Día Internacional de Ciudades por la Vida
MANIFIESTO CONTRA LA PENA DE MUERTE 30 noviembre 2025 Día Internacional de Ciudades por la Vida Un año más, hoy, 30 de noviembre, nos reunimos en Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia y Villafranca de los Barros para celebrar una nueva edición de «Ciudades por la Vida / Ciudades contra la Pena de Muerte», en recuerdo de […]

MANIFIESTO CONTRA LA PENA DE MUERTE
30 noviembre 2025
Día Internacional de Ciudades por la Vida
Un año más, hoy, 30 de noviembre, nos reunimos en Badajoz, Cáceres, Mérida, Plasencia y Villafranca de los Barros para celebrar una nueva edición de «Ciudades por la Vida / Ciudades contra la Pena de Muerte», en recuerdo de la primera abolición de la pena capital, allá por 1786.
No hay justicia si no hay vida es el lema de esta jornada, y a pesar de que la pena de muerte está en decadencia, la realidad es que no podemos bajar la guardia. Aún hoy en día, varios países desafían la tendencia mundial y recurren a este castigo cruel, inhumano y degradante. Países como China, Irán, Arabia Saudí y Estados Unidos continúan liderando esta terrorífica lista.

En 2024, el número de ejecuciones registradas en el mundo alcanzó la cifra más alta en una década, según el Informe Global de Amnistía Internacional: Condenas a muerte y ejecuciones 2024. Al menos 1.518 personas fueron ejecutadas en 15 países, sin contar los miles que se cree que tuvieron lugar en China, Vietnam y Corea del Norte, donde los datos siguen siendo secreto de Estado. Esta cifra supone un aumento del 32% respecto a las 1.153 ejecuciones registradas en 2023. El 91% de las ejecuciones conocidas se produjeron en Oriente Medio, principalmente en Arabia Saudí, Irán e Irak. En Estados Unidos, las 25 ejecuciones llevadas a cabo representaron la segunda cifra más alta desde 2015. Cuatro estados –Carolina del Sur, Georgia, Indiana y Utah– reanudaron las ejecuciones, mientras que el estado de Alabama las triplicó, pasando de dos en 2023 a seis en 2024. Se registraron 637 ejecuciones por delitos relacionados con las drogas, lo que representa el 42% del total global. La mayoría se produjeron en Arabia Saudí e Irán, en violación del derecho internacional, que prohíbe aplicar la pena de muerte por delitos no violentos.

En 2024, también se impusieron al menos 2.087 nuevas condenas a muerte en 46 países, una cifra inferior a la de 2023, aunque el número total de personas condenadas a muerte en el mundo aumentó a 28.085 personas.
Sin embargo, y afortunadamente, en la actualidad un total de 144 países han abolido la pena de muerte en sus legislaciones o en la práctica, es decir, más de dos tercios de los países del mundo. Decididamente, el mundo avanza contra la pena de muerte: miles de personas se movilizan en todo el mundo en defensa de las personas condenadas, firmando los llamamientos que se han hecho para parar sus ejecuciones y manifestando públicamente su rechazo a quitar la vida en nombre de la justicia.

Hoy estamos aquí para oponernos a la pena de muerte en todos los casos, sin excepción, con independencia de la naturaleza y de las circunstancias del delito, de la culpabilidad, inocencia u otras características de la persona y, por supuesto, del método empleado por el Estado para llevar a cabo la ejecución. La pena de muerte viola el derecho a la vida, proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y es el castigo cruel, inhumano y degradante por excelencia.
Por todo ello exigimos a los gobiernos de todo el mundo que den los pasos necesarios para la suspensión total de las ejecuciones y la abolición universal de la pena de muerte.
Por eso estamos hoy aquí para decir una vez más:
¡¡¡NO A LA PENA DE MUERTE!!! ¡¡NO HAY JUSTICIA SI NO HAY VIDA!!

