Después de 73.000 civiles muertos en Gaza, el gobierno de Netanyahu anuncia que pasará a controlar el 70 % de los territorios de la franca. Mientras prosigue la táctica terrorista de los colonos judíos en Cisjordania. Mientras la comunidad internacional miran para otro lado.
Todo esto tiene un nombre: genocidio
Durante las operaciones militares en Gaza, Israel ha adoptado políticas y emprendido acciones encaminadas a causar un daño irreparable a la población palestina de Gaza. Éstas incluyen bombardeos implacables que han causado la muerte y heridas a decenas de miles de personas y provocado una destrucción sin precedentes, el desplazamiento forzado del 90% de la población, y la denegación y obstrucción de ayuda humanitaria y servicios esenciales y productos que pueden salvar vidas. Esto ha desembocado en el colapso de las redes de agua y saneamiento, y de los sistemas de producción de alimentos y de salud de Gaza.
Desde octubre de 2023, Israel ha cometido actos prohibidos en la Convención sobre el Genocidio y lo ha hecho con la intención específica de destruir a la población palestina de Gaza. Así lo reconoce el informe de Amnistía Internacional, centrado en tres de los cinco actos prohibidos por la Convención que Israel ha cometido: la matanza de miembros de la población palestina de Gaza, la lesión grave a su integridad física o mental y el sometimiento intencional a condiciones de existencia que habrían de acarrear su destrucción física.

