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BARRERAS DE CONTROL DE SERES La libre circulación de personas emana del Acuerdo de Schengen (1985) y del Convenio de Schengen (1990), que significó el comienzo de la supresión de los controles fronterizos entre los Estados participantes. La libre circulación de los trabajadores comunitarios en el conjunto de la UE fue efectiva desde 2011. El […]

BARRERAS DE CONTROL DE SERES

La libre circulación de personas emana del Acuerdo de Schengen (1985) y del Convenio de Schengen (1990), que significó el comienzo de la supresión de los controles fronterizos entre los Estados participantes. La libre circulación de los trabajadores comunitarios en el conjunto de la UE fue efectiva desde 2011.

El origen de los inmigrantes en la UE ha ido variando con el tiempo, en 1950 empezó la inmigración de africanos y turcos, después la de asiáticos y después latinoamericanos.

Cuando desaparecieron las fronteras para los europeos, ¿imaginábamos el conflicto humanitario en el que la UE se vería envuelta con la llegada cada vez numerosa de migrantes de países masacrados por las guerras y la hambruna?

Tal vez los Gobiernos no lo sospecharan, pero lo que seguro ni en las peores pesadillas políticas pudieron imaginar fue el cierre de fronteras acaecido con la pandemia. Los Estados miembros de la UE tuvieron vía libre para cerrarlas con el fin de evitar la propagación del coronavirus teniendo la prerrogativa de notificar el restablecimiento temporal de fronteras por amenaza para la salud[1].

Cuando los españoles emigraban a Sudamérica hacinados en grandes barcos en busca de una vida sin tantas privaciones. ¿habrían sospechado que en ese mismo hemisferio habría un éxodo en dirección contraria?

Para su lucha contra la inmigración irregular, la UE cuenta con Frontex[2], la agencia de protección de fronteras que proporciona apoyo técnico adicional a los países de la UE con graves presiones migratorias fijando las normas para todos los guardias de frontera europeos.

Las fronteras … esas barreras que se consideran necesarias para el control del tránsito de personas entre los países. Su endurecimiento y las restricciones crecientes significan un grave riesgo para las personas migrantes de todas las edades porque se ven abocadas a recurrir a canales migratorios peligrosos en busca de una oportunidad para construirse una vida digna. Pero en particular los niños migrantes presentan necesidades específicas, así como las mujeres, que se enfrentan a riesgos de abusos de todo tipo[3].

Europa no sabe lo que hacer ante el aumento vertiginoso de la migración, va dando bandazos y no siempre adecuados para los derechos humanos. Y en 2017 y 2018 el gobierno de Trump separó a miles de familias migrantes en la frontera de EEUU y México. En enero de 2019 Amnistía Internacional pudo constatar en los refugios para solicitantes de asilo en el lado mexicano de la frontera lo extremadamente peligrosa que es su situación, sin saber lo que les espera.

Y si hablamos de los barcos rescatadores en el Mediterráneo hemos visto cómo se les deniega el permiso para atracar quebrantando leyes y normas marítimas internacionales. Amnistía Internacional acusa a los Estados europeos de obligar a los barcos a pagar los fallos del sistema de auxilio a las personas que se encuentran en peligro en el mar[4]. Hay que acordar con urgencia una política de desembarcos en consonancia con el derecho internacional y un sistema de reparto entre países de las responsabilidades de las personas que solicitan asilo.

En esta terrible época de pandemia urge más que nunca buscar medidas que protejan a las personas en tránsito hacia algún sitio seguro huyendo de sus respectivos infiernos con alguna garantía. Los líderes políticos muestran una escalofriante indiferencia acerca de la suerte que espera a los migrantes hacinados a la espera de que alguna vez se resuelvan sus peticiones de asilo. Sobre todo, teniendo en cuenta que no se puede devolver a las personas expuestas a persecución en su lugar de procedencia. El incendio reciente en el campamento de Moria, Lesbos, en el que se hallaban hacinados 13.000 refugiados, ha puesto en evidencia la terrible situación de miles de personas aparcadas en espacios insalubres y peligrosos. Los campos de refugiados son un foco de infección por el hacinamiento y a la dificultad de hallar una salida digna para esas personas se añade el peligro de propagación del coronavirus y el resultado es la demora prolongada de una solución.

Miedo dan los discursos xenófobos de tantos políticos que utilizan a las personas migrantes como excusa de los problemas económicos, sociales y ahora de salud de sus respectivos países. Las expresiones y términos acuñados (efecto llamada, invasión, inseguridad, contagios …) son muy previsibles y sabemos cómo manipulan y distorsionan la realidad de las personas migrantes solicitantes de asilo incitando al odio racista y xenófobo. Se encuentran disimulados bajo la consabida frase “no estamos contra la inmigración pero que sea legal”; como si los migrantes quisieran ser ilegales y se fomenta “la xenofobia sobre determinadas comunidades ya estigmatizadas[5].

Es responsabilidad de los estados facilitar las vías para la regularización administrativa con el fin de evitar la clandestinidad que “criminaliza, violenta y, a la vez, sirve de combustible para los discursos de odio”[6]. El cierre de fronteras deja todavía mucho más desamparados a los migrantes y refugiados. Como siempre, ante las medidas de restricción de movilidad adoptadas para intentar frenar los contagios los grandes perjudicados son los colectivos más vulnerables.

El sistema de gestión de los movimientos migratorios no acierta a establecer un reparto justo de las responsabilidades sobre las personas que se han visto obligadas a huir de la miseria. Y en lo que a la propagación del virus se refiere, ¿hasta dónde los criterios sanitarios y los Derechos Humanos se conjugan apropiadamente sobre la movilidad?[7]

No podemos mecernos, por ejemplo, entre los discursos xenófobos de algunos países y los criterios erráticos y cambiantes de otros. Es hora ya de que los Estados Europeos rindan cuentas de las políticas de control de la migración porque sus fallos cuestan muchas vidas y abocan a seres desvalidos a un calvario indecente.

EQUIPO COMUNICACIÓN AMNISTIA INTERNACIONAL COMUNIDAD VALENCIANA

E.Sopeña Balordi

Imagen de jacqueline macou en Pixabay


[1] https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/coronavirus-via-libre-estados-ue-cierren-fronteras-2225

[2] La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas(Frontex)​, sistema de gestión y control fronterizo dedicado al área europea sujeta al Acuerdo de Schengen, formada por la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas y las autoridades nacionales encargadas de la gestión de las fronteras, incluidos los guardias de costas en la medida en que lleven a cabo labores de control fronterizo.

https://europa.eu/european-union/about-eu/agencies/frontex_es

[3] https://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/Risingxenophobia.aspx

[4] https://www.publico.es/sociedad/migraciones-amnistia-internacional-acusa-europa-castigar-migrantes-fallos-sistema-rescate-mediterraneo.html

[5] https://theconversation.com/covid-19-el-cierre-de-fronteras-deja-aun-mas-desamparados-a-los-migrantes-135955

[6] https://blogs.publico.es/conmde/2019/04/19/discursos-politicos-xenofobos-que-nos-ponen-en-peligro/

[7] https://theconversation.com/covid-19-el-cierre-de-fronteras-deja-aun-mas-desamparados-a-los-migrantes-135955

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