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Carta abierta del presidente de Amnistía Internacional Asturias. Desde este rincón del mundo, estamos conectados a las luchas y sufrimiento de muchas personas, en esta red global de solidaridad y defensa de los derechos humanos que es nuestra organización.

Carta abierta del presidente de Amnistía Internacional

Querid@s amig@s de Amnistía Internacional en Asturias,

Este 17 de febrero de 2024 celebraremos en Avilés la 23ª Asamblea de la Entidad Autonómica de Amnistía Internacional (AI) en Asturias. Damos cumplimiento así a nuestra obligación de rendir cuentas, evaluar el trabajo realizado y planificar las actividades de este año, en un espacio de debate, encuentro y convivencia. Este año nos reuniremos en Avilés, en el marco de nuestra estrategia de incrementar la presencia de AI en toda Asturias.


Desde Asturias estamos conectados a las luchas y sufrimiento de muchas personas, en esta red global de solidaridad y defensa de los derechos humanos que es AI

Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo, presidente de AI Asturias

Un buen trecho ha transcurrido desde que la Entidad Autonómica comenzó su andadura, y el bagaje acumulado va, por fortuna, incrementándose. AI crece en Asturias (ya somos 2.463 las personas socias en nuestra Comunidad Autónoma, a cierre de 2023) y se robustece, en actividades, presencia pública, capacidad de interlocución institucional, presencia en el territorio y alianzas con la sociedad civil. Para el futuro inmediato nos proponemos consolidar las líneas de trabajo de estos últimos años, y avanzar en ámbitos como la presencia en el ámbito educativo y universitario, y entre la población joven. Seguiremos colaborando estrechamente con otros colectivos y entidades de la sociedad asturiana y apoyando igualmente el crecimiento de la Sección Española de AI, una de las principales del movimiento global.

Base social, grupos Avilés-Pravia y Gijón

El esfuerzo de activistas, de la base social, de los equipos de trabajo y de los grupos locales de acción (Gijón y Avilés-Pravia) es fundamental para hacer posible la ingente actividad de AI en Asturias, que puedes ver en nuestra memoria de actividades, cuyo resumen está accesible en https://blogs.es.amnesty.org/asturias/memoria-2023/. Aunque el ritmo de los tiempos seguramente no sea propicio, es emocionante ver a las personas que conforman AI puestas en pie por la dignidad humana, regalando una parte de su tiempo, sus recursos y sus desvelos a este noble empeño.

Es emocionante ver a las personas que conforman AI puestas en pie por la dignidad humana, regalando una parte de su tiempo,


No son tiempos, sin embargo, para el conformismo ni la complacencia. En un mundo donde la brutalidad y la justificación del horror se muestran en plenitud, sostener la causa de los Derechos Humanos en todos los ámbitos es imprescindible, en defensa de todas las personas (que es también hacerlo en defensa propia). Este año hemos alzado la voz en las calles de nuestras ciudades para reclamar un alto el fuego, denunciar los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que se cometen en Gaza y advertir del riesgo real de genocidio de la población palestina en la Franja. Hemos seguido denunciando que, en el contexto de los conflictos de Ucrania, Myanmar, Sudán, Yemen o Etiopía, se han cometido violaciones masivas de los Derechos Humanos a las que la comunidad internacional debe poner freno y que no deben caer en el olvido ni formar parte del paisaje desgarrado del mundo.

Hemos continuado nuestro trabajo para denunciar las políticas represivas que, desde Irán a Perú, y desde el Sahara Occidental a Rusia, sofocan violentamente el derecho a la libertad de expresión, reunión y manifestación. Hemos advertido con preocupación el hostigamiento al derecho a la protesta en nuestro propio entorno europeo, con evidente deterioro de las condiciones para quienes, por ejemplo, realizan su activismo en defensa del pueblo palestino o de la población migrante.

Hemos alzado la voz en las calles, pidiendo un alto el fuego en Gaza y denunciando violaciones graves de derechos humanos

Hemos expresado nuestra inquietud por el uso de tecnologías sofisticadas para el seguimiento, vigilancia y espionaje de periodistas, como le sucedió al español Ignacio Cembrero (a manos de las autoridades de Marruecos) y a quien tuvimos aquí con motivo del Día de la Libertad de Prensa, en un acto organizado junto con el Colegio Profesional de Periodistas de Asturias. Seguimos dando la voz de alerta por los riesgos que la insuficiente regulación de la inteligencia artificial comporta para la preservación de los derechos digitales o para el control masivo e hipersecuritario de la población. No queremos que las distopías se transformen en realidad, porque la pérdida de nuestra libertad no es un fatalismo, podemos combatir y contener esas amenazas.

Formando parte del movimiento feminista

Mantenemos viva la memoria de la lucha de las mujeres afganas, para quienes hemos dedicado una importante y muy visitada exposición en la Universidad de Oviedo el pasado verano. Defendemos, formando parte del movimiento feminista, que la igualdad entre mujeres y hombres es irrenunciable en todo el mundo (y a eso dedicamos nuestra exposición “Mujeres en lucha”, que hemos desplegado en Avilés y Langreo). Advertimos que la violencia de género es una violación de derechos humanos de primer orden, también en España, y hemos desarrollado acciones simbólicas de impacto en Pola de Siero, Avilés y Oviedo en el contexto de las movilizaciones contra esta lacra.

Trabajamos para proteger a las personas destacadas en la defensa, en el ámbito social, medioambiental y jurídico, en países como Colombia o Guatemala, con algunos éxitos que sentimos como propios, como la liberación de la presa de conciencia Virginia Laparra (jurista perseguida por su participación en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, creada junto a Naciones Unidas), cuya abogada (Wendy Geraldina López Rosales) estuvo con nosotros el pasado mes de septiembre. Y seguimos clamando contra la pena de muerte para conseguir su abolición universal, un camino en el que, aunque cada año hay avances (Kazajistán, Papúa Nueva Guinea, Sierra Leona y República Centroafricana la abolieron para todos los delitos en 2022, y ya son 112 los países que lo han hecho), cuenta con países retencionistas de este castigo despiadado como China, Irán, Egipto, Arabia Saudí y Estados Unidos (donde no se nos borra el horror del método de asfixia por nitrógeno que acaba de aplicar el Estado de Alabama).

Desde este rincón del mundo que habitamos, estamos, en suma, conectados con las luchas y con el sufrimiento de muchas personas, en esta red global de solidaridad y defensa de los Derechos Humanos que es AI.

También hemos tenido momentos de celebración y de reflexión con motivo del LXXV Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, con importantes actividades institucionales en la Junta General del Principado de Asturias; de diálogo sobre los retos de futuro inmediato, como el organizado por el Grupo de Acción de Gijón; o con un memorable y concurrido concierto en Oviedo, el pasado 16 de diciembre.

No nos dejamos arrastrar por el torbellino que niega la universalidad de los derechos humanos

Un momento para decir que, libres e iguales en dignidad y derechos, como proclama la Declaración aprobada en 1948, no nos dejaremos arrastrar por el torbellino que niega la universalidad, cuestiona los derechos propios de la condición humana o los supedita de modo atroz a los intereses del poder.

Ahora toca reflexionar, con motivo de nuestra Asamblea, sobre cómo seguir mejorando y haciendo más eficaz, abierta e inclusiva esta herramienta, Amnistía Internacional, que es la organización de Derechos Humanos más importante del mundo, gracias a personas como tú.

Contamos contigo para seguir adelante,

Un fuerte abrazo.

Gonzalo Olmos Fernández-Corugedo, presidente de AI Asturias

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