Madrid
Madrid
0
Mujer iraní reprende a unnpolicía

Welcome to Irán: un pueblo silenciado

Enjuiciamiento a defensores y defensoras de derechos humanos, represión de protestas, desapariciones forzosas, leyes represivas… La violación del derecho a la libertad de expresión en Irán toma muchas formas.

Autora: Lucía Cortés, Equipo MENA de Amnistía Internacional Madrid

El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos expresa claramente que todo ser humano tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Por desgracia, ha quedado ampliamente comprobado que no todos los gobierno están al corriente de este derecho y que lo pisotean a través de leyes, acciones e inacciones. La situación es especialmente preocupante en Irán. 

Como queda patente en el último Informe Global de Amnistía, sistemáticamente tenemos noticias de la represión por parte del Gobierno iraní de protestas y manifestaciones. Éstas se saldan con detenciones arbitrarias y el uso excesivo de la fuerza por parte de unos cuerpos de seguridad que se suponen que deberían proteger a la población. En cambio, hay constancia de más de 300 muertes durante las protestas del año pasado en el país, además de personas torturadas y desaparecidas. Todo por ejercer su derecho a la libertad de expresión, por exigir mejoras para su país y sus vidas. Un ejemplo claro de esa voluntad de reprimir el derecho a la libertad de expresión lo encontramos en el cierre de Internet durante ese tiempo. 

Redes sociales (Facebook, Twitter, Telegram, Youtube…) que en este lado del mundo nos parecen tan comunes e inofensivas, en Irán son bloqueadas. Personas con cuentas de Instagram conocidas son interrogadas por las autoridades. Otras son detenidas por escribir tuits que no les gustan. 

Dos chicos en una moto en medio de un ambiente de revueltas en el que se ve una muchedumbre y dos fuegos prendidos

La crisis sanitaria derivada del COVID-19 no ha mejorado precisamente la situación. Tenemos el caso de Nazanin Zaghari-Ratcliffe, cuya liberación exige Amnistía Internacional. Es presa de conciencia en una cárcel iraní donde se sospecha que podría haber contraído el virus. Nazanin es trabajadora de una ONG y fue sometida a un juicio sin garantías en el que se le declaró culpable de pertenecer a un grupo ilegal. Está encarcelada por ejercer su derecho a la libertad de expresión y de asociación. Ese artículo 19 que nos ampara a todos los seres humanos y que las autoridades iraníes insisten en negar. 

Durante el recital de poesía que organizamos en noviembre, la activista iraní por los derechos humanos Nilufar Saberi nos leyó algunos versos de Eterno Anochecer, la antología poética de Forugh Farrojzad. Aquí recogemos algunos versos de su poema La voz es lo único que permanece.

¿Por qué debería contenerme?

Los pájaros se fueron a buscar el azul.

El horizonte es vertical.

El horizonte es vertical y el movimiento frontal.

Hasta donde alcanza la vista

Las brillantes estrellas giran.

La Tierra en círculos anda,

Y los agujeros negros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

code