













Como todos los años Amnistía Internacional Extremadura ha vuelto a salir a las calles de Mérida reivindicando los derechos LGTBIQ+. El auge global de ataques depredadores que buscan acabar con los cimientos de los derechos humanos ha marcado todo 2025. El recrudecimiento de prácticas autoritarias contra la sociedad civil se ha manifestado también en retrocesos […]

Como todos los años Amnistía Internacional Extremadura ha vuelto a salir a las calles de Mérida reivindicando los derechos LGTBIQ+.
El auge global de ataques depredadores que buscan acabar con los cimientos de los derechos humanos ha marcado todo 2025. El recrudecimiento de prácticas autoritarias contra la sociedad civil se ha manifestado también en retrocesos de los derechos LGBTIQ+, cuestionados y reprimidos gravemente por gobiernos como el de Estados Unidos, Argentina, Turquía, Uganda y Ghana, entre otros. Algunos, llegando a aplicar prisión y pena de muerte.
«Hay una preocupante tendencia antiderechos, a la que cada vez se suman más gobiernos, empeñados en arrebatar los derechos conquistados, incluyendo los de las personas LGBTIQ+. No lo vamos a permitir, todo ser humano, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, tiene derecho a vivir una vida libre de violencia y de discriminación. Aquí izamos nuestras banderas para que no se les olvide”, ha dicho Beatriz Martos, portavoz de Amnistía Internacional España.

Estados Unidos: 74 leyes antiLGBTIQ+ en año y medio de mandato
El presidente Donald Trump ha firmado órdenes destinadas a «restablecer la verdad biológica», definiendo el sexo como una «clasificación biológica inmutable: hombre o mujer». Se han recortado programas gubernamentales que brindan atención a personas LGBTIQ+ y algunos países han advertido a su ciudadanía que podrían correr el riesgo de que se les niegue la entrada en Estados Unidos si la identidad de género en su pasaporte difiere del sexo que se les asignó al nacer, o si tienen la marca «X».
A nivel estatal, se presentaron 616 proyectos de ley antiLGBTIQ+, 74 de los cuales se convirtieron en ley, restringiendo la atención médica para jóvenes transgénero y censurando contenido LGBTIQ+ en las escuelas.
La ONG GLAAD documentó 932 agresiones antiLGBTIQ+ entre mayo de 2024 y el mismo mes de 2025, lo que equivale a 2,5 al día. Los ataques violentos dejaron 84 heridos y 10 muertos.
Todo esto vulnera gravemente el derecho a la igualdad y a la no discriminación de las personas LGBTIQ+ en el país, así como a la libertad de expresión y de asociación, a la intimidad y la privacidad, a formar una familia y a vivir una vida libre de violencia.

Argentina: el triple crimen contra cuatro lesbianas de Barracas no es un caso aislado
El 6 de mayo de 2024, el barrio porteño de Barracas fue escenario de un ataque brutal que terminó con la vida de Pamela Cobas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante. Un vecino arrojó un explosivo casero en la habitación donde descansaban por el simple hecho de ser lesbianas. Actualmente, Sofía Castro, la única superviviente, lidera una lucha por la verdad, la justicia y una sentencia que reconozca plenamente que este horror fue motivado por el odio.
Lo ocurrido en Barracas no es un caso excepcional, sino la punta de un iceberg de violencia sistemática. Los datos son alarmantes:
- En la primera mitad de 2025, se registraron un 70% más de crímenes de odio motivados por la orientación sexual o identidad de género que en el mismo periodo del año anterior.
- El 31% de las personas lesbianas han sido atacadas en la vía pública.
- Un 21% ha sufrido agresiones físicas o verbales dentro de su propio entorno familiar.
Estos crímenes se alimentan de narrativas que deshumanizan a las personas LGBTIQ+, sobre todo, desde que en diciembre de 2023 Javier Milei asumiera la presidencia, lo que ha dejado aún más expuestas a quienes ya viven en situación de vulnerabilidad.

Turquía: “moralidad” como pretexto legal para reprimir
Las organizaciones LGBTIQ+ en Turquía cada vez son objeto mayor de discriminación, acoso judicial y censura bajo los pretextos de “obscenidad” y “moral pública”. Su investigación penal y enjuiciamiento constituye una clara violación de la libertad de expresión y de asociación, además de discriminar a las personas LGBTIQ+.
Uno de los casos más flagrantes que se observan en el país es el de la organización de derechos humanos Genç LGBTI+, cuyos directivos Emirhan Şaşmaz, Kerem Dikmen y otros nueve miembros están siendo juzgados por 10 presuntas violaciones de la Ley de Asociaciones, una ley que puede utilizarse para disolver grupos de la sociedad civil. También se les acusa de contravenir el artículo 41 de la Constitución, que protege los derechos de la familia y de la infancia.

Ghana: una de las leyes antiLGBTIQ+ más estrictas de África
Ghana ha aprobado una de las leyes más estrictas de África contra la comunidad LGBTIQ+, previendo penas de cárcel tanto para quienes mantengan relaciones entre personas del mismo sexo como para quienes apoyen públicamente actividades vinculadas a la comunidad, vulnerando gravemente el derecho a la igualdad y a la no discriminación, así como el derecho a la libertad de expresión y de asociación, a la intimidad, a formar una familia y a vivir una vida libre de violencia.
Otros países con preocupantes retrocesos: pena de muerte en Uganda
En el país todavía opera la Ley contra la Homosexualidad que discrimina a las personas LGBTIQ+ y establece penas severas, incluida la pena de muerte, por “homosexualidad agravada” y hasta 20 años de prisión por “promoción de la homosexualidad”.
Asimismo, la ONG local Foro de Sensibilización y Promoción sobre Derechos Humanos documentó 194 casos de violaciones de derechos humanos contra personas LGBTIQ+: ataques por orientación sexual o identidad de género.
No todo son retrocesos: Budapest tiene marcha del Orgullo y Géza Buzas queda libre de cargos
La valentía de los organizadores del Orgullo —con el apoyo de cientos de miles de activistas— han llevado a la fiscalía húngara a retirar los cargos que pesaban contra los organizadores de las marchas de Pécs y Budapest.
Así, Géza Buzás-Hábel y el alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, han quedado absueltos, demostrando el poder de la solidaridad. Esta es una victoria colectiva de las cientos de miles de personas que alzaron la voz en relación a este caso.
Este año pudo celebrarse libremente la marcha en Budapest. Amnistía Internacional espera que también pueda convocarse sin restricciones la de Pécs, ya fechada para el 12 de septiembre.

