia con su carrito de supermercado y, aunque econ\u00f3micamente pas\u00e1bamos por un mal momento, ella no dudaba en poner algunos euros para poder llevarle algo m\u00e1s de az\u00facar, de papel higi\u00e9nico, de agua o de caf\u00e9. La abuela de Miguel era una mujer de aspecto d\u00e9bil, maltratada por la edad, pero sin perder la costumbre de ir con mucho maquillaje y peinada con un alto y fuerte mo\u00f1o,\ncomo si acaso fuera a salir de casa. Por la noche, a la hora de cenar, y sin faltar ni un d\u00eda, se escuchaba a trav\u00e9s de la pared el sonido de una batidora Una vez, mi padre dijo:<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014No es normal que hayan dejado al ni\u00f1o al cuidado de do\u00f1a Herminia, si ya le costaba cuidarse ella sola\u2026<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014La madre es m\u00e9dico, y el padre, polic\u00eda. Casi no est\u00e1n en casa \u2014respondi\u00f3 mi madre\u2014. Adem\u00e1s, aqu\u00ed est\u00e1 m\u00e1s seguro que all\u00ed.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Eso era lo que m\u00e1s preocupaba en la comunidad. Miguel, a ojos de los vecinos, podr\u00eda tener el virus, estar contagiado. Las tardes que baj\u00e1bamos a la plazoleta, nos obligaban a ponernos guantes y mascarillas si quer\u00edamos jugar con los dem\u00e1s ni\u00f1os del barrio, pero no era lo mismo; de alguna manera, todo aquello hab\u00eda dejado de ser divertido. Ten\u00edamos prohibido tocar a nadie, ni quitarnos las protecciones, y mucho menos montar en los\ncolumpios. Solo pod\u00edamos estar all\u00ed, durante una hora, a un metro y medio de distancia, casi sin poder acercarnos los unos a los otros.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Ese Miguel es un peligro \u2014dec\u00edan algunos ni\u00f1os\u2014. \u00c9l tiene la culpa de todo esto.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel era un ni\u00f1o esmirriado, de cabeza abombada y moreno. De barbilla puntiaguda, el pico de nacimiento del pelo continuaba en una densa mata de pelo lacio, que le ca\u00eda sobre aquellos ojos juntos, del color azul tan profundos como un estanque.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Estaba siempre separado del resto, callado, como si escondiese un gran secreto y no quisiera compartirlo con nadie. A m\u00ed siempre me generaba preguntas, y aunque sab\u00eda que no era lo correcto, habr\u00eda dado lo que fuese por conocer las respuestas. Su silencio, su indiferencia, su manera de estar, todo en \u00e9l era molesto. Era un bicho raro, un friki, y todos los ni\u00f1os del\ngrupo lo comentaban. Cuando lo ve\u00edan all\u00ed, solo, sentado en el banco, nuestras madres nos dec\u00edan:<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no invit\u00e1is a Miguel a que juegue con vosotros?<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Si es \u00e9l \u2014respond\u00edamos nosotros\u2014. Es \u00e9l el que no quiere jugar con nosotros.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Sinceramente, era ese desprecio lo que m\u00e1s nos molestaba de \u00e9l. No entend\u00edamos por qu\u00e9 no quer\u00eda jugar con los dem\u00e1s, ahora que pod\u00edamos, despu\u00e9s de tanto tiempo encerrados en casa. Eso nos pon\u00eda furiosos; eso, y que cuando lo llamabas por su nombre, Miguel, no respond\u00eda. Nunca se levantaba de aquel banco, jam\u00e1s. Mi madre lo recog\u00eda en casa de do\u00f1a\nHerminia, y volv\u00eda a dejarlo all\u00ed cuando nos recog\u00edamos todos.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">El grupo empez\u00f3 a decir que Miguel ten\u00eda la culpa de todo lo que estaba pasando. En especial, Alfonso Paso, quien era un a\u00f1o m\u00e1s grande que todos nosotros.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Ese Miguel va a contagiarnos a todos.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9? \u2014dije, sin poder evitar sonrojarme cuando todo el grupo me mir\u00f3 a la vez.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfNo lo ves? \u2014pregunt\u00f3 Alfonso, se\u00f1al\u00e1ndole\u2014. Su mascarilla est\u00e1 hecha con un pa\u00f1o, y esos guantes\u2026 Son guantes del chino \u2014Rieron algunos\u2014. Es un peligro. Para m\u00ed, para ti, Rub\u00e9n; para ti, Rosa; para todos nosotros. Para ti tambi\u00e9n&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Agach\u00e9 la cabeza cuando me se\u00f1al\u00f3, pero seguidamente, asent\u00ed.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Puede que lo sea \u2014dije\u2014. \u00bfPero qu\u00e9 hacemos?<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Tendremos que hacer lo que se hace en estos casos \u2014respondi\u00f3 con naturalidad y encogi\u00e9ndose de hombros\u2014. Lo \u00fanico que puede hacerse.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">No sab\u00edamos si realmente estaba contagiado, pero todos los del grupo le dimos la raz\u00f3n y le seguimos la corriente. M\u00e1s aun cuando nos dijo que por su culpa volver\u00edan a encerrarnos, y esta vez de por vida, que \u00e9l ser\u00eda el responsable de que muriesen nuestros amigos y nuestros familiares. Adem\u00e1s, quien no lo hubiera hecho, hubiese sido expulsado del grupo, y dejado de lado por todos. Miguel solo ten\u00eda un entretenimiento durante toda la tarde. Mientras estaba sentado en el banco de la plazoleta, hablaba con su m\u00f3vil. Se lo llevaba a la boca y mandaba audios. Despu\u00e9s escuchaba las respuestas llev\u00e1ndose el m\u00f3vil al o\u00eddo. Y volv\u00eda a repetir las mismas acciones una y otra vez. Miguel deb\u00eda de tener muchos amigos, porque\nsiempre ten\u00eda alguien con quien hablar. El m\u00f3vil era de \u00faltimo modelo, puesto en venta pocos meses atr\u00e1s, con tecnolog\u00eda punta. Mi padre, al verlo, se quejaba de qu\u00e9 le serv\u00eda a un ni\u00f1o de su edad un m\u00f3vil tan caro y avanzado. Nosotros, opin\u00e1bamos lo mismo, pero a todos nos hubiese gustado tener uno. Podr\u00edan descargarse miles de juegos y aplicaciones\ndivertidas.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014No sabe usarlo \u2014dec\u00edan algunos\u2014. Todo el d\u00eda hablando con gente. \u00a1En vez de estar jugando! \u00a1O viendo Youtube!<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Era el m\u00f3vil con el que todos so\u00f1\u00e1bamos al irnos a dormir. Algunos quisieron acercarse a \u00e9l, sent\u00e1ndose a su lado, intentando que Miguel les dejase jugar, pero siempre se negaba, en silencio, con un ligero movimiento de cabeza. Lo bloqueaba y se lo colocaba en el regazo hasta que esa persona se marchaba y lo dejaba en paz.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Es un ego\u00edsta \u2014dec\u00edan al volver\u2014. No me ha dejado ni verlo. Encima de que mi madre lo bajaba a la plazoleta con nosotros&#8230; qu\u00e9 desagradecido. Era lo que sol\u00eda pensar.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Una de las tardes que est\u00e1bamos jugando, conseguimos que Miguel despegase su trasero del banco.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Hemos visto a tu madre \u2014dijo Rub\u00e9n\u2014. Nos la hemos cruzado en la fuente, cuando jug\u00e1bamos a la pelota. Ha preguntado por ti.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfMi madre? \u2014pregunt\u00f3 alterado.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014S\u00ed\u2026 \u2014dijo Rosa\u2014. Pero ya se habr\u00e1 marchado.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Yo me mantuve a cierta distancia, tras ellos, casi sin querer participar. Al escuchar esa \u00faltima palabra, los ojos de Miguel se llenaron de l\u00e1grimas.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfQuieres que vayamos a buscarla? \u2014le dijeron\u2014. Si quieres podemos llevarte a la fuente.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfPuedo verla? \u2014respondi\u00f3 Miguel\u2014. Me dijo que hasta que no terminase todo no pod\u00eda\u2026<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Claro que puedes \u2014respondi\u00f3 Rub\u00e9n\u2014. El presidente ha levantado el estado de alarma esta tarde. Ya podremos volver al colegio, ir al centro comercial cuando queramos\u2026 Todo se ha acabado. \u00a1Vamos, corre, ha venido a buscarte!<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel mir\u00f3 a nuestras madres, quienes segu\u00edan charlando en el banco de al lado. Dud\u00f3, pero guard\u00f3 su m\u00f3vil en el bolsillo y se levant\u00f3 del banco.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Lo acompa\u00f1amos por el camino interior del parque, el que transcurr\u00eda entre los \u00e1rboles.\nMiguel miraba hacia todos lados, temiendo que algo le sorprendiese de repente y le atacase sin previo aviso. Salimos del camino hacia un claro y entonces llegamos a la fuente. Durante todo el trayecto, y cada varios metros, Miguel palpaba su bolsillo para comprobar que su m\u00f3vil segu\u00eda all\u00ed. La fuente estaba llena de agua, el cual sub\u00eda y bajaba a trav\u00e9s de una estatua de m\u00e1rmol, cuyos \u00e1ngeles sujetaban con sus manos vasijas de dos asas. Dimos varias vueltas a su alrededor y al ver que su madre no estaba, Miguel nos mir\u00f3 de reojo y regres\u00f3 por el camino de vuelta.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">De frente, se lo encontr\u00f3.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00a1Eh! \u00a1T\u00fa! \u00bfD\u00f3nde te crees que vas?<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel levant\u00f3 la cabeza y vio a Alfonso Paso. Tras \u00e9l, estaba el resto del grupo. Rub\u00e9n, Rosa y yo nos colocamos junto a ellos. En las manos llevaban botes de gel y de champ\u00fa; los hab\u00edan tra\u00eddo cada uno de sus casas. En sus miradas, pod\u00eda verse reflejado el brillo de un plan malvado.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Alfonso le empuj\u00f3 hacia atr\u00e1s:<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Mi madre ha venido a buscarme \u2014musit\u00f3 Miguel.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014A ti no vendr\u00eda a buscarte nadie.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel se mantuvo firme, pero sin poder evitar que su labio se agitara en un sollozo. Sac\u00f3 su m\u00f3vil del bolsillo y antes de que pudiera llamar a nadie, Alfonso se lo arrebat\u00f3 de las manos.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00a1Devu\u00e9lvemelo! \u2014dijo. Un chillido que solo gener\u00f3 burla en el grupo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Alfonso le adelant\u00f3, y el resto lo seguimos, esquivando a Miguel; alguno, sin embargo, choc\u00f3 su hombro contra \u00e9l y estuvo a punto de derribarlo. Cuando llegamos a la fuente, Alfonso par\u00f3 en seco y nos echamos a un lado.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Levant\u00f3 el m\u00f3vil con la mano y lo coloc\u00f3 sobre las aguas de la fuente. La ca\u00edda era muy leve, pero solo de pensarlo, a m\u00ed se me hel\u00f3 la sangre.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Quer\u00edan tirar el m\u00f3vil al agua para romp\u00e9rselo. El coraz\u00f3n de Miguel empez\u00f3 a latir muy fuerte; todo el mundo sabe lo que ocurre con los m\u00f3viles cuando entran en contacto con el agua. Miguel extendi\u00f3 su mano en una s\u00faplica, y el m\u00f3vil empez\u00f3 a vibrar, conforme iban entrando las notificaciones. Pero Miguel ya no podr\u00eda escuchar lo que aquellos audios\ndijesen, ni podr\u00eda responder a m\u00e1s mensajes. El agua acabar\u00eda con todo eso.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Mira tu m\u00f3vil \u2014dijo Alfonso\u2014: menudo chapuz\u00f3n va a darse.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel no se movi\u00f3 de su sitio. Nos miraba a todos, o quiz\u00e1s, a ninguno.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Devu\u00e9lvele el m\u00f3vil \u2014dije\u2014. No tiene gracia, Alfonso.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfQue est\u00e1s con \u00e9l? \u2014gru\u00f1\u00f3 Alfonso, se\u00f1al\u00e1ndome con el dedo\u2014. T\u00fa est\u00e1s igual de contagiado. \u00a1Viv\u00eds puerta con puerta, y es tu madre la que lo saca a la calle!<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Como si fuera un perro. Retroced\u00ed, muerto de miedo. Alfonso no solo ten\u00eda un a\u00f1o m\u00e1s que nosotros, tambi\u00e9n med\u00eda medio palmo m\u00e1s, y ten\u00eda el doble de cuerpo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Si no quieres que tu m\u00f3vil se moje \u2014dijo\u2014, tendr\u00e1s que mojarte t\u00fa.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Alfonso, no\u2026 \u2014susurr\u00e9.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Pero Alfonso estaba cada vez m\u00e1s nervioso y mosqueado:<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00a1T\u00fa ser\u00e1s el siguiente como no te calles!<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Entonces, guard\u00e9 silencio y me apart\u00e9 a un lado, con los dem\u00e1s.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Vale, lo har\u00e9.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Alfonso le dio un bote de gel, y los dem\u00e1s colocaron los suyos en el borde de piedra de la fuente. Furioso, abri\u00f3 uno de ellos y lo vaci\u00f3 en el agua.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014L\u00e1vate bien \u2014escupi\u00f3\u2014. No queremos que nos contagies m\u00e1s.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel se quit\u00f3 su mascarilla de trapo, sus guantes, despu\u00e9s se desnud\u00f3, y se meti\u00f3 en el agua. Solo al verlo, sent\u00ed fr\u00edo. El m\u00f3vil segu\u00eda vibrando con cada golpe de gel que Miguel se daba en el cuerpo. Sus ojos estaban vac\u00edos, mientras contemplaba el sucio fondo de la fuente. Su cuerpo temblaba y daba fuertes tiritones cada vez que se achuchaba con el agua.\nMiguel se frotaba con mucha fuerza la piel, pero parec\u00eda no notar nada. Se daba, se daba y se daba, con la boca entreabierta y los dientes apretados. Su mejilla se zarandeaba con un tic.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Cuando tuvo la piel enrojecida y llena de puntitos de sangre, Alfonso le indic\u00f3 que parase.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Dile a tu vieja que te compre una mascarilla decente y unos guantes de verdad \u2014mascull\u00f3\u2014. Y se deje de tanto m\u00f3vil.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Le lanz\u00f3 el m\u00f3vil al cuerpo, y Miguel pudo cogerlo tras golpear en su pecho. Alfonso Paso y los dem\u00e1s se fueron, pero yo me qued\u00e9 all\u00ed plantado, sin poder moverme.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel sali\u00f3 de la fuente y sin vestirse ni secarse intent\u00f3 encender el m\u00f3vil sin \u00e9xito. Ten\u00eda las manos mojadas y se le resbalaba. Lo observ\u00e9 largo rato; Miguel estaba hablando en voz alta consigo mismo. Susurraba, y eso me imped\u00eda o\u00edr lo que estaba diciendo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Me quit\u00e9 mi camiseta y se la tend\u00ed.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Puedes secarte con ella \u2014dije.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Y aunque todav\u00eda segu\u00eda teniendo algo de inseguridad, la cogi\u00f3.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Estaba sentado junto a \u00e9l cuando se dirigi\u00f3 a m\u00ed por primera vez.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Estoy contagiado \u2014dijo\u2014. No deber\u00edas estar aqu\u00ed. Nadie deber\u00eda estar conmigo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014No est\u00e1s contagiado \u2014le respond\u00ed, quit\u00e1ndole la camiseta de las manos al ver que ya estaba seco y poni\u00e9ndomela de nuevo\u2014. Y si lo est\u00e1s, pues yo tambi\u00e9n lo estoy.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel sonri\u00f3; una triste sonrisa que podr\u00eda haber acabado con el mundo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014\u00bfCon qui\u00e9n hablabas tanto? \u2014le pregunt\u00e9, mirando el m\u00f3vil en su regazo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">No hab\u00eda conseguido encenderlo de nuevo.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Miguel se encogi\u00f3 de hombros.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">\u2014Con mis padres \u2014dijo\u2014. Con mis amigos. Con mi novia. Hablaba con mi familia. Los echo de menos. Los quiero mucho.<\/div>\n<div class=\"textLayer\" style=\"text-align: left\">Y Miguel rompi\u00f3 a llorar desconsolado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n\n<hr \/>\n\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<h2 class=\"csc-firstHeader\">Relato ganador del VI Certamen, a\u00f1o 2020.<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>LA FUGA <\/b>de <em>Tom\u00e1s Af\u00e1n Mu\u00f1oz.<\/em><\/p>\n\n<div id=\"bp-page-1\" class=\"page\" data-page-number=\"1\" data-loaded=\"true\">\n<div class=\"textLayer\">Huy, hola. \u00bfQu\u00e9 tal? \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? Veo que te sorprende mi presencia. \u00bfQue qu\u00e9 hago aqu\u00ed? Pues yo&#8230; esto&#8230; me has pillado in fraganti. Qu\u00e9 sorpresa, \u00bfverdad? No esperabas encontrarme&#8230;escondido en este rinc\u00f3n apenas transitado de tu sistema operativo. S\u00ed, lo confieso&#8230; me temo que&#8230; soy un intruso&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Es cierto&#8230; realmente yo no tendr\u00eda que estar en esta carpeta. Lo s\u00e9. Pero las circunstancias me han llevado hasta ella. Espera un momento,no hagas eso, por favor. \u00a1No me borres! Para ti se trata de un gesto enormemente sencillo, \u00fanicamente tienes que pulsar levemente una tecla. Pero para m\u00ed&#8230; ese peque\u00f1o gesto constituye una condena definitiva e irreversible&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Por eso te ruego que no lo hagas. Todav\u00eda no. Esc\u00fachame antes, tengo una explicaci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Gracias. Espera un segundo que me tranquilizo y empiezo a contarte.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Ver\u00e1s, yo procedo de otro ordenador, en otro continente, un modelo desfasado, con un sistema operativo tremendamente precarioy fallido. Un aparato superpoblado lleno de conflictos con troyanos, infectado de spywares y con las cookies campando a sus anchas sin control.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Y adem\u00e1s los virus hacen estragos en nuestra depauperada poblaci\u00f3n. Y para colmo de males, apenas queda espacio en el disco duro para todos nosotros.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Y se da, por otro lado,la circunstancia, de que&#8230;en los mensajes de spam, recibimos a menudo publicidad relativa a vuestros flamantes aparatos supersofisticados, y muchos de nosotros, de esp\u00edritu inconformista, so\u00f1amos, por eso, con emprender la aventura de acceder, a cualquier precio, a vuestro para\u00edso tecnol\u00f3gico. Somos muchos millones de unidades del sistema las que deseamos llegar a formar parte de vuestra confortable e hiperdesarrollada maquinaria.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Por eso, reuniendo nuestros ahorros, un grupo de documentos decidimos convertirnos en indocumentados vendiendo nuestros datos al mejor postor para conseguir embarcarnos en un email. Fue una decisi\u00f3n dura, pero cre\u00edamos que, al final, las penalidades del viaje se ver\u00edan recompensadas por el \u00e9xito.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">De modo que, tras abandonar nuestro entorno familiar, iniciamos semejante odisea, llenos de ilusiones y convencidos de nuestro \u00e9xito.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Y en primer lugar,recurriendo a unos traficantes de spam, contratamos los servicios de un software malicioso con acceso en l\u00ednea a las redes internacionales.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Pero no fue nada f\u00e1cil la traves\u00eda. Aunque vosotros, gracias a la tecnolog\u00eda 4G, pod\u00e9is desplazaros a grandes velocidades, para nuestras rudimentarias embarcaciones navegar por internet es lento, terriblemente lento, y penoso, y muchas veces nuestros env\u00edos naufragan por errores de conexi\u00f3n. Las oscuras aguas virtuales est\u00e1n repletas de fragmentos de ilusionados mensajes que, con frecuencia, las mareas del ciberespacio empujan,deslavazados, a la costa. Donde yacen olvidados por todos, en un disperso e ilimitado cementerio de restos de datos perdidos para siempre.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Pero nosotros, afortunadamente, sobrevivimos a tan precarias condiciones de navegaci\u00f3n, y despu\u00e9s de un largo y penoso trayecto logramos amarrar nuestra embarcaci\u00f3n a un puerto USB.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Sin embargo, las mayores penalidades estaban por llegar. Porque, tras la dura traves\u00eda, los severos controles de vuestros servidores nos recluyeron, autom\u00e1ticamente, sin contemplaciones y priv\u00e1ndonos de cualquier posibilidad de alegaci\u00f3n o de defensa, en la carpeta de correo no deseado.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Se da la circunstancia, de que muchos de nosotros somos documentos enviados all\u00ed por motivos de conciencia, nuestros contenidos incomodan al sistema operativo, porque reclamamos cambios en el aparato. Y otros, simplemente, somos archivos que buscamos una oportunidad, y que nos topamos de bruces con la arbitrariedad de un sistema inmisericorde que&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Huy, perdona&#8230; no, no quiero molestarte&#8230; \u00bfc\u00f3mo dices? \u00bfqu\u00e9 no tienes por qu\u00e9 soportar un mitin dictado por un presunto spam malicioso? Tienes raz\u00f3n&#8230; exc\u00fasame, no pretend\u00eda abusar de tu paciencia&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Pero trata de entenderme, por favor, me siento un poco angustiado, y no s\u00e9 medir mis palabras&#8230;<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Por otro lado, ha sido un gran esfuerzo llegar hasta aqu\u00ed y me encuentro exhausto.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Oh, \u00a1qu\u00e9 bien! Despliegas un men\u00fa, \u00bfes para m\u00ed? Veo que est\u00e1s examinando las opciones. Elige\u201dguardar como\u201d, por favor, dame una oportunidad. No quiero atacar tu sistema, ni da\u00f1ar tu configuraci\u00f3n, soy pac\u00edfico y \u00fanicamente pido una oportunidad. Tuve que hacer muchos esfuerzosy sacrificios para conseguir colarme por un resquicio de tu desfasado antivirus. Pero, percibo que no consigo ablandar tu disco duro con mi enternecedora historia. Si no me quieres alojar en tu sistema, si no te gusto, d\u00e9jame acceder a tus redes sociales en una publicaci\u00f3n humanitaria, buscar\u00e9 la manera de ser retuiteado, compartido y comentado y qui\u00e9n sabe si hasta puedo llegar a convertirme en viral.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">He pasado mucho tiempo en un campo de refugiados en la papelera de reciclaje, deseando ser recuperado, pero temiendo que fueran ciertos los rumores acerca de que tarde o temprano cuando la capacidad de almacenamiento no diera m\u00e1s de s\u00ed, proceder\u00edan a vaciarnos a todos, sin piedad, con un solo, definitivo e irreversible clic, y no es agradable la perspectiva de acabar as\u00ed, yo no he venido al ciberespacio para convertirme en un pu\u00f1ado de bits desordenados a las primerasde cambio, yo tengo sue\u00f1os, proyectos, ilusiones, s\u00e9 que puedo llegar a marcar tendencia, soy capaz de\u00a0 convertirme en \u201ctrending t\u00f3pic\u201dsi me dan una oportunidad. Porque \u00bfd\u00f3nde acaban las cosas que borr\u00e1is? \u00bfOs lo hab\u00e9is preguntado alguna vez? Yo pienso en ello muy a menudo. Y no quiero ser una v\u00edctima an\u00f3nima m\u00e1s de vuestra sobreabundancia de datos.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">Ahora todo depende de ti.<\/div>\n<div class=\"textLayer\">En fin, ya me has escuchado y puedes borrarme si quieres<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n\n<hr \/>\n\n<\/div>\n<h2 class=\"csc-firstHeader\">Relato ganador del V Certamen, a\u00f1o 2019.<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>AURORA<\/b> de <em>Jos\u00e9 Javier Sarabia Barr\u00f3s<\/em><\/p>\nAurora camin\u00f3, renuente, hacia el despacho. Se sent\u00eda abrumada por las penosas obligaciones\u00a0que le impon\u00eda su trabajo y fatigada a causa de sue\u00f1os inquietos. A este desasosegado \u00e1nimo\u00a0se hab\u00edan a\u00f1adido, en los \u00faltimos meses, dudas crueles que ro\u00edan su mente como gusanos\u00a0voraces, despertadas por aquellas palabras impresas en una hoja de papel, arrancada de un\u00a0antiguo libro, y que hab\u00eda encontrado, por casualidad, dentro de un mueble abandonado en el\ndesv\u00e1n de la vieja casona familiar; palabras que volv\u00edan constantemente a su cabeza. \u00bfQu\u00e9\u00a0eran la dignidad intr\u00ednseca y los derechos inalienables? \u00bfPor qu\u00e9 constitu\u00edan la base de la paz\u00a0y la justicia? \u00a1Ella era la justicia! \u00bfO puede que no? Le dol\u00eda la cabeza. Cuando entr\u00f3, la\u00a0presencia de los hombres que la aguardaban hizo que su cara adoptara una mueca de\u00a0irritaci\u00f3n. De los dos intrusos, el de m\u00e1s edad, un individuo muy corpulento, estaba sentado\nde espaldas a la puerta, retrepado en una de las sillas que enfrentaban la mesa de trabajo.\n\nPose\u00eda una cabeza peque\u00f1a, cuadrada y cubierta de un cabello blanco, recio y muy corto. De\u00a0su chaqueta abierta sobresal\u00eda una prominente barriga, que a duras penas se manten\u00eda dentro\u00a0de una camisa a punto de estallar. El otro, bajo y delgado, permanec\u00eda de pie ante el amplio\u00a0ventanal. La luz del sol, tamizada por la permanente calima y las nubes hura\u00f1as que esa\u00a0ma\u00f1ana dominaban el cielo, se derramaba, lechosa y extra\u00f1amente deslumbradora, por la\nestancia.\n\n\u2013Buenos d\u00edas, caballeros, \u00bfQu\u00e9 desean?\n\nEl hombre bajo se volvi\u00f3 hacia Aurora. Su rostro patibulario y enjuto estaba marcado por\u00a0numerosas y peque\u00f1as cicatrices, legado de una epidemia de viruela infantil que hab\u00eda asolado\u00a0Europa hac\u00eda treinta a\u00f1os. Pos\u00f3 su mirada negra y ratonil sobre ella y le pregunt\u00f3 con un tono\u00a0atiplado:\n\n\u2013\u00bfEs usted Aurora Maestre?\n\u2013S\u00ed, soy yo. \u00bfSon ustedes los evaluadores?\n\u2013Goza usted de un gentil despacho. Funcional, pero vasto; y ornado\u2026.\n\u2013Les ruego que empecemos inmediatamente con la supervisi\u00f3n. Estoy muy ocupada.\n\nEl hombre bajo sonri\u00f3 de forma sarc\u00e1stica mientras sacaba una cartera de su chaqueta\u00a0p\u00farpura. La abri\u00f3 con una sola mano y exhibi\u00f3 una acreditaci\u00f3n azul. A pesar del nerviosismo\u00a0que la invadi\u00f3 al ver la temida identificaci\u00f3n, la voz de Aurora son\u00f3 en\u00e9rgica y segura.\n\n\u2013Entendido. No son evaluadores. Son agentes de la Direcci\u00f3n General de Seguridad. \u00bfEn qu\u00e9\u00a0puedo ayudarles?\n\u2013Tiene usted que concurrir con nos ante el Inspector Principal.\n\u2013\u00bfQu\u00e9 quiere de m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no me ha llamado para concertar una cita?\n\u2013Esas interpelaciones est\u00e1n fuera de lugar \u2013dijo el hombre bajo \u2013. Marchemos.\n\u2013No pienso ir con ustedes hasta que me digan el motivo. Soy jueza. No pueden tratarme as\u00ed.\n\nEl hombre bajo hizo un adem\u00e1n con la cabeza. Como accionado por un resorte, el hombre\u00a0del pelo blanco se levant\u00f3 de la silla con una agilidad asombrosa, dada su corpulencia, y asi\u00f3\u00a0con la fuerza de un gorila la nuca de Aurora quien, instintivamente, encogi\u00f3 los hombros y se\u00a0qued\u00f3 absolutamente quieta. El coraz\u00f3n le lat\u00eda como si quisiera abandonarla y escapar de la\u00a0habitaci\u00f3n. Aurora apenas respiraba.\n\n\u2013En el ejercicio de nuestras funciones podemos hacer lo que nos d\u00e9 la gana \u2013le susurr\u00f3 el\u00a0esbirro, con fiereza, al o\u00eddo \u2013. Y ahora, o empiezas a caminar o te desnuco aqu\u00ed mismo.\nAurora consigui\u00f3 asentir a duras penas con la cabeza y mascull\u00f3:\n\u2013Est\u00e1 bien, est\u00e1 bien, no se enfade, por favor. Les acompa\u00f1ar\u00e9.\n\nMientras compon\u00eda el cuello del abrigo, Aurora hizo un esfuerzo por mantenerse tranquila. Se\u00a0atrevi\u00f3 a preguntar:\n\n\u2013\u00bfMe pueden decir a d\u00f3nde vamos?\n\u2013A la Pir\u00e1mide \u2013respondi\u00f3 el hombre bajo.\n\nEl veh\u00edculo avanzaba veloz sobre la negra y solitaria carretera. Sentada en el asiento de atr\u00e1s,\u00a0Aurora mitigaba la inquietud que le atenazaba abandon\u00e1ndose a la belleza ferruginosa y\u00a0amarillenta de los campos yermos, siempre cubiertos por \u00e1ridas polvaredas, siempre sedientos\u00a0de la escasa lluvia que, con desesperante avaricia, conced\u00eda el cielo inmisericorde.\n\nEl hombre de pelo blanco conduc\u00eda. Su compinche gir\u00f3 la cabeza hacia Aurora y coment\u00f3,\u00a0jovial:\n\n\u2013Las nubes negras de las primeras luces se han tornado albas. Se anuncian nieves. \u00a1Hace\u00a0tantos a\u00f1os que no lo hace! Desde antes del Conflicto. \u00bfRecuerda usted la nieve, Aurora? La\u00a0mayor\u00eda la estim\u00e1bamos s\u00f3lo un mito. Son gozosas nuevas. Significa que la atm\u00f3sfera\u00a0principia a afianzarse.\n\u2013No. Nunca he visto la nieve. S\u00ed, es una excelente noticia\u2013 contest\u00f3 Aurora, ausente.\n\u2013Hemos llegado \u2013 anunci\u00f3 el conductor.\n\nLa prisionera movi\u00f3 el cuerpo para contemplar la tenebrosa mole que, aislada en medio del\u00a0p\u00e1ramo, acog\u00eda la Sede Org\u00e1nica de la Direcci\u00f3n General de Seguridad de la Europa Poniente,\u00a0la siniestra Pir\u00e1mide. Los dos hombres la condujeron a trav\u00e9s de interminables y encerados\u00a0pasillos, por los que nadie, excepto ellos tres, transitaba. Se detuvieron ante una puerta de\u00a0metal macizo, cuya superficie rugosa aparec\u00eda totalmente desnuda, salvo por un pomo\nhexagonal que adornaba el centro. El hombre de pelo blanco desliz\u00f3 una tarjeta a lo largo de\u00a0la ranura que se abr\u00eda en el lado derecho de la jamba, abri\u00f3 la puerta y, antes de cerrarla,\u00a0empuj\u00f3 a Aurora al interior de un cuartucho. La oscuridad reinaba en casi toda la estancia.\n\nS\u00f3lo una an\u00e9mica luz blanca iluminaba la austera mesa met\u00e1lica y los dos escabrosos asientos\u00a0del mismo material, que se adher\u00edan a ella mediante sendos soportes. Aurora se sent\u00f3 en el\u00a0m\u00e1s alejado de la entrada. Permaneci\u00f3 inm\u00f3vil y encogida, intentando controlar la violenta\u00a0tiritona que la dominaba.\n\nAl cabo de una espera que a Aurora le pareci\u00f3 una eternidad, la puerta se abri\u00f3 de nuevo.\u00a0Contuvo la respiraci\u00f3n. Un hombre la atraves\u00f3 y se detuvo detr\u00e1s de la mesa, protegido,\u00a0gracias a su altura, por la oscuridad. Cuando al fin tom\u00f3 asiento, Aurora se encontr\u00f3 frente a\u00a0un anciano. El rostro venerable mostraba una expresi\u00f3n afable, pero sus ojos acuosos y fr\u00edos\u00a0la escrutaban.\n\n\u2013Hola, Aurora \u2013 salud\u00f3 \u2013. Te preguntar\u00e1s qu\u00e9 haces aqu\u00ed.\n\u2013No s\u00e9 por qu\u00e9 me han detenido. No he cometido ninguna infracci\u00f3n.\n\u2013T\u00fa sabes que no es necesario haber hecho nada para que le traigan a uno a este lugar. Una de\u00a0las misiones de nuestra organizaci\u00f3n es, precisamente, eliminar cualquier idea que pueda\u00a0suponer un perjuicio para nuestra sociedad desde que no es m\u00e1s que una semilla. Y a quien\u00a0intente hacerla crecer.\n\nEl anciano call\u00f3 y fij\u00f3 la mirada en Aurora para estudiar el efecto de sus palabras. Ella,\u00a0atemorizada, desvi\u00f3 los ojos hacia el suelo.\n\n\u2013Pero resulta que, \u2013prosigui\u00f3 el anciano \u2013, en este caso, lamentablemente, s\u00ed que te has\u00a0portado mal.\n\u2013\u00bfA qu\u00e9 se refiere?\n\u2013\u00bfSabes por qu\u00e9 fuiste escogida para ejercer como juez?\n\u2013Porque aprob\u00e9 mi examen de acceso con excelentes calificaciones.\n\u2013Desde luego. Pero sobre todo porque en la Escuela de Pr\u00e1ctica Jur\u00eddica, tus an\u00e1lisis\u00a0caligr\u00e1ficos mostraban una convicci\u00f3n absoluta a la hora de imponer las penas m\u00e1s severas en\u00a0los supuestos pr\u00e1cticos que resolv\u00edais. Pero parece que tus niveles de empat\u00eda han aumentado\u00a0mucho durante este \u00faltimo a\u00f1o.\n\u2013\u00bfQu\u00e9 es empat\u00eda? \u00bfA qu\u00e9 pruebas se refiere?\n\u2013La empat\u00eda es algo muy peligroso. \u00bfNunca te has preguntado por qu\u00e9 los jueces ten\u00e9is la\u00a0obligaci\u00f3n de redactar las sentencias de vuestro pu\u00f1o y letra? Los funcionarios que las\u00a0transcriben nos pasan una copia, y analizamos vuestra caligraf\u00eda. Te sorprender\u00edas si supieras\u00a0la cantidad de informaci\u00f3n que se puede obtener de un manuscrito. Estos an\u00e1lisis est\u00e1n fuera\u00a0de la evaluaci\u00f3n ordinaria, por supuesto. En fin, volviendo a la cuesti\u00f3n que nos ocupa, que sientas l\u00e1stima por las personas a las que juzgas, \u2013eso es, entre otras cosas, empat\u00eda, querida-,\u00a0no ser\u00eda un problema demasiado grave, si no fuera porque tambi\u00e9n ha habido un aumento correlativo de las sentencias absolutorias en todos los procesos, pero sobre todos en los que\u00a0implican la pena capital o el destierro.\n\u2013Act\u00fao seg\u00fan mi leal saber y entender. No puedo condenar a alguien si las pruebas no son\u00a0v\u00e1lidas.\n\u2013La Ley determina con meridiana claridad que toda persona es culpable mientras no se\u00a0demuestre lo contrario. Es el acusado quien tiene que demostrar su inocencia m\u00e1s all\u00e1 de\u00a0cualquier duda razonable.\n\u2013Es cierto, \u00e9sa es la letra de la Ley. Pero hace tiempo que me pregunto si es justo condenar a\u00a0un semejante cuando la \u00fanica prueba en su contra es un testimonio an\u00f3nimo, cuya fuerza\u00a0probatoria reside en que no se ha demostrado completamente falso.\n\u2013Nadie es inocente. A estas alturas ya deber\u00edas saberlo. Tu sensibler\u00eda te ha conducido a la\u00a0prevaricaci\u00f3n.\n\u2013No es sensibler\u00eda. Ahora que soy otra v\u00edctima de este demencial r\u00e9gimen, comprendo que\u00a0con cada una de mis implacables decisiones he profanado un deber esencial; que he\u00a0mancillado un don precioso y fr\u00e1gil que nos define y nos vincula a todos los que compartimos\u00a0lo que queda de este planeta. Estaba en los ojos aterrorizados de los condenados y en los\u00a0lamentos desgarradores de sus seres queridos, pero me negaba a verlo. Nos merecemos un\nproceso que nos considere ciudadanos, no chivos expiatorios. Necesitamos justicia.\n\nEl anciano endureci\u00f3 el gesto y alz\u00f3 la voz.\n\n\u2013Tu trabajo no es averiguar la verdad. Ni cambiar nada. Es contribuir a que reine la paz. La\u00a0verdad no existe, la justicia no existe. S\u00f3lo son quimeras. El \u00fanico bien que merece la pena es\u00a0el orden, la tranquilidad. Y para conservarlos es imprescindible el miedo.\n\nAurora se dio cuenta de que ya no temblaba. Por primera vez levant\u00f3 la cabeza y mir\u00f3 al\u00a0anciano de frente.\n\n\u2013Pues entonces su paz y su orden me repugnan. Sus ra\u00edces se hunden en el cieno y se\u00a0alimentan de sangre. No los quiero.\n\u2013Eso que acabas de decir es traici\u00f3n. Ni siquiera es necesaria la celebraci\u00f3n de un juicio.\u00a0Ser\u00e1s desterrada.\n\nCuando se dispon\u00eda a abandonar la estancia, el anciano se volvi\u00f3 y pregunt\u00f3:\n\n\u2013\u00bfAcaso has le\u00eddo algo que te haya inducido a hablar de esa manera? \u00bfHas hablado con\u00a0alguien de esas ideas? Contesta con sinceridad, te conviene. Si no lo haces ahora, lo har\u00e1s m\u00e1s\u00a0tarde.\n\u2013No formo parte de ninguna conspiraci\u00f3n, si eso es lo que desea saber.\n\u2013Nos aseguraremos de ello. Puedes estar segura.\n\nAurora arrastraba su pierna, mutilada por las torturas que acompa\u00f1aron al interrogatorio, entre\u00a0las ruinas de la ciudad. A pesar del dolor, se dirig\u00eda alegre y esperanzada al lugar fijado para\u00a0la reuni\u00f3n. El desolado paraje que atravesaba en aquella ma\u00f1ana fresca y limpia hab\u00eda sido\u00a0anta\u00f1o una pr\u00f3spera y populosa poblaci\u00f3n que, como tantas otras, termin\u00f3 devastada durante\u00a0el Conflicto. Tras la paz, la Nueva Administraci\u00f3n la destin\u00f3 a ser un presidio sin muros,\u00a0entre cuyos despojos los condenados a la pena de destierro malviv\u00edan en espera de que los\u00a0\u00e1tomos de uranio, que contaminaban cada part\u00edcula del lugar, acabaran con ellos. Nadie hab\u00eda\u00a0sobrevivido en una \u201cciudad dormida\u201d m\u00e1s que unos pocos meses. Sin embargo, Aurora, junto\u00a0con otros condenados, hac\u00eda mucho tiempo que hab\u00eda sobrepasado ese l\u00edmite. Las cada vez\u00a0m\u00e1s frecuentes y abundantes lluvias hab\u00edan limpiado casi por completo, tanto la atm\u00f3sfera\u00a0como las ruinas, de la mortal irradiaci\u00f3n. Los vientos hab\u00edan liberado al cielo del perenne\u00a0polvo en suspensi\u00f3n. Nuevas semillas germinaron. Aurora y sus compa\u00f1eros de condena ya\u00a0no se alimentaban exclusivamente de insectos o del contenido de las latas de conserva\u00a0caducadas, que todav\u00eda se pod\u00edan encontrar aqu\u00ed y all\u00e1. Las ratas y otros roedores,\u00a0susceptibles de convertirse en piezas de caza, hab\u00edan regresado. Algunos convictos incluso cultivaban peque\u00f1os huertos, cuya magra producci\u00f3n aliviaba la cr\u00f3nica carencia de\u00a0vitaminas.\n\nAurora palp\u00f3 el bolsillo del pantal\u00f3n y respir\u00f3 aliviada. Se detuvo un instante para admirar el\u00a0l\u00edmpido cielo azul y reanud\u00f3 su torpe caminar. Al fin arrib\u00f3 al que hab\u00eda sido el edificio\u00a0judicial. Subi\u00f3 las escaleras y entr\u00f3 en la sala donde le esperaban el resto de los miembros del\u00a0reci\u00e9n constituido Consejo. Aurora los salud\u00f3 mientras les dedicaba una radiante sonrisa.\n\n\u2013Buenos d\u00edas a todos. Siento la tardanza. \u00bfEmpezamos?\n\nDio unos pasos hasta situarse debajo de los rayos de sol que se colaban por la irregular\u00a0claraboya del techo. Abri\u00f3 un peque\u00f1o libro de cantos chamuscados y empez\u00f3 a leerlo en voz\u00a0alta:\n\n\u2013Art\u00edculo once de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos: \u201cToda persona\u00a0acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su\u00a0culpabilidad\u2026\u201d\n\n<hr \/>\n\n<\/div>\n<h2 class=\"csc-firstHeader\">Menci\u00f3n especial del V Certamen, a\u00f1o 2019.<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>CARTA AL PORQU\u00c9<\/b> de\u00a0<em>Bel\u00e9n Hern\u00e1ndez Grande de \u00c1vila<\/em>.<\/p>\n\n<\/div>\nHoy escribo al hijo que a\u00fan no existe pero del cual puedo escuchar esa agotadora y\u00a0dif\u00edcil pregunta que siempre comienza con un \u00bfPor qu\u00e9\u2026? Creo escuchar los dulces acordes\u00a0de una voz de apenas ocho, nueve o quiz\u00e1s diez a\u00f1os pregunt\u00e1ndome: \u00bfPor qu\u00e9 hay guerra? \u00bfPor qu\u00e9 hay hambre? \u00bfPor qu\u00e9 llora esa mujer? \u00bfPor qu\u00e9 tiene miedo ese ni\u00f1o? \u00bfPor qu\u00e9\u00a0sufren los hombres?&#8230;\n\nTodos estos interrogantes golpear\u00e1n mi cabeza, enmudecer\u00e1n mi garganta,\u00a0humedecer\u00e1n mis ojos y har\u00e1n temblar mis piernas al carecer de una respuesta, al no contar\u00a0con la raz\u00f3n para explicar tantos porqu\u00e9s que tan solo el amor, la generosidad y la paz podr\u00edan\u00a0explicar.\n\nDe nuevo se repiten todas esas preguntas y tomando una gran bocanada de aire, mi\u00a0boca consigue articular la siguiente historia que mi ingenuo y c\u00e1ndido esp\u00edritu dicta con el fin\u00a0de dar respuesta a todo aquello que no deber\u00eda preguntarse:\n\n\u201cCuando el mundo era joven todav\u00eda, sus habitantes eran ni\u00f1os a nuestros ojos. Ellos,\u00a0peque\u00f1os, tiernos y redondos gozaban a manos llenas de las cimas blancas y fr\u00edas con pelucas\u00a0de nieve. Sus miradas se perd\u00edan en bosques de estrellas noct\u00e1mbulas que no dejaban dormir a\u00a0la luna. Su piel se coloreaba con el c\u00e1lido sol al fundir el hielo invernal que cubr\u00eda los campos\u00a0de trigo como mantequilla sobre pan. Las narices se perd\u00edan entre vapores, fragancias y\u00a0aromas dulzones que revoloteaban sobre las mariposas durante las divertidas tardes de\u00a0primavera. Los pasos torpes de tan inexpertos caminantes re\u00edan al ser alcanzados por el mar\u00a0que jugaba a derribarles sobre migas de arena fina. Los p\u00e1jaros entonaban pegadizos\u00a0estribillos para impedir que el silencio ocupara un lugar en el mundo cuando este era\u00a0demasiado joven todav\u00eda.\n\nLas ros\u00e1ceas y blandas enc\u00edas de las bocas hambrientas de aquellos ni\u00f1os se hund\u00edan\u00a0en fresca pulpa y sorb\u00edan ansiosas el alm\u00edbar de las frutas que goteaba desde el columpio de\u00a0las ramas de los \u00e1rboles mecidos por el viento. Mismo viento que agitaba el cielo del que\u00a0ca\u00edan copitos de blanca nieve azucarada, gotitas de llanto limpio y de vez en cuando, verdes\u00a0olivas vareadas por la brisa. Sus dientes inmaculados se escond\u00edan en ricos bocados de\u00a0carnosa vida. Nadaban entre corrientes de leche tibia y re\u00edan a carcajadas al masticar cada\u00a0bocado al vaiv\u00e9n de sus mand\u00edbulas.\nSus ojos so\u00f1aban con volar al contemplar c\u00f3mo corzos, gacelas y liebres saltaban por\u00a0las praderas tapizadas de dormilonas amapolas y amarillas campanillas.\n\nSus cabellos ol\u00edan a laurel cuando los \u00e1rboles se cubr\u00edan de oto\u00f1o. Sus corazones eran\u00a0cofres que escond\u00edan grandes y valiosos tesoros, brillantes sentimientos, doradas virtudes,\u00a0plateadas ense\u00f1anzas, esmeraldas esperanzas, turquesas ilusiones y ambarinas emociones.\n\nH\u00famedas y frescas selvas crec\u00edan en la profundidad de sus mentes donde todo se\u00a0llenaba de dichosa vida cuando amanec\u00eda en aquella jungla de ideas y la memoria se\u00a0columpiaba sobre gigantes acacias; los recuerdos saltaban entre lianas y las ciencias jugaban\u00a0una partida de ajedrez contra las artes.\n\nTodo era tan f\u00e1cil, tan alegre, tan real en el mundo cuando este era joven\u2026 Sin\u00a0embargo el tiempo corre por las sendas del mundo, no se detiene jam\u00e1s. En ocasiones\u00a0atraviesa lentamente los desiertos, otras veces vuela ligero por las veredas. Tropieza, cae, se\u00a0levanta y prosigue su carrera hacia la meta se\u00f1alada en las tinieblas que son las entra\u00f1as de la\u00a0tierra donde las ra\u00edces avanzan profundas como mineros afanosos\u201d.\n\n&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no detenemos el tiempo?- Preguntar\u00e1 mi ni\u00f1o curioso y yo le responder\u00e9:\n&#8211; \u201cQue el tiempo corra es inevitable, de hecho no se puede poner la zancadilla al viento\u00a0pero lo malo, porque siempre hay algo malo, es que a todo ser que encuentra en su camino le\u00a0obliga a correr con \u00e9l y as\u00ed pas\u00f3 con aquellos que fueron ni\u00f1os un d\u00eda. El tiempo lleg\u00f3 y como\u00a0las duras cerdas de una escoba, barri\u00f3 la inocencia de los habitantes de aquel mundo\u00a0demasiado joven todav\u00eda. De todo el encanto de la placentera infancia nada qued\u00f3 y el tiempo\u00a0encerr\u00f3 los corazones de los p\u00e1rvulos hombres en paredes de cristal. Ahogados entre granos\u00a0de arena trataron de seguir respirando el joven ox\u00edgeno que poco a poco se agot\u00f3 y de \u00e9l solo\u00a0qued\u00f3 polvo, asfixiante polvo color ocre como el pasado melanc\u00f3lico al que un poeta dedicar\u00e1\u00a0unos versillos\u2026\u201d\n&#8211; \u00bfCu\u00e1nto tiempo trajo consigo el tiempo?-Preguntar\u00e1 mi peque\u00f1o impaciente y yo\u00a0tratar\u00e9 de no herirle con mi respuesta:\n&#8211; \u201cNadie lo supo jam\u00e1s pero fue entonces cuando el mundo comenz\u00f3 a hacerse\u00a0demasiado viejo y junto a \u00e9l, aquellos que fueron ni\u00f1os anta\u00f1o. El mundo y sus vecinos\u00a0enfermaron de olvido, y aquella nada arras\u00f3 los campos de la memoria donde las cosechas de\u00a0ilusi\u00f3n se perdieron; las ra\u00edces de la justicia se pudrieron; las margaritas de la inocencia se deshojaron y los frutos de la esperanza maduros cayeron al suelo sin que hubiera manos ni\ncanastas que los pusiera a salvo\u2026\n\nEl mundo se marchitaba. Arrugados luc\u00edan los cielos, caducos los bosques, sedientos\u00a0los mares, se apagaba el sol mientras la luna se consum\u00eda como el cirio de una velada\u00a0acompa\u00f1ada por los chillones acordes de las estrellas que lloraban como violines sin cuerdas.\n\nEl cielo se oscurec\u00eda tanto que apenas se distingu\u00edan las l\u00edneas del horizonte. La vida\u00a0transcurr\u00eda en penumbra de luto negro mientras las ara\u00f1as costureras trataban de tejer un\u00a0abrigo para ese mundo que tiritaba de fr\u00edo.\n\nLa m\u00fasica enmudeci\u00f3, el color se borr\u00f3, las palabras se perdieron\u2026 Sumidos en este\u00a0desolado caos, los antes ni\u00f1os y ahora hombres trataron de recordar aquel para\u00edso conocido\u00a0donde todo se ordenaba sin necesidad de amenazar; donde todo lo bueno brotaba en las\u00a0f\u00e9rtiles tierras del vergel de la libertad. La realidad de aquella edad perdida estaba tan cansada\u00a0que corr\u00eda el peligro de sucumbir en ese angustioso agotamiento que produc\u00eda la vejez del\nmundo. Los presentes hombres que fueron infantes, buscaron un lecho donde descansara el\u00a0recuerdo entre s\u00e1banas de limpia bondad. Para ello no hallaron mejor lugar que las p\u00e1ginas de\u00a0un libro en blanco, hu\u00e9rfano de palabras. All\u00ed, uno a uno fueron los hombres ordenando las\u00a0letras que conformaban las realidades anta\u00f1o conocidas y que ahora el tiempo trataba de\u00a0convertir en mentiras. Con sus ancianas manos temblorosas y plumas apolilladas mojadas en\nespesos tinteros, escribieron aquello que hab\u00edan conocido y que sin duda no quer\u00edan olvidar\u00a0sino revivir una y otra vez: Justicia, igualdad, dignidad, libertad, seguridad, bienestar, paz,\u00a0respeto\u2026trabajo, cultura, religi\u00f3n, raza, sexo, condici\u00f3n&#8230;\n\nAquellas palabras depositadas en un libro donde descansar, durmieron profundamente\u00a0ya que el tiempo pasaba tan deprisa que se sent\u00edan agotadas por tratar de sobrevivir y as\u00ed, tan\u00a0cansadas cerraron sus ojos, tan pesados cayeron sus cuerpos sobre el papel y finalmente el\u00a0tiempo tambi\u00e9n acab\u00f3 con ellas. A su paso sobre las p\u00e1ginas de aquel libro nada qued\u00f3, todo\u00a0en polvo se convirti\u00f3 y la vejez del mundo aniquil\u00f3 aquellos derechos que nunca deb\u00edan\u00a0haberse escrito porque nunca deb\u00edan de haberse olvidado.\n\nEl mundo m\u00e1s viejo cada vez, termin\u00f3 por rendirse ante la fuerza inagotable del tiempo y con\u00a0\u00e9l, todo se perdi\u00f3\u2026\u201d\n<div class=\"csc-header csc-header-n1\">\n\n<hr \/>\n\n<h2 class=\"csc-firstHeader\">Relato ganador del IV Certamen, a\u00f1o 2018.<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>UNA SOCIEDAD ACOMODADA<\/b> de\u00a0<i>David Rotger Llin\u00e0s<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\">R\u00e1pidamente tom\u00e9 conciencia de la peligrosa situaci\u00f3n en la que me encontraba y, por primera vez en la vida, la posibilidad de morir se hac\u00eda patente. Quiz\u00e1s hab\u00eda sido una mancha de aceite en la calzada; no lo s\u00e9 ni creo que lo llegue a saber jam\u00e1s, pero perd\u00ed el control del veh\u00edculo y, tras salirnos de la calzada, hombre y m\u00e1quina nos precipitamos ladera abajo hasta que un pino nos detuvo con un violento choque. Enseguida supe que ten\u00eda la pierna derecha rota: pod\u00eda ver una herida por la que asomaba una punta quebrada de la tibia y un espeluznante chorro de sangre me salpic\u00f3 la camisa. Le puse la mano encima al tiempo que un insoportable dolor me invad\u00eda. Todo mi cuerpo comenz\u00f3 a temblar, pienso que m\u00e1s por el miedo que sent\u00eda que por cualquier otra causa. Mir\u00e9 hacia arriba y grit\u00e9 con todas mis fuerzas, pero a esa hora, las cinco de la madrugada, en la que la oscuridad todav\u00eda lo envolv\u00eda todo, junto con la distancia hasta la calzada y el carrizo del sotobosque, hac\u00edan muy dif\u00edcil, si no imposible, que alguien pudiera verme ni escuchar mis gritos en aquella carretera de monta\u00f1a tan poco transitada. \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Luc\u00eda y las ni\u00f1as!\u201d, pens\u00e9. Tan s\u00f3lo hac\u00eda unas pocas horas que hab\u00eda compartido con ellas una tarde tan mon\u00f3tona como la de cualquier d\u00eda, pero de pronto las echaba de menos como jam\u00e1s antes lo hab\u00eda sentido. Sin duda era la cercan\u00eda a la muerte lo que me induc\u00eda ese fuerte sentimiento. \u00bfY si intentaba salir por mi mismo? El intento me produjo un dolor y un mareo, que me hicieron desistir y me disuadieron de volverlo a probar. Me calm\u00e9 un momento y una breve e infructuosa tentativa por aceptar un destino que parec\u00eda inevitable, provoc\u00f3 que me pusiera a rezar arrepinti\u00e9ndome de mis pecados. Esa aparente aceptaci\u00f3n del probable final no dur\u00f3 mucho: en el momento en que una mosca de la carne se pos\u00f3 sobre el hueso roto, la imagen de mi cuerpo cubierto por miles de gusanos, tras permanecer muerto y desaparecido en el bosque, me penetr\u00f3 en la mente como un tren de mercanc\u00edas y la desesperaci\u00f3n se adue\u00f1\u00f3 de mi. Me puse a chillar como un poseso: el espantoso grito que sal\u00eda de mi garganta se asemejaba al de un animal agonizante sorprendi\u00e9ndome a m\u00ed mismo. Cuando el agotamiento pudo m\u00e1s que el miedo y la frustraci\u00f3n, me dej\u00e9 caer sobre la ventanilla destrozada del veh\u00edculo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">No s\u00e9 el tiempo que pas\u00e9 en esa postura, pero recuerdo que el ruido de una rama rompi\u00e9ndose me espabil\u00f3. La claridad ya me permit\u00eda ver el entorno y grit\u00e9: \u201c\u00bfQui\u00e9n anda ah\u00ed? \u00a1Socorro!\u201d. Un movimiento y de nuevo el ruido del ramaje quebr\u00e1ndose. Call\u00e9 y concentr\u00e9 todos mis sentidos en averiguar qui\u00e9n se escond\u00eda. De repente, capt\u00e9 la cara espantada de un hombre que se dejaba ver tras unas matas: parec\u00eda acercarse con mucha precauci\u00f3n. Lo llam\u00e9: \u201c\u00a1eh, t\u00fa, ven aqu\u00ed!\u201d. Despacio, comenz\u00f3 a acercarse y cuando estuvo a unos pocos metros, aceler\u00f3 el paso. Miraba alternativamente hacia arriba y al coche, parec\u00eda que estuviera haci\u00e9ndose una idea de lo que all\u00ed hab\u00eda acontecido. Me habl\u00f3 en un idioma que no entend\u00ed mientras gesticulaba con las manos, queriendo dar a entender que el coche hab\u00eda ca\u00eddo por la ladera. El color de su piel, y esa lengua desconocida, pero tonal, me indicaban que deb\u00eda ser de alg\u00fan pa\u00eds centroafricano. Yo asent\u00ed mostr\u00e1ndole la herida para hacerle saber que estaba en peligro. Intent\u00f3 acercar su mano al hueso roto y le grit\u00e9 para imped\u00edrselo. \u00c9l, susurrando me indic\u00f3 que me calmara y, sin llegar a tocarme, observ\u00f3 la sanguinolenta punta de la tibia asomando por la piel seccionada. Acto seguido se mantuvo en cuclillas y volvi\u00f3 a hablar sin que pudiera entender ni una sola palabra. Pronunci\u00e9 algunas en franc\u00e9s y otras en ingl\u00e9s y, cuando dije \u201cHelp\u201d y \u201cPeople\u201d entonces las repiti\u00f3 con gestos de aprobaci\u00f3n. No hablaba ingl\u00e9s, pero comprend\u00eda algunas pocas palabras. Insist\u00ed: \u201chelp, police\u201d y el hombre neg\u00f3 con movimientos de cabeza al tiempo que dec\u00eda: \u201cno, polisse no\u201d. Empec\u00e9 a suplicar nervioso: \u201chelp, help, heeeelp\u201d. \u00c9l, con las manos me pidi\u00f3 calma y cuando call\u00e9, con gestos me indic\u00f3 que subir\u00eda hasta la carretera para pedir ayuda. En ese momento yo ya sospechaba que ese individuo no quer\u00eda dejarse ver: parec\u00eda querer mantenerse oculto, pero no ten\u00eda nada m\u00e1s; necesitaba agarrarme a ese clavo ardiendo. Tuve una idea: le se\u00f1al\u00e9 la guantera del coche y, cuando la abri\u00f3, le ped\u00ed que me acercara la libreta y el bol\u00edgrafo que hab\u00eda en su interior. R\u00e1pidamente escrib\u00ed un mensaje en el que, adem\u00e1s de mi nombre y una breve explicaci\u00f3n de mi situaci\u00f3n, dejaba claro que aquella persona era la \u00fanica que podr\u00eda encontrarme. Se lo entregu\u00e9 y entre gestos y palabras le ped\u00ed que buscara a alguien para d\u00e1rselo: \u201cPeople, paper to people, please help\u201d. Afirm\u00f3 con la cabeza para hacerme saber que comprend\u00eda mi petici\u00f3n. Sin m\u00e1s demora parti\u00f3 hacia la carretera. Pens\u00e9 en ese hombre que parec\u00eda un fugitivo. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda a esas horas por el bosque? Adem\u00e1s, en un lugar tan empinado en el que transitar se asemejaba m\u00e1s a un ejercicio de escalada. Esas reflexiones me desanimaron de nuevo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo y a ratos me adormec\u00eda o me desmayaba; no lo s\u00e9 con seguridad. Las chicharras, sin poder precisar en qu\u00e9 instante, hab\u00edan empezado su mon\u00f3tono canto veraniego.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Alguien grit\u00f3 mi nombre. En un primer momento tem\u00ed que fuera una alucinaci\u00f3n, pero enseguida se repiti\u00f3 el grito junto con el ruido de movimiento de matas y ramas rompi\u00e9ndose: me di cuenta de que estaban bajando a por m\u00ed. No me quedaban fuerzas para gritar y me sent\u00eda mareado. Recuerdo que intent\u00e9 hablar, pero s\u00f3lo consegu\u00ed balbucear, incapaz de articular una sola palabra. Me envolv\u00eda un sue\u00f1o del que me despertaba a cortos intervalos en los que pod\u00eda percibir que se estaba haciendo alguna cosa, aunque ten\u00eda tintes de irrealidad: unos sanitarios me inyectaron algo; me pon\u00edan un collar\u00edn; a medio camino por la ladera sobre una camilla atada con cuerdas; meti\u00e9ndome en una ambulancia; unos plafones luminosos pasando a intervalos sobre m\u00ed, sin duda un pasillo de hospital; entre varios enfermeros me elevaban para dejarme sobre una mesa de quir\u00f3fano donde un enorme foco circular presidia mi campo de visi\u00f3n; una mascarilla, la nada\u2026<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Transcurrida una semana, el doctor Rom\u00e1n, el traumat\u00f3logo que me hab\u00eda intervenido, en presencia de Luc\u00eda, mi mujer, me explicaba que hab\u00eda salvado la vida por los pelos y que, asimismo, por muy poco hab\u00edan conseguido salvarme la pierna, aunque tardar\u00eda unos meses en volver a caminar con normalidad. Cuando se march\u00f3 y qued\u00e9 a solas con Luc\u00eda:<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 \u00bfHas averiguado algo?<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 Parece ser que era un inmigrante ilegal, llegado en patera hasta la costa. Lo estaban buscando a \u00e9l y a todos los que hab\u00edan desembarcado esa noche, y cuando se present\u00f3 ante la polic\u00eda, al principio, nadie le prestaba atenci\u00f3n y \u00fanicamente quer\u00edan meterlo en el veh\u00edculo policial. \u00c9l luch\u00f3 para hacerse entender y recibi\u00f3 por ello unos cuantos golpes, pero al final consigui\u00f3 que leyeran el trozo de papel que hab\u00edas escrito.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 \u00bfPero a d\u00f3nde lo llevaron?<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 No me dicen nada, s\u00f3lo que me olvide del asunto.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 Luc\u00eda, esto no puede acabar as\u00ed, le debo la vida, ambos sabemos que le debo la vida.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Transcurridos tres meses, ya pod\u00eda desplazarme con unas muletas. Tras solicitar audiencia, me present\u00e9 ante el gobernador quien escuch\u00f3 atentamente mi historia e hizo algunas gestiones infructuosas: al pa\u00a0\u00a0\u00a0 recer todos hab\u00edan sido deportados y no era posible localizarlo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 Si se hubiera presentado usted antes, quiz\u00e1s\u2026<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 He estado varios meses tumbado, por las fracturas que me produje en el accidente; no pod\u00eda \u2013 protest\u00e9.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Un desconocido hab\u00eda arriesgado y, posiblemente, perdido la oportunidad que buscaba, para ayudarme evit\u00e1ndome as\u00ed una muerte lenta y dolorosa, y como agradecimiento lo echaron trat\u00e1ndolo como basura. No pod\u00eda admitirlo, aunque no sab\u00eda qu\u00e9 hacer al respecto. Luc\u00eda quer\u00eda que nos fu\u00e9ramos de vacaciones y olvidarlo todo. Se hab\u00eda interesado por la oferta de una agencia de viajes: una semana en la isla de Tenerife con todo incluido y, su hermana y el marido de \u00e9sta, tambi\u00e9n se apuntaban. Tal vez era hora de volver a la normalidad.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Un a\u00f1o despu\u00e9s del accidente<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Sal\u00edamos de una cafeter\u00eda en la que hab\u00edamos almorzado. Mi compa\u00f1ero Juan Luis mordisqueaba un mondadientes mientras se desabotonaba el pantal\u00f3n para liberar la presi\u00f3n en el abdomen, consecuencia de una copiosa comida. Un hombre de color vestido con una t\u00fanica, portaba un manojo de relojes que nos plant\u00f3 delante de la cara al tiempo que, en un mal espa\u00f1ol, aseguraba que eran una ganga. Con cierto desd\u00e9n, Juan Luis le dijo que no nos interesaban y nos alejamos. Cuando hab\u00edamos avanzado unos metros, Juan Luis hizo un desagradable comentario:<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u2015 Este negrata, hizo el viaje de su vida en patera para acabar vendiendo esa mierda de relojes de marcas falsificadas. A patadas los enviaba a todos de vuelta en otra patera. \u00a1Anda, eso tiene ritmo!: A patadas en patera.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Le re\u00ed la gracia, al tiempo que sent\u00eda verg\u00fcenza de m\u00ed mismo. Me volv\u00ed un momento: no supe discernir entre frustraci\u00f3n, incomprensi\u00f3n o tristeza en aquella mirada. \u201cDefinitivamente la vida no es justa\u201d, pens\u00e9.<\/p>\n\n<\/div>\n<div class=\"csc-header csc-header-n2\">\n\n<hr \/>\n\n<h2>Relato ganador del III certamen, a\u00f1o 2017<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\">LA MUJER DE UN MILLAR DE DIRHAMS de Lorenzo \u00c1lvarez de Toledo Quintana<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Andaban dos piratas con sendos sacos de oro a los hombros, caminando por la costa de Siria, mientras dec\u00edan adi\u00f3s, con la mano libre, a su Capit\u00e1n y a los camaradas de la Hermandad Pirata que dejaban en el \u201cPAVOROSA\u201d.\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de casi media vida de rapi\u00f1as, abordaje y saqueos, hab\u00edan decidido establecerse en aquellos lugares del Oriente pr\u00f3ximo como hombres ricos y ajustarse a una vida, no necesariamente m\u00e1s decente, pero s\u00ed menos peligrosa, antes de que la poderosa marina del Rey Minos les capturase y fueran llevados a la horca en la isla de Creta.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Una vez dejaron atr\u00e1s el puerto, lo primero que encontraron fue un pat\u00edbulo que gobernaba el acceso a la Plaza del Regidor. Hab\u00eda un tronco sobre el entramado de madera, para que los reos pudieran reposar su cabeza antes de perderla por la acci\u00f3n del verdugo.\u00a0 All\u00ed sobre el madero estaba clavada un hacha inmensa de doble faz, que nadie osaba tocar. Los pocos ni\u00f1os que jugaban lo hac\u00edan a una prudente distancia de este lugar tenebroso, tiznado por toda su parte anterior con m\u00e1s de un centenar de min\u00fasculas manchas negruzcas que los dos ex \u2013piratas adivinaron que era sangre de los ajusticiados.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos estado a punto de acabar ah\u00ed mismo, decapitados, \u00bfEh, camarada?, le dijo el manco <i>Dick<\/i> <i>Muchosdedos<\/i> al tuerto <i>Jack<\/i> <i>Milojos<\/i>.\u00a0\u00a0 Era un pregunta ret\u00f3rica que no esperaba respuesta.\u00a0 Los dos rieron de buena gana.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfY t\u00fa qu\u00e9 piensas hacer con tu oro?\u201d<\/i>, le pregunt\u00f3 <i>Jack<\/i> a <i>Dick<\/i>, mientras le miraba con su \u00fanico ojo.<i><\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cComprar\u00e9 mil esclavos que trabajar\u00e1n en una hacienda para m\u00ed. Cultivar\u00e9 tabaco y lo llevar\u00e9 a los pa\u00edses donde todav\u00eda no lo conocen. O fabricar\u00e9 armas.\u00a0 \u00bfHas visto? Aqu\u00ed todo el mundo lleva alg\u00fan arma. \u00a1Hasta los ni\u00f1os portan un pu\u00f1al atado a la espinilla.\u00a0\u00a0 Bueno, te dec\u00eda que\u2026 vendiendo armas, o esclavos, o fabricando ron a mansalva, multiplicar\u00e9 por mil el oro que me he ganado en estos a\u00f1os. \u00bfY t\u00fa?\u00a0 \u00bfQu\u00e9 har\u00e1s con tu parte?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Dick<\/i> <i>Muchosdedos<\/i> no tuvo tiempo de pensar en la respuesta, pues al cabo de unos pasos encontraron un bullicioso mercado de esclavos en el que se vend\u00edan seres humanos de las m\u00e1s variadas cualidades, mujeres bell\u00edsimas para ser preparadas para la danza, el canto o el servicio dom\u00e9stico, esclavos n\u00famidas que se emplear\u00edan como gladiadores, esclavos tracios que servir\u00edan de mercenarios en los ej\u00e9rcitos privados, o esclavos griegos que ser\u00edan magn\u00edficos maestros de los hijos de sus amos. As\u00ed que el manco <i>Dick<\/i> <i>Muchosdedos<\/i> le dijo a su camarada que all\u00ed podr\u00eda ejecutar la primera parte de su plan, la de \u201ccomprar mil esclavos\u201d que trabajasen para \u00e9l.\u00a0 Los dos amigos se separaron por espacio de unos minutos para divertirse cada uno con el espect\u00e1culo que le pluguiera.\u00a0\u00a0 \u201c\u00a1Mucho ojo!\u201d, le dijo <i>Dick<\/i> a su amigo tuerto, que no siempre encajaba bien la misma broma, repetida durante a\u00f1os antes de cada abordaje.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Jack Milojos<\/i> lanz\u00f3 al aire un gru\u00f1ido y se dedic\u00f3 a buscar los esclavos m\u00e1s j\u00f3venes y fuertes para la hacienda que pensaba instalar.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Mientras, <i>Dick<\/i> <i>Muchosdedos<\/i> se fij\u00f3 en un conjunto de hermosas mujeres de distintas edades que se exhib\u00edan sobre una plataforma de madera. El mercader, un hombre grueso y calvo, ataviado con ricas ropas y vistosas joyas de oro y pedrer\u00eda, cantaba las virtudes de su mercanc\u00eda.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u00a1Compren a Claudia, mujer hispana que sabe cantar en griego y en lat\u00edn<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Y baila todas las danzas de los pueblos <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>desde Las Columna de Hercules hasta Samarkanda!<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Por cien Dirhams ser\u00e1 suya la bella Cirene, <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>que puede contar las historias m\u00e1s bellas de Oriente <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>en cinco lenguas distintas, mientras baila la danza del vientre.<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Y por la mitad, tendr\u00e1n en su casa a la sabia Hypatia, <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>que es capaz de predecir el futuro y ense\u00f1ar\u00e1 a sus hijos<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>los secretos de la aritm\u00e9tica, la geometr\u00eda, la astronom\u00eda, la gram\u00e1tica, <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>la oratoria, la retorica y la filosof\u00eda\u2026\u2026.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Dick<\/i> Muchosdedos se fij\u00f3 en una muchachita que se escond\u00eda t\u00edmidamente detr\u00e1s de sus compa\u00f1eras, adelantadas en la plataforma de madera.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u201c<i>Hola<\/i>\u201d, le dijo, despu\u00e9s de acercarse a ella.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cHola\u201d, <\/i>susurr\u00f3 la ni\u00f1a<i>. \u201cHabla bajito. A mi amo no le gusta que los clientes hablen con la mercanc\u00eda\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfTe azotar\u00eda si nos ve hacerlo?\u201d<\/i>, pregunt\u00f3 a la muchacha, y \u00e9sta asinti\u00f3 con la cabeza, llen\u00e1ndose sus ojos de miedo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u201c<i>Entonces<\/i>\u201d, susurr\u00f3 Dick Muchosdedos <i>\u201cyo te comprar\u00e9 para que no te pegue m\u00e1s.\u00a0 \u00bfCu\u00e1nto vales?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cMuy poco, se\u00f1or, solamente un Dirham.\u00a0 Pero no ser\u00eda una buena compra\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfY por qu\u00e9 tan poco?\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 no ser\u00eda buena compra?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cPorque solo hablo el \u00e1rabe y no s\u00e9 bailar, ni cantar, ni leer, ni escribir.\u00a0 No valdr\u00eda para llevar una granja o una hacienda, ni para gustar a los amigos de mi amo. Adem\u00e1s estoy enferma de las piernas y mi amo cree que nunca podr\u00e9 llevar una carga pesada.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfY qu\u00e9 sabes hacer?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cEn mi aldea de Siria era campesina. Mis padres me mandaban dar de comer a los cerdos, cosechar el trigo, limpiar la ropa, los establos y las letrinas, y solo por la noche, a contar cuentos para mis hermanos peque\u00f1os. Ni siquiera s\u00e9 cocinar. Solo amasar la harina y preparar las tortas de arroz que com\u00edamos en mi aldea.\u201d <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cVaya. Me encantan las tortas de arroz. Y\u2026.\u00bfQu\u00e9 har\u00edas si tuvieras mil Dirhams? \u00bfVolver\u00edas a tu tierra?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cNadie me espera all\u00ed, se\u00f1or. Mi aldea fue arrasada por los piratas fenicios. Mis padres y mis hermanos murieron asesinados y nadie me queda ya en el mundo. Creo que si tuviera mucho dinero, os har\u00eda un brazo de madera para que caminarais equilibrado y pudierais utilizarlo para algunas tareas\u2026 aunque con \u00e9l no podr\u00edais acariciar. Y luego, har\u00eda lo posible por acabar con la esclavitud.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Dick Muchosdedos no necesitaba escuchar m\u00e1s. Se gir\u00f3 hacia el orondo mercader y le pregunt\u00f3 cu\u00e1nto costaba aquella ni\u00f1a.\u00a0 El mercader le dijo que un solo Dirham pero que ten\u00eda mercanc\u00eda mucho mejor, y volvi\u00f3 a entonar, para el expirata, los encantos de la gr\u00e1cil Claudia, de la bella Cirene y de la sabia egipcia Hypatia.\u00a0 Por cien d\u00edrhams, se\u00f1or, podr\u00e1 tener\u2026.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00a1No quiero una mujer de cien Dirhams. \u00a1Quiero tener una mujer de un millar de Dirhams.\u201d<\/i> vocifer\u00f3 <i>Dick<\/i> Muchosdedos.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Su voz era tan potente que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los viandantes, compradores o curiosos, y de su amigo <i>Jack<\/i> Milojos que acababa de hacer una provechosa transacci\u00f3n adquiriendo nada menos que mil esclavos, al ventajoso precio de un d\u00edrham cada uno de ellos.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u201c<i>\u00a1Mil esclavos por mil Dirhams!<\/i>\u201d, exclamaba, a voces, el tuerto <i>Jack<\/i> Milojos al ver a su amigo.\u00a0 <i>\u201cNo dir\u00e1s que no tengo vista para los negocios, \u00bfeh?\u201d<\/i> para comunicar a su amigo. Y le dejo ver al ex\u2013pirata <i>Jack<\/i> Muchosdedos la larga hilera de hombres unidos por cadenas a un enorme eje de hierro, todos ellos atrapados por grilletes. Nada menos que mil esclavos procedentes de Grecia, Cilicia, Tartessos, Egipto, Numidia y de la lejana Tartessos.\u00a0 Con todos ellos se dirig\u00eda a una tierra que tambi\u00e9n hab\u00eda comprado en la cerca isla de Serifos, donde ya hab\u00eda decidido instalar una f\u00e1brica de armas. \u00a0Pero Dick estaba ocupado en ese momento con su transacci\u00f3n, Pretend\u00eda comprar una sola mujer.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u201c\u00bfQu\u00e9 sucede, Dick?\u201d<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>Dick<\/i> Muchosdedos abri\u00f3 su saco de oro y se lo ense\u00f1\u00f3 al mercader.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00a1Aqu\u00ed hay un millar de Dirhams! Es todo lo que tengo. Os lo doy por esta muchacha.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cPero, se\u00f1or, esta ni\u00f1a no sabe hacer nada. Ni cocinar, ni recitar, ni cantar\u2026 ni os dar\u00e1 hijos fuertes, ni podr\u00e1 darles el pecho, ni trabajar\u00e1 en vuestra casa. \u00a1Solo vale un maldito Dirham!\u00a0 Os la regalar\u00eda si compr\u00e1rais una esclava m\u00e1s valiosa, pero\u2026. \u00bfHab\u00e9is dicho que me vais a dar un millar de Dirhams por esa ruina de ni\u00f1a?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Ni las razones del mercader ni las que le dio <i>Jack<\/i> Milojos le hicieron variar su decisi\u00f3n.\u00a0 El comerciante no pod\u00eda creer en su propia suerte.\u00a0 Nunca en su larga vida se hab\u00eda encontrado con un cliente que, en lugar de regatear, le ofreciera pagarle el precio de un esclavo, multiplicado por mil.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n<p class=\"bodytext\">DIEZ A\u00d1OS DESPU\u00c9S, un traficante de armas ricamente ataviado y con un \u00fanico ojo, entr\u00f3 en el puerto de la ciudad para buscar a un viejo amigo.\u00a0 La ciudad hab\u00eda cambiado de aspecto.\u00a0 Donde antes se levantaba un pat\u00edbulo con un tronco donde los condenados deb\u00edan reposar su cabeza antes de perderla, ahora hab\u00eda unos columpios donde unos muchachos retozaban y cantaban una canci\u00f3n con un estribillo que terminaba en \u201c<i>HIL\u2013A\u2013IR<\/i>\u201d<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Donde antes hab\u00eda esclavos desnudos, encadenados o marcados con hierro en la piel, ahora hab\u00eda sujetos de ambos sexos correctamente vestidos con prendas de seda, de lino y de lana, que trabajaban entre bromas y chanzas.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Nadie llevaba armas por las calles.\u00a0 Jack no pudo ver una espada, o una daga, ni nada que sugiriese la violencia.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">El \u00fanico ojo del viejo pirata se clav\u00f3 ahora sobre un hermoso manantial en el que beb\u00edan varios j\u00f3venes de ambos sexos. Sobre el ca\u00f1o central de la fuente, hab\u00eda una imagen en relieve de una pareja, una mujer de gran hermosura abrazada a un hombre\u2026\u2026 un hombre al que\u2026. al que le faltaba la mano derecha.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfSer\u00e1 posible\u2026..?\u00a0 No, no puede ser \u00e9l, claro.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cOidme, , chicos\u201d<\/i>, le dijo <i>Jack<\/i> Milojos a dos rapaces que jugaban al ajedrez al lado del manantial <i>\u201c\u00bfConoc\u00e9is a un hombre que la falta el brazo derecho, con pelo casi rojo y ojos azules, que responde al nombre de Dick Muchosdedos?\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Si, se\u00f1or, pero ya no se llama as\u00ed.\u00a0 Ahora tiene un brazo de madera, y le llaman Dick\u2013Lahir que significa \u201cDick el Bueno\u201d. Y a su esposa, la llaman la \u201cHilairita\u201d.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cAh\u201d,<\/i> se sorprendi\u00f3 el expirata, que no hab\u00eda preguntado al muchacho si el hombre al que buscaba estaba casado. <i>\u201cY \u00bfQu\u00e9 significa <\/i><i>\u00abHilairita<\/i><i>\u00bb?<\/i>\u00a0\u00a0 El ni\u00f1o le contest\u00f3 que significaba <i>\u201cLa mujer de un millar de Dirhams\u201d<\/i>, y entonces Jack Milojos supo que, con toda seguridad, se trataba de los mismos que estaba buscando. As\u00ed que, siguiendo las instrucciones del muchacho, se dirigi\u00f3 a la granja donde ten\u00edan su residencia Dick el Bueno, y su esposa, la \u201cHilairita\u201d, en lo alto de una colina desde la que se dominaba toda la ciudad.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">En el camino a este lugar, el \u00fanico ojo de <i>Jack<\/i> no vio un solo esclavo. En el lugar que ocupaba diez a\u00f1os antes el mercado de esclavos, hab\u00eda ahora una escuela de la que sal\u00edan y a la que acced\u00edan multitud de hombres, mujeres y ni\u00f1os.\u00a0\u00a0 La escuela ten\u00eda casi el mismo nombre de la mujer de los mil Dirhams, \u201c<i>HIL\u2013AIR<\/i>\u201d\u00a0 En ning\u00fan sitio hab\u00eda visto <i>Jack<\/i> <i>Milojos<\/i> un lugar en el que dejasen entrar a las mujeres con los hombres.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Los dos antiguos piratas se dieron un abrazo muy largo, sin decirse nada. Luego, intercambiaron sus dagas, seg\u00fan el rito de la antigua Hermandad.\u00a0\u00a0 Y despu\u00e9s empezaron a re\u00edrse sin ning\u00fan motivo aparente, cada uno del aspecto del otro.<\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfC\u00f3mo\u2026\u00a0 c\u00f3mo hab\u00e9is hecho esto, Dick? Quiero decir, suprimir el tr\u00e1fico de esclavos\u2026.\u00a1Y de armas!\u00a0 Antes esta ciudad era un infierno, y ahora aparece que todos cantan y r\u00eden sin parar. <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cLo ha hecho ella, Hil\u2013Air.\u201d <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201c\u00bfPero\u2026. como\u2026?\u00a0 Quiero decir, \u00bfC\u00f3mo convertiste a una ni\u00f1a asustada y enferma en una reina como Hil\u2013Air?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo se hace eso\u2026.?\u201d\u00a0 <\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\"><i>\u201cPues muy sencillo, Jack. Compr\u00e9 una ni\u00f1a por mil Dirhams. La trat\u00e9 y la am\u00e9 como a una mujer de mil Dirhams. Renunci\u00e9 a ser su amo. La hice libre y ella creci\u00f3 en valor sabiendo que lo que yo hab\u00eda pagado por tenerla, era una insignificancia en relaci\u00f3n con lo que pod\u00eda llegar a entregar. Y lo que pas\u00f3, querido amigo, era lo \u00fanico que pod\u00eda pasar: se convirti\u00f3 en una mujer de un millar de Dirhams.\u201d<\/i><\/p>\n<p class=\"bodytext\">La <i>mujer de un millar de Dirhams<\/i> les estaba escuchando. Se acerc\u00f3 a ellos llevando el cabello negro como el \u00e9bano, suelto como el de una doncella libre; un brillo especial en los ojos; una ancha sonrisa en sus labios, y una bandeja en la que portaba t\u00e9 para tres.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p>\n\n<\/div>\n<div class=\"csc-header csc-header-n3\">\n\n<hr \/>\n\n<h2>Relato ganador del II Certamen, a\u00f1o 2016<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<p class=\"bodytext\"><b>LA ISLA PARPADEA de Alberto Piernas Medina<\/b><\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sonaba Mood Indigo, de Duke Ellington, aunque Mattis no lo sab\u00eda. All\u00ed la m\u00fasica nunca tuvo nombre, era una extensi\u00f3n m\u00e1s del alma. Y aquella noche, la suya estaba expectante y resignada. En el mostrador del barrac\u00f3n en el que yac\u00eda instalado el \u00fanico ordenador del atrasado norte de la isla, Willy se escarbaba entre los dientes con un palillo mientras pensaba en la vida que nunca tendr\u00eda. Su inter\u00e9s por Occidente y su gusto musical \u2013 jazz, hip-hop o funk internacional \u2013 le hac\u00edan sentirse alguien superior en aquella isla encontrada por el resto del mundo en la que, al mismo tiempo, trataba de complacer a la gente a trav\u00e9s de sus conocimientos y posibilidades, incluyendo la de tener la \u00fanica computadora gracias a tejemanejes por los que nunca nadie se pregunt\u00f3.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cuando Mattis irrumpi\u00f3 en el locutorio, con sus pocos cabellos cenicientos y el cuerpo consumido bajo un bubu de colores c\u00e1lidos, el viejo Willy abandon\u00f3 el mostrador entusiasmado por ense\u00f1arle c\u00f3mo iba aquello de Internet. Con la mirada asustadiza, Mattis le sigui\u00f3 hasta el final de la estancia, de paredes azules y discretos motivos tribales.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Las pint\u00f3 mi mujer \u2013 le dijo Willy.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Mattis asinti\u00f3 sin decir nada.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El due\u00f1o puls\u00f3 el bot\u00f3n del monitor y una imagen distorsionada se dibuj\u00f3 en la pantalla. Despu\u00e9s, Willy comenz\u00f3 a golpear la mesa con el rat\u00f3n mientras respiraba fuertemente, ahog\u00e1ndose en las consecuencias de su vida sedentaria. El fondo de pantalla que se mostr\u00f3 frente a ambos era el de una ciudad de rascacielos situada a muchos kil\u00f3metros de all\u00ed. Y se quedaron mir\u00e1ndola, como quien ve a la polic\u00eda entrando en casa para investigar un robo. Tras toquetear \u201cun programa\u201d, un \u201cmen\u00fa\u201d y otras palabras que Mattis desconoc\u00eda, una nueva pantalla indic\u00f3 \u201cCargando\u201d. Y despu\u00e9s, Willy se fue, dejando solo a Mattis frente al Progreso.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A los pocos segundos, al otro lado de la pantalla apareci\u00f3 su hijo, Junior, quien meses atr\u00e1s se hab\u00eda marchado a otro pa\u00eds, a una ciudad como la que aparec\u00eda en el fondo de pantalla. Con los ojos cristalinos, Mattis esboz\u00f3 una sonrisa que delat\u00f3 el \u00fanico diente que le quedaba en la boca, siendo por un momento el ni\u00f1o y su hijo el padre, uno que se march\u00f3 demasiado lejos y que ahora ten\u00eda el total control sobre su propia felicidad, la misma que sinti\u00f3 cuando Junior le dijo que hablar\u00eda con Willy para poder organizar un encuentro \u201conline\u201d para poder verse las caras.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Te veo muy bien \u2013 dijo Mattis.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Junior luc\u00eda totalmente diferente: llevaba una chaqueta de cuero sobre una camiseta naranja que dejaba al descubierto medio pecho y una gorra, el toque que m\u00e1s inquiet\u00f3 a Mattis. De ah\u00ed que al ver a su padre tal y como le dej\u00f3 la \u00faltima vez, o incluso peor, en los ojos del veintea\u00f1ero se dibujase una mezcla entre tristeza y rechazo. Pero a\u00fan as\u00ed mostr\u00f3 cierto inter\u00e9s, algo forzado eso s\u00ed: le pregunt\u00f3 por la pesca, por las primeras tortugas del a\u00f1o, por fulana y mengana, pero no por su madre, lo cual irrit\u00f3 especialmente a Mattis. Era ya un hombre, pero diferente al que su padre imagin\u00f3 una vez. Este Junior estaba lleno de capas, aunque tambi\u00e9n se le ve\u00eda seguro y confiado, lo cual le tranquiliz\u00f3 un poco.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El padre inculto, tan alejado de todo aquello que Junior ya s\u00ed conoc\u00eda, comenz\u00f3 a preguntarle c\u00f3mo iba el trabajo en aquel restaurante que le mencion\u00f3 por tel\u00e9fono, si segu\u00eda tocando el bongo, si echaba de menos los cielos de mil estrellas de su isla natal.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; S\u00ed, claro que s\u00ed, pero. . .<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; \u00bfPero?<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Finalmente no podr\u00e9 ir en mayo. Me han alargado el contrato. Mattis entrecerr\u00f3 los ojos, controlando la decepci\u00f3n. Aunque quer\u00eda lo mejor para su hijo, una enga\u00f1osa intuici\u00f3n le dec\u00eda que en alg\u00fan momento \u00e9l volver\u00eda, que seguir\u00edan mirando las nubes apoyados espalda con espalda sobre una barca errante.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Te enviar\u00e9 dinero.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero a Mattis el dinero no le importaba. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda con \u00e9l a estas alturas, m\u00e1s all\u00e1 de utilizarlo para comprar pi\u00f1as reci\u00e9n llegadas de otra isla?<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; T\u00fa enc\u00e1rgate de ser feliz, hijo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Esto no es como nuestra isla \u2013 dijo Junior-. Aqu\u00ed se trabaja duro, el tiempo pasa m\u00e1s r\u00e1pido, es diferente.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Me lo imagino, hijo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 De repente, la imagen de Junior comenz\u00f3 a distorsionarse, y al mismo tiempo la luz del barrac\u00f3n se estremeci\u00f3. La electricidad que tan perezosa llegaba hasta aquel lugar de \u00c1frica Occidental no entend\u00eda de momentos definitorios. Parpade\u00f3 de nuevo. \u00bfPap\u00e1? Y finalmente, se apag\u00f3, dejando a Mattis sumido en la total oscuridad, mirando fijamente la pantalla de aquel cacharro que nunca crey\u00f3 necesitar.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Podemos volver a encenderlo \u2013 dijo Willy cuando la luz volvi\u00f3 pero el ordenador ya estaba apagado.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Da igual \u2013 contest\u00f3 Mattis.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Aquel apag\u00f3n hab\u00eda bastado para hacerlo consciente de la situaci\u00f3n. Fue como volver a reiniciar el alma, esa concepci\u00f3n del mundo, del suyo, dormida hasta entonces en su interior.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Me voy \u2013 le dijo -. Prefiero caminar.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Le dio cincuenta escudos de su bolsillo y le agradeci\u00f3 el servicio.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; T\u00fa tambi\u00e9n deber\u00edas estar all\u00ed Willy \u2013 le dijo antes de irse.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Aunque no lo crean, aqu\u00ed no estamos tan mal.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Mattis sonri\u00f3 y abandon\u00f3 el barrac\u00f3n. Se sent\u00eda raro, confundido. Quiz\u00e1s por Junior, con su discreta arrogancia, tan lejos del hombre sencillo y ligado a la tierra que una vez imagin\u00f3. Envuelto \u00fanicamente por el sonido de los grillos y con la luna como linterna, Mattis camin\u00f3 de vuelta a su choza a trav\u00e9s del p\u00e1ramo des\u00e9rtico. A lo lejos pudo ver los neones que antes no estaban y las gr\u00faas cimentando el futuro. Trat\u00f3 de mirar al cielo para distraerse; all\u00e1 arriba las estrellas continuaban sin apagarse. Y de repente una luz roja parpade\u00f3, la del avi\u00f3n que merodeaba por la isla rompiendo el mapa espacial que a\u00f1os ha fue una de las principales uniones entre \u00e9l y ese hijo que se hab\u00eda marchado para no volver nunca; \u00e9l lo sab\u00eda.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La tierra en la que en otro tiempo crey\u00f3 ser feliz, donde la gente cultivaba sue\u00f1os m\u00e1s sencillos, estaba siendo transformada; aquella noche lo vio m\u00e1s claro que nunca. Sigui\u00f3 andando y toc\u00f3 con sus manos las dos palmeras que salpicaban el paisaje, como una necesidad inconsciente por abrazarse a la Tierra que se les escapaba. Qued\u00f3 envuelto en sus pensamientos de hombre ignorante hasta llegar a la choza que una vez una mujer tambi\u00e9n pint\u00f3 de color azul. A estas alturas las paredes estaban descolchadas y el rumor de unas risas infantiles se o\u00eda en la parte trasera.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Las gr\u00faas, las luces, el apag\u00f3n, Junior. No pod\u00eda dejar de pensar en ello. Al menos, a Mattis le quedaba el consuelo de saber que su esposa le aguardaba en casa y podr\u00eda comentar con ella todas las impresiones del encuentro con su hijo. Sin embargo, aquella noche nadie contest\u00f3 al penetrar en la choza.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Arisha. . . &#8211; susurr\u00f3 en la oscuridad. -Nuestro hijo est\u00e1 raro.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Las cortinas, o m\u00e1s bien retales utilizados para cubrir la \u00fanica ventana de la choza, estaban corridas, mostrando un cielo negro que se tornaba rosa hacia el horizonte a causa de las luces lejanas.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; \u00bfArisha? -. Esta vez la llam\u00f3 con los labios temblorosos y los ojos cristalinos, adaptados de forma espectral al vac\u00edo.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero nadie contest\u00f3.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En la tierra de antes, hablar con los esp\u00edritus habr\u00eda sido el perfecto ant\u00eddoto en noches como aquella, pero esta vez algo se despert\u00f3 en Mattis, la certeza de que el mundo hab\u00eda cambiado y que la l\u00f3gica aplastaba a la magia sin poder adaptarse a los cambios que impon\u00eda.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Resignado, descorri\u00f3 las cortinas y se tumb\u00f3 en posici\u00f3n fetal en el suelo, evitando que las luces que parpadeaban pudieran espiarle.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Despu\u00e9s, llor\u00f3.<\/p>\n\n<\/div>\n<div class=\"csc-header csc-header-n4\">\n\n<hr \/>\n\n<h2>Relato ganador del I Certamen, a\u00f1o 2015<\/h2>\n<\/div>\n<div class=\"csc-textpic-text\">\n<h4>LA LLAMA DEL RECUERDO de Diana-Fe B\u00e1lint Rivas<\/h4>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">En mis a\u00f1os escolares, cuando llegaba a casa mi madre siempre me dec\u00eda que ol\u00eda a colegio. Yo no sab\u00eda a qu\u00e9 se refer\u00eda. Olisqueaba el cuello del polo del uniforme en busca de esa extra\u00f1a rareza, pero a m\u00ed me segu\u00eda oliendo al suavizante de toda la vida. Sin embargo hoy, cuando entr\u00e9 en la clase de 3\u00baA, lo percib\u00ed por fin. Es un aroma \u00fanico; una mezcla de polvo de tiza con madera de pupitre y mina de l\u00e1piz. Despu\u00e9s de tanto tiempo sin pisar un aula, parec\u00eda que mi pituitaria se hab\u00eda sensibilizado a ese olor. Cuando entr\u00e9, la clase estaba ordenada y los ni\u00f1os guardaban silencio. Una agradable profesora, Mar\u00eda, me dio la bienvenida y me present\u00f3 a sus pupilos como \u201cla se\u00f1orita de Cruz Roja que va a daros una charla muy interesante\u201d. Mis colegas del trabajo, me hab\u00edan advertido de lo f\u00e1cil que era hacer este taller con ni\u00f1os de primaria. M\u00e1s yo no estaba tan segura. A las palabras de Mar\u00eda, le sucedi\u00f3 un peque\u00f1o aplauso y de nuevo silencio. Cont\u00e9 veinte pares de ojitos expectantes, curiosos por o\u00edr mi voz. Ya notaba la aparici\u00f3n de peque\u00f1as perlas de sudor en mis sienes, s\u00edntoma inequ\u00edvoco de mi nerviosismo. Carraspe\u00e9 un poco y comenc\u00e9 a hablar procurando sonar armoniosa.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">&#8211; Buenos d\u00edas a todos. Mi nombre es Ana, y como bien ha dicho vuestra maestra, vengo de Cruz Roja, \u00bfsab\u00e9is por qu\u00e9? \u2013 silencio. Aguard\u00e9 unos segundos antes de continuar por si alguien se animaba a contestar, pero no ocurri\u00f3. \u2013 Vengo a hablaros de los Derechos Humanos. Decidme, \u00bfqu\u00e9 cre\u00e9is que son?<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">Les mir\u00e9 con atenci\u00f3n. Hab\u00eda m\u00e1s ni\u00f1as que ni\u00f1os y estim\u00e9 que un cuatro por ciento de la clase ser\u00eda de origen inmigrante. Eran mis estimaciones personales. Desde que hube terminado la carrera de sociolog\u00eda, no pod\u00eda evitar hacer peque\u00f1as estad\u00edsticas poblacionales, incluso en el autob\u00fas. Algunas personas hacen crucigramas y yo me entretengo con estad\u00edsticas. Un ni\u00f1o con el pelo de pincho levant\u00f3 la mano.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">&#8211; Derecho a una casa \u2013 dijo. Asent\u00ed y sonre\u00ed.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">&#8211; Derecho a poder comer \u2013 dijo otra ni\u00f1a.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">Y m\u00e1s vocecitas se fueron sumando progresivamente. Derecho a tener una familia. Derecho a tener juguetes. Es cu\u00e1ndo la gente est\u00e1 a salvo. Son para que todas las personas del mundo sean iguales. Maravillada por sus ocurrencias, me di cuenta de que el cerebro de los ni\u00f1os es como una esponjita que absorbe todo lo que escucha. Admito que me desarmaron por completo. Yo hab\u00eda tra\u00eddo materiales did\u00e1cticos, adecuados a su edad, para ir trabajando con\u00a0ellos a lo largo del taller. No obstante, ni la f\u00e1bula con moraleja final, ni el juego de adivinanzas, ni el corto de animaci\u00f3n, estaban a la altura de esas respuestas. Pero ten\u00eda un as en la manga, era mi \u00faltimo recurso.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">&#8211; \u00bfQuer\u00e9is que os lea un peque\u00f1o diario? &#8211; \u201cSiiiii\u201d, corearon todos, ilusionados por los secretos que podr\u00eda albergar un diario. De la caja de zapatos en la que hab\u00eda tra\u00eddo todos los materiales, extraje un cuadernito de tapa dura color rosa, con una margarita en el centro. Hab\u00eda tapado el nombre de la persona para preservar su intimidad. Pas\u00e9 las hojas con cuidado hasta llegar a la parte que me interesaba. Antes de sumergirme en la lectura, ech\u00e9 una \u00faltima ojeada a la clase. Los ni\u00f1os sonre\u00edan y Mar\u00eda me estaba observando con renovada atenci\u00f3n desde su mesa. Tom\u00e9 aire y comenc\u00e9 a leer:<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cVerano:\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cMam\u00e1 ha dicho que estas vacaciones vendr\u00e1 una ni\u00f1a a casa. Dice que va a estar hasta septiembre. Es de otro pa\u00eds y la hemos apadrinado. No se qu\u00e9 significa eso. Pero yo no quiero compartir mis juguetes con nadie. Ni tampoco mi habitaci\u00f3n. Pap\u00e1 ya ha montado una cama para ella al lado de la m\u00eda. Me ha dicho que se llama Daima y que tiene un a\u00f1o m\u00e1s que yo, o sea que va a cuarto. Pero luego pap\u00e1 me ha explicado que ella no va al colegio y que aprende cosas en casa. No quiero que venga, no quiero que venga, no quiero que venga. Estoy llorando diario, pero nadie me hace caso.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cHoy ha llegado el cartero con un sobre en el que pon\u00eda S\u00e1jara que al parecer es el lugar de donde viene Daima. Pues vaya nombre m\u00e1s raro, S\u00e1jara. Dentro hab\u00eda una foto suya con sus pap\u00e1s y su hermano mayor. Viven en la arena y visten con trajes largos y llevan pa\u00f1uelos. Seguro que pasan mucho calor. Apadrinar significa adoptar durante un tiempo. Daima viene durante el verano y luego regresa con su familia sajarawi. No se si podr\u00e9 aguantar tres meses con los juguetes escondidos\u2026\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cS\u00e1jara est\u00e1 en \u00c1frica y no se escribe S\u00e1jara, sino S\u00e1hara. Daima debe de ser como mi compa\u00f1era F\u00e1tima de clase. Aunque ella es de Marruecos que tambi\u00e9n est\u00e1 en \u00c1frica y no es una ni\u00f1a adoptada durante el verano. F\u00e1tima vino con sus padres, su abuelo y sus tres hermanos a Espa\u00f1a para quedarse para siempre. A veces va a Marruecos de vacaciones a ver a sus primos. Me ha dicho que ellos no viven en la arena. Yo le he dicho que miente y que todos los ni\u00f1os de \u00c1frica viven en la arena porque all\u00ed est\u00e1n los desiertos. Nos hemos enfadado y no hemos vuelto a jugar juntas en el recreo. En casa, mam\u00e1 me ha explicado que\u00a0F\u00e1tima ten\u00eda raz\u00f3n y que yo no. Dice que est\u00e1 muy feo lo que he hecho y que espera que con Daima me porte mejor. Ma\u00f1ana tengo que pedir perd\u00f3n a F\u00e1tima.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cDaima ya est\u00e1 en casa. Mam\u00e1 y pap\u00e1 me recogieron en el colegio y fuimos juntos al aeropuerto. Hoy ha sido mi \u00faltimo d\u00eda de clase y tengo notas muy buenas. Mam\u00e1 y pap\u00e1 han dicho que est\u00e1n muy orgullosos de m\u00ed. En el aeropuerto, una chica rubia con uniforme nos ha entregado a Daima. Es una ni\u00f1a muy delgada, un poco m\u00e1s alta que yo, tiene el pelo y los ojos negros y viste con t\u00fanicas rosas. Es muy t\u00edmida y est\u00e1 mucho tiempo callada, pero entiende y habla un poquito espa\u00f1ol. Mam\u00e1 le ha ense\u00f1ado a Daima su nuevo hogar. Cuando ha entrado en mi habitaci\u00f3n se ha sorprendido por todos los juguetes que ten\u00eda y me ha sonre\u00eddo. Luego mam\u00e1 y yo le hemos ense\u00f1ado su nueva ropa, que no eran t\u00fanicas. A lo mejor no est\u00e1 tan mal tener una hermanita durante un tiempo. Creo que le dejar\u00e9 mis juguetes.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cHoy hemos ido todo el d\u00eda a la piscina municipal con Daima. Nos lo hemos pasado muy bien y ya habla un poco m\u00e1s. Se ha sorprendido mucho de ver tanta agua junta y al principio le ha dado un poco de miedo meterse, pero luego no quer\u00eda salir. Mam\u00e1 est\u00e1 preocupada desde hace unos d\u00edas porque Daima come poco. El otro d\u00eda no quiso jud\u00edas (yo tampoco pero tuve que com\u00e9rmelas), tampoco le gusta el postre, ni la carne ni el pescado. Adem\u00e1s pap\u00e1 dice que no puede comer cerdo porque su cultura se lo proh\u00edbe, as\u00ed que no prueba los s\u00e1ndwiches mixtos. Solo la he visto comer galletas, cereales, arroz y huevos fritos. Es un poco rara. Por la noche, hemos estado viendo una pel\u00edcula en casa. La dej\u00e9 elegir a ella y quiso ver Aladdin. Dijo que ella se parec\u00eda a la princesa Jasmine. Yo le dije que tambi\u00e9n. Entonces ella me dijo que yo pod\u00eda ser el mono si quer\u00eda. Nos enfadamos pero luego hicimos las paces antes de ir a dormir.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cLa abuela ha tra\u00eddo pastel de pasas reci\u00e9n hecho. Ha venido porque quer\u00eda conocer a su nueva nietecita. A Daima le gusta la abuela. Ha estado toda la tarde pegada a sus faldas y la abuela encantada claro. Hemos merendado pastel con cola-cao, \u00a1y Daima ha repetido tres veces! Es la vez que m\u00e1s la he visto comer. Luego nos ha contado que durante una fiesta llamada ramad\u00e1n, su mam\u00e1 prepara postres con d\u00e1tiles que son frutos dulces y que a ella le encantan, tanto que podr\u00eda estar un a\u00f1o entero comi\u00e9ndolos. Pero sus pap\u00e1s no tienen mucho dinero y su mam\u00e1 s\u00f3lo puede hacerlos una vez al a\u00f1o. Dice que el pastel de pasas le ha recordado a su madre. Ha llorado un poquito y la abuela le ha dicho que si quiere, puede cocinar m\u00e1s. Cuando la abuela se fue, estuvimos jugando un rato a las mu\u00f1ecas. Damia las\u00a0viste y las peina muy bien. Ella no tiene mu\u00f1ecas en su casa. Me ha contado que juega con pinturas, cuerdas y pelotas. Me da pena diario, yo no podr\u00eda jugar sin mis mu\u00f1ecas.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cHoy hemos tenido reuni\u00f3n familiar. Nunca hemos hecho una, pero era para ver c\u00f3mo iba todo y si est\u00e1bamos a gusto. Todos hemos dicho que s\u00ed. Daima y yo nos hemos hecho muy buenas amigas y a lo mejor un d\u00eda me invita a su casa. Daima no tendr\u00e1 mu\u00f1ecas pero hace cosas geniales. Por ejemplo, cuando no tiene cosas que hacer y no hace fr\u00edo, sus pap\u00e1s la dejan irse con sus hermanos mayores por la noche a ver las estrellas. Lleva tatuajes de henna que son como los de verdad pero se quitan y duran m\u00e1s que las calcoman\u00edas. Hace pulseras muy bonitas cuando se aburre y me ha tra\u00eddo una para m\u00ed y otra para mam\u00e1. A pap\u00e1 le ha tra\u00eddo un dibujo muy bonito y dice que lo va a colocar en su despacho. Daima tambi\u00e9n dice que a veces tiene que cuidar de sus hermanos peque\u00f1os y que es un poco como jugar a las mu\u00f1ecas por eso se le da tan bien. Durante la reuni\u00f3n familiar, pap\u00e1 y mam\u00e1 tambi\u00e9n nos dijeron que nos ir\u00edamos unos d\u00edas a la playa.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cHola diario, hace mucho que no escribo. Ya hemos vuelto de la playa y nos lo hemos pasado pipa. Hemos comido muchos helados, hemos hecho castillos en la arena y hemos jugado con las olas un mont\u00f3n. Tambi\u00e9n nos hemos ba\u00f1ado en la piscina del hotel. El tiempo ha pasado muy r\u00e1pido y Daima tiene que volver dentro de poco a su casa. No quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero que se vaya. Estoy llorando a escondidas por si se pone triste. Por lo menos ma\u00f1ana vamos al zoo.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">\u201cDaima ya se ha ido. La llevamos al aeropuerto por la ma\u00f1ana y la misma se\u00f1orita rubia que la trajo la recogi\u00f3. Estuvimos un rato agarradas de la mano para que no pudieran separarnos pero Daima termin\u00f3 por ceder. En el fondo quer\u00eda irse, echaba de menos a su familia y parec\u00eda preocupada. Se llev\u00f3 toda la ropa que le hab\u00edamos comprado, pastel de pasas de la abuela para que se lo comiera por el camino y le regal\u00e9 una de mis mu\u00f1ecas. Eligi\u00f3 a la m\u00e1s morena porque dec\u00eda que se parec\u00eda a ella. Prometi\u00f3 escribirme y dijo que volver\u00eda el pr\u00f3ximo verano. Yo ya he empezado a contar los d\u00edas que faltan para volver a vernos.\u201d<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">Dej\u00e9 de leer y alc\u00e9 la mirada. Los ni\u00f1os quer\u00edan saber c\u00f3mo continuaba la historia y me percat\u00e9 de que Mar\u00eda se estaba enjugando discretamente las l\u00e1grimas.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">&#8211; Esta peque\u00f1a historia a\u00fan no tiene final. Daima tuvo que huir ese mismo a\u00f1o con su familia debido a la intervenci\u00f3n de tropas militares en su campamento. No pudo volver el verano siguiente a Espa\u00f1a ni pudo enviar cartas \u2013 sus caritas de entusiasmo\u00a0desaparecieron. \u2013 Ya veis que no todos los ni\u00f1os tienen una casa, comida, familia o juguetes. No todos los ni\u00f1os del mundo pueden estar a salvo ni son tratados iguales. Por desgracia, no todos los ni\u00f1os disfrutan de sus derechos y este es el motivo por el que estamos aqu\u00ed hoy. Para aprender a ser tolerantes, bondadosos y respetuosos con el pr\u00f3jimo. Para aprender y no olvidar jam\u00e1s, que los derechos humanos son universales e iguales para todos. En definitiva, estamos aqu\u00ed para empezar a cambiar las cosas.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">Cada vez que impart\u00eda una charla o un taller, me iba con la esperanza de haber cambiado algo, de dejar un poso en las mentes de las personas que me escuchan. Sin duda, el de hoy no hab\u00eda sido un p\u00fablico f\u00e1cil pero si pasados unos a\u00f1os a\u00fan recordaban la historia de Daima, quiz\u00e1s era un indicador de que las cosas pod\u00edan cambiar desde la educaci\u00f3n para crear un mundo m\u00e1s justo.<\/p>\n\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"bodytext\">Volv\u00ed a casa cansada. Hab\u00eda pasado mucho estr\u00e9s. Sin embargo a los ni\u00f1os pareci\u00f3 gustarles el taller y Mar\u00eda me dio la enhorabuena por el trabajo que hab\u00eda hecho. La caja de zapatos yac\u00eda ahora en el sof\u00e1. Saqu\u00e9 el diario. La experiencia no hab\u00eda estado mal, de hecho mi narraci\u00f3n les hab\u00eda encantado, pero ser\u00eda la primera y \u00faltima vez que har\u00eda esto. Con un c\u00fater consegu\u00ed despegar la pegatina que hab\u00eda puesto encima del nombre, Ana GC. No volver\u00eda a remover el recuerdo de Daima. Qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1s ella ahora era muy feliz, hab\u00eda huido de la pobreza, estudiado una carrera y formado una bonita familia. Quiz\u00e1s me envi\u00f3 cartas que nunca me llegaron y a las que yo no pude responder y, cansada, decidi\u00f3 dejar de escribir. Demasiados quiz\u00e1s, demasiada incertidumbre. Aquella noche, cog\u00ed una de las velas que ten\u00eda reservadas para los apagones y la encend\u00ed. A mi cabeza vinieron las palabras de Peter Benenson: \u00abLa vela no arde por nosotros, sino por todos aquellos que no conseguimos sacar de prisi\u00f3n, que fueron abatidos camino de prisi\u00f3n, que fueron torturados, secuestrados o v\u00edctimas de &#8216;desaparici\u00f3n&#8217;. Para eso es la vela\u00bb.<\/p>\n\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato ganador del IX Certamen, a\u00f1o 2023 Duele. Dentro. En el coraz\u00f3n. Las cintas me rodean las mu\u00f1ecas y los tobillos, rasg\u00e1ndome a trav\u00e9s de la piel hasta llegar a mi alma. Me han atado. Otra vez. Por mucho que ese sentimiento me aterre, no existe otra forma de decirlo. 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