Extremadura
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LUCHADORAS. Este es el lema con el que Amnistía Internacional ha salido a la calle este 8M en las principales ciudades extremeñas, que han vuelto a llenarse de color violeta para alzar la voz contra quienes quieren cuestionar y recortar los derechos de las mujeres. Ante la preocupante tendencia global de propagación de mensajes misóginos […]

LUCHADORAS. Este es el lema con el que Amnistía Internacional ha salido a la calle este 8M en las principales ciudades extremeñas, que han vuelto a llenarse de color violeta para alzar la voz contra quienes quieren cuestionar y recortar los derechos de las mujeres.

Ante la preocupante tendencia global de propagación de mensajes misóginos por parte de algunos líderes políticos y religiosos, y el aumento de políticas y prácticas opresivas y sexistas, mujeres de todo el mundo se hacen fuertes para que no se retroceda en derechos y libertades alcanzados. El movimiento de mujeres pretende que, lejos de que se recorten derechos, se siga avanzando para combatir las desigualdades que aún persisten en numerosos rincones del planeta. Millones de mujeres plantan cara a discursos que las demonizan a ellas, al movimiento feminista, y a quienes defienden y promocionan los derechos de las mujeres, la igualdad de género y el fomento de la educación sexual.

Se está normalizando un discurso en defensa de los valores tradicionales y el interés de una determinada concepción de familia, que impulsa una agenda que niega la igualdad como derecho de las mujeres, la necesidad de aplicar políticas específicas para abordar la violencia de género, su derecho a decidir sobre su cuerpo y su salud sexual y reproductiva. Se está además poniendo en el punto de mira a defensoras y activistas por ser quienes son y por hacer el trabajo que hacen. Un discurso contrario, incluso, a los acuerdos internacionales reconocidos ya por Naciones Unidas en la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995, de la que este año se cumple el 25 aniversario, y ratificados por un gran número de países.

Amnistía Internacional ha participado en las movilizaciones del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, para demostrar más que nunca nuestro apoyo a los movimientos de mujeres, amplificar sus voces en toda su diversidad y luchar por el reconocimiento de todos los derechos.

Las manifestaciones han sido un ejemplo más de que esa fuerza de las mujeres no tiene vuelta atrás. Una muestra de ello es el sólido tejido feminista que presenta ya Extremadura, que ayudará a conseguir los cambios largamente demandados por las mujeres en el ámbito laboral y familiar.

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