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Carta del presidente
En pie por los derechos humanos
Gonzalo Olmos, presidente de Amnistía Internacional Asturias

En un mundo donde poderosos actores políticos y económicos juegan con fuego, derribando cualquier regla internacional y atacando las conquistas alcanzadas desde la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) e impulsando el autoritarismo más descarnado y primario, la principal esperanza reside en una sociedad civil fuerte capaz de resistir el embate y atravesar las múltiples crisis que amenazan la propia idea fundacional que nos mueve: que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. En estos tiempos de desigualdad extrema y deshumanización, toca recordar, con toda la determinación posible, que los derechos no son privilegios de unos pocos ni concesiones graciables, y que no se puedan negar o despreciar de raíz, como pretenden quienes nos proponen un futuro de brutalidad, sumisión y desposesión, en el que la mayoría apenas puede anhelar poco más que la supervivencia.
Un mundo en riesgo
El movimiento de derechos humanos es hoy más necesario que nunca. En muy poco tiempo hemos asistido a una acumulación alarmante de crisis y violaciones graves:
- El genocidio en Gaza y el despojo sistemático de los derechos del pueblo palestino.
- La criminalización de personas migrantes y refugiadas en Estados Unidos y la persecución de quienes las defienden.
- El pisoteo del Derecho Internacional Humanitario en conflictos como Sudán o Ucrania.
- El agravamiento del apartheid de género en Afganistán, ante la pasividad internacional.
- La represión violenta de las protestas en Irán.
- El repunte de la pena de muerte, aún aplicada en 15 países, con China a la cabeza.
- La erosión del espacio cívico en Europa, donde incluso protestar en solidaridad con Palestina puede acarrear sanciones, ilegalizaciones o cárcel.
Normalizar la violencia y la injusticia no es una opción.

Frente al autoritarismo, más sociedad civil, más dignidad, más derechos
Una fuerza global, una acción local
En la respuesta a las amenazas actuales, Amnistía Internacional juega un papel determinante. Con su largo recorrido desde 1961, y, en Asturias, desde los años finales del franquismo hasta la constitución de su primer grupo local en 1981, somos la organización de derechos humanos más importante del mundo, y la más independiente y rigurosa. Es posible gracias a los más de diez millones de personas que contribuyen con su cuota, a los miles de activistas en 150 países, a sus 67 secciones estatales, a los equipos profesionales que dotan de solidez y profundidad a nuestro trabajo, y a las innumerables personas que colaboran en sus campañas e iniciativas. En Asturias, trabajamos en esa resistencia por la dignidad humana, con el trabajo de la Entidad Autonómica, los grupos de acción de Avilés-Pravia y Gijón, los equipos sectoriales de educación, activismo, redes y comunicación y relaciones institucionales, y con una actividad en coalición con otras muchas organizaciones de la sociedad civil en distintos ámbitos. Y siempre bajo la premisa básica: somos un grupo de personas que ayuda a otras personas en situación de dificultad, con nombre y apellidos.
Cuando la presión funciona
Detrás de cada campaña hay personas con nombre y apellidos. En 2025, Amnistía Internacional Asturias ha trabajado, entre otros, por:

Cada una de estas historias demuestra que la presión sostenida salva vidas.

- Mahmoud Khalil, estudiante palestino detenido en EE. UU. y aún amenazado de expulsión por su activismo.
- Andry Hernández, venezolano deportado ilegalmente al CECOT en El Salvador, finalmente liberado gracias a la presión internacional.
- Hussam Abu Safiya, médico palestino encarcelado arbitrariamente en Israel, por cuya liberación seguimos luchando.
- Rocío San Miguel, presa de conciencia venezolana, ya liberada y de regreso en España.
- Las 20.179 víctimas infantiles en Gaza, recordadas en actos simbólicos junto a colectivos asturianos.
- Seán Binder, defensor de personas migrantes, recientemente absuelto en Grecia.
- Rocky Miers, condenado a muerte en Alabama, cuya pena fue conmutada.
- Narges Mohammadi, activista iraní por los derechos de las mujeres.
- El periodista mexicano Alberto Amaro y su familia, acogidos temporalmente en Asturias.
- Samira Hamidi, defensora afgana de los derechos de las mujeres.
- Y en España, la defensa de los derechos de “Las 6 de La Suiza” y la denuncia constante de la violencia machista, que el pasado año segó la vida de 48 mujeres.
Seguir en pie
Veinticinco años de actividad orgánica en Asturias no son casualidad: son el fruto del esfuerzo constante de muchas personas generosas. Conscientes de las dificultades, seguiremos en pie, defendiendo la libertad, la justicia y la dignidad de todas las personas.
En pie, defendiendo la libertad, la justicia y la dignidad de todas las personas.
Activismo
Acción colectiva
Micaela Domínguez, responsable área activismo

El año 2025 ha sido un año de activismo intenso, comprometido y profundamente humano para Amnistía Internacional Asturias. Un periodo marcado por la urgencia de responder a las crisis de derechos humanos, por la necesidad de combatir la indiferencia y por la convicción de que solo con más personas implicadas y más acción colectiva es posible defender la dignidad humana.






Gaza: Stop Genocidio
La actividad del grupo de activismo estuvo atravesada, de manera muy especial, por un nombre propio: Gaza. Un escenario de violencia extrema, acuerdos de paz frágiles y una devastación prolongada que amenaza con normalizar el sufrimiento y el olvido.
Para mantener la atención sobre lo que ocurre en la Franja, presentamos el informe Stop genocidio en distintas localidades, participamos en concentraciones y manifestaciones y desarrollamos acciones de denuncia pública para visibilizar las vulneraciones de derechos humanos.






18.000 nombres de niños/as
Uno de los actos con mayor impacto social y emocional fue la lectura pública de los nombres de los niños y niñas víctimas del conflicto.
El sábado 11 de octubre, la Plaza del Centro Niemeyer acogió durante toda la jornada un homenaje profundamente simbólico. Un cortejo fue colocando mortajas en la explanada mientras personas anónimas, representantes de organizaciones, instituciones y figuras públicas daban voz a cada nombre, construyendo un acto colectivo de memoria, denuncia y respeto.
Este homenaje, tan desgarrador como necesario, fue el primero de una serie de acciones que se han replicado posteriormente en distintos lugares.







Más que un móvil
El año 2025 también supuso volver a mirar de forma crítica nuestros hábitos de consumo, al medio ambiente y trabajo esclavo a través del proyecto Por un selfie bueno, actualizado y adaptado una vez más por nuestras activistas.
La actividad se presentó en el Centro de Formación del Profesorado de Gijón, dentro del curso “Educación ecosocial en el marco de la Agenda 2030”, dirigido a profesorado de Educación Primaria, y en varios institutos.

Además, el proyecto salió del entorno educativo para llegar a un público más amplio y diverso, participando en el Pint of Science Festival, en mayo, y en La Semana Negra de Gijón, en julio. Un ejercicio de adaptación que permitió conectar el activismo por los derechos humanos con espacios culturales y científicos abiertos a la ciudadanía.
4 de julio sin libertad
Antes del verano, el grupo de activismo volvió a tomar el espacio público para “celebrar” un 4 de julio marcado por la denuncia, fue en Oviedo. La acción puso el foco en la intolerancia y en las medidas adoptadas desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, representando simbólicamente el encarcelamiento de la Estatua de la Libertad.




Fortalecer el activismo
En septiembre se celebró en Oviedo la primera Jornada de Formación para Activistas de Amnistía Internacional Asturias, a la que siguió una segunda jornada en diciembre, en Gijón. Muchas personas se acercaron por primera vez para conocer cómo funciona la organización, en qué trabajamos y cómo implicarse activamente. Algunas de ellas ya forman parte de los grupos de acción, reforzando una idea clave: sin personas comprometidas no es posible avanzar en la defensa de los derechos humanos.

El empuje y la implicación de las activistas quedó especialmente patente en dos momentos destacados del año. Por un lado, la participación en el festival literario “Pan y Roses”, celebrado en el Espacio Kuivi de Oviedo los días 1 y 2 de noviembre, donde en tiempo récord se organizó un stand informativo sobre las campañas de Amnistía Internacional y la venta de material solidario.
Por otro, la reorganización del acto de Ciudades por la Vida, también en Oviedo, que tuvo que ser cancelado el mismo día por las inclemencias meteorológicas y trasladado al 29 de noviembre. Gracias a la rápida reacción del equipo, el acto pudo celebrarse en un formato más íntimo, pero igual de emotivo, manteniendo viva la luz contra la pena de muerte.
El balance de 2025 deja una conclusión clara: más activistas significa más activismo, más presencia en las calles, más pedagogía social y más capacidad para resistir frente a la injusticia. Un camino colectivo que sigue creciendo y fortaleciéndose en Asturias.

Relaciones institucionales
Compromiso e incidencia desde Asturias
Ana Herrero, responsable de relaciones institucionales
Hablar de derechos humanos no es hablar de algo lejano. Es hablar de personas concretas, de decisiones políticas que afectan a vidas reales y de la responsabilidad colectiva de no mirar hacia otro lado.
Durante 2025, el equipo de Relaciones Institucionales de Amnistía Internacional Asturias trabajó con una convicción clara: la defensa de los derechos humanos empieza también en lo cercano, en el diálogo con las instituciones, en la incidencia política y en la colaboración con la sociedad civil. Desde Asturias, pero con la mirada puesta en el mundo, se impulsaron acciones para proteger a las personas más vulnerables, denunciar injusticias y exigir cambios reales.
Esta memoria recoge ese trabajo: un recorrido por las prioridades, las campañas, los informes y las personas a las que acompañamos a lo largo del año.
¿Cómo trabajamos en 2025?
El trabajo del equipo de Relaciones Institucionales (RRII) se estructuró en tres grandes líneas:
- Incidencia institucional y apoyo a grupos locales, especialmente en Gijón y Avilés-Pravia.
- Gestión de la Carpeta de Casos, visibilizando situaciones de personas defensoras de derechos humanos en riesgo.
- Punto Focal del Observatorio Autonómico de Derechos Humanos (OADH) de Amnistía Internacional España.
Todas las acciones se desarrollaron en coordinación con Amnistía Internacional España, siguiendo su Plan 2025, y en diálogo permanente con instituciones autonómicas y organizaciones sociales.



Infancia migrante: proteger a quienes llegan solos
La situación de los niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, especialmente en Canarias, fue una preocupación constante. Tras investigaciones y visitas sobre el terreno, Amnistía Internacional publicó comunicados e informes —como “A día de hoy no tengo nada”— que fueron trasladados a las autoridades autonómicas.
Desde Asturias, estas demandas se reiteraron antes de cada Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia. Además, el OADH recopiló normativa, programas de acogida, proyectos de transición a la vida adulta y datos desagregados por edad, sexo y nacionalidad.
Derecho a la vivienda: una emergencia social
El acceso a una vivienda digna siguió siendo uno de los grandes retos sociales. En 2025 se elaboró un informe para el OADH sobre las zonas tensionadas del mercado de la vivienda en Asturias, incorporando estudios oficiales y la posición del Gobierno autonómico.
Se mantuvo contacto con organizaciones sociales especializadas en vivienda y desahucios, como la PAH Oviedo, que aportó información clave sobre la situación en la región. En septiembre, Amnistía Internacional presentó alegaciones al anteproyecto de la Ley de Vivienda de Asturias.
También se realizó seguimiento del programa público «Alquilámoste» y se difundieron informes sobre el impacto de la crisis climática y fenómenos extremos en el derecho a la vivienda.
Centros de crisis 24h para víctimas de violencia sexual
En noviembre se publicó el informe “Me estoy enterando por ti de que estos servicios existen”, que analiza la situación de los centros de crisis 24 horas para víctimas y supervivientes de violencia sexual, tres años después de la entrada en vigor de la Ley de Libertad Sexual.
Asturias destacó como una de las comunidades donde este recurso funciona de forma más adecuada. A lo largo del año se mantuvieron reuniones con responsables institucionales y, en diciembre, se visitaron las nuevas instalaciones del centro, incluyendo una sala amable para declaraciones judiciales y un alojamiento de emergencia.

Derecho al aborto y objeción de conciencia
Tras la publicación de un informe del Ministerio de Sanidad sobre la accesibilidad al aborto en la sanidad pública, Amnistía Internacional solicitó información a las comunidades autónomas sobre los registros de profesionales objetores de conciencia.
En el caso de Asturias, la Consejería de Salud respondió facilitando información sobre la aplicación de la resolución autonómica vigente y el estado del futuro decreto regulador, contribuyendo a una mayor transparencia y rendición de cuentas.
Armas táser
Durante 2025 continuó el trabajo sobre el uso de dispositivos electrónicos de control (táser). Se difundió el informe internacional “I still can’t sleep at night” y se solicitaron datos a varios ayuntamientos asturianos.
Ante la falta de una regulación común, Amnistía Internacional trasladó al Gobierno del Principado la necesidad de una normativa marco y formación específica para evitar usos abusivos y proteger los derechos humanos.

Sin verdad no hay justicia
Coincidiendo con el aniversario de la Ley de Memoria Democrática y los 50 años de la muerte de Franco, Amnistía Internacional Asturias reforzó su compromiso con la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas del franquismo.

Se difundieron contenidos y se participó en actos públicos y exposiciones en Asturias, reafirmando la importancia de combatir la impunidad y preservar la memoria histórica.
Con la mirada en el mundo
A lo largo de todo el año se mantuvo una intensa labor de denuncia del genocidio contra la población palestina de Gaza, difundiendo informes, comunicados y propuestas de mociones institucionales.

El informe “Es como si fuéramos seres infrahumanos. El genocido de Israel contrla la población palestina de Gaza” se presentó ante autoridades, organizaciones sociales y representantes políticos, y posteriormente en distintas localidades asturianas. Gracias a esta labor de incidencia, varios ayuntamientos y la Junta General del Principado aprobaron resoluciones de condena y apoyo al pueblo palestino, así como iniciativas de ayuda humanitaria.




Se realizaron tres acciones de información: el Manifiesto en apoyo a la Corte Penal Internacional (CPI), tras las sanciones e intentos de intimidación contra la CPI y su personal, enviado a las autoridades asturianas, y colegios de la abogacía; la denuncia sobre los recortes de las ayudas cooperación en EEUU a las autoridades asturianas y la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias; y, ya en 2026, el informe “Ringing the Alarm Bells: Rising Authoritarian Practices and Erosion of Human Rights in the United States”, en el que se recogen las prácticas autoritarias de la administración Trump con motivo del primer aniversario del regreso al cargo de presidente.
El caso de José Rubén Zamora
El periodista guatemalteco José Rubén Zamora, declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional, fue uno de los casos centrales trabajados en 2025. Tras su regreso a prisión en marzo, Amnistía Internacional Asturias continuó denunciando la falta de garantías judiciales y difundiendo su situación en redes y medios de comunicación.

En febrero de 2025, aprovechando que Zamora se encontraba en arresto domiciliario, se mantuvo una reunión telemática con José Rubén Zamora y activistas de AI en distintos países, reunión en la que nos agradeció el trabajo que realizamos por su liberación. Lamentablemente, el 10 de marzo de 2025 José Rubén regresó a la cárcel Mariscal Zavala. El juez dijo que no tuvo otra opción más que cumplir con la orden de la sala tercera de apelaciones de revocar la medida de arresto domiciliario, a pesar de que él consideraba que sí se podían mantener al periodista en libertad. También indicó el juez que él y el personal del juzgado habían recibido amenazas y presiones.
Otros casos y programas de protección
Durante el verano, Amnistía Internacional Asturias colaboró con Radio Líder Asturias en una serie de programas dedicados a casos de derechos humanos en distintos países.
Además, en el marco del Programa de Protección Temporal de Defensores en Riesgo, Asturias acogió al periodista mexicano Alberto Amaro Jordán, reforzando su compromiso con la protección de quienes alzan la voz frente a las injusticias.

Informes y espacios de reflexión
En 2025 se presentaron en Asturias el Informe Anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, las estadísticas sobre la pena de muerte y diversas campañas internacionales. Destacó también la participación de Amnistía Internacional Asturias en el Congreso “Autoritarismo y Guerra”, un espacio de reflexión sobre la crisis democrática global y los conflictos armados.


Género
Ellas siguen siendo la revolución
Micaela Domínguez, responsable de Género
Cuando resistir es existir
Las mujeres afganas, dentro y fuera de Afganistán, siguen alzando la voz frente a un intento sistemático de borrarlas del espacio público. Desde la represión, el exilio y el silencio impuesto, nos recuerdan algo esencial: la búsqueda de la justicia y la dignidad no puede ser silenciada del todo. Su mensaje es claro y directo a la comunidad internacional: «hablad de nosotras, no nos olvidéis».


En Amnistía Internacional Asturias asumimos ese compromiso, con las mujeres Afganas, de Irán, de Gaza y de tantos territorios en conflicto. En 2025 volvimos a enarbolar sus pancartas cada 8 de marzo, acompañamos su lucha en las calles y en los espacios culturales, escribimos artículos, participamos en programas de radio y seguimos difundiendo su situación para combatir la indiferencia. Porque hablar de ellas es, hoy, una forma de resistencia.
Samira Hamidi en Asturias
Pero 2025 nos regaló algo excepcional: no solo hablar de las mujeres afganas, sino hablar con una de ellas. En mayo recibimos en Asturias a Huria Samira Hamidi, activista afgana por los derechos de las mujeres y responsable de campañas regionales de la Oficina Regional de Amnistía Internacional para Asia Meridional, en el marco de su gira por España.
Durante dos días intensos, Samira mantuvo encuentros con autoridades autonómicas y locales, con el alumnado del Máster de Género de la Universidad de Oviedo, con activistas y con mujeres afganas refugiadas en Gijón desde la llegada de los talibanes. También compartió su testimonio con el público general en la conferencia “La lucha de la mujer afgana contra el apartheid de género”, celebrada en el RIDEA y organizada junto a la Dirección General de Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias.
Violencia sexual como arma de guerra.
La defensa de los derechos de las mujeres nos llevó también a otros escenarios de violencia extrema. Coincidiendo con el Goya al mejor documental, proyectamos en el Cine Embajadores “Semillas de Kivu”, un documental con participación de Amnistía Internacional que muestra con crudeza cómo la violencia sexual se utiliza como arma de guerra en la República Democrática del Congo.

Tras la proyección, Inmaculada González-Carbajal, presidenta de la Fundación Pájaro Azul y de la CODOPA, ofreció una aproximación en primera persona a la realidad que viven mujeres y niñas en una de las regiones más castigadas por los conflictos armados, la República Democrática del Congo. Una mirada necesaria para comprender que estas violencias no son hechos aislados, sino estrategias sistemáticas de dominación
Nombrar a las víctimas para romper el silencio
Del ámbito internacional volvimos al entorno más cercano. En 2025 seguimos acompañando a Mujeres de la Escandalera en sus concentraciones para denunciar el goteo constante de mujeres asesinadas por la violencia machista.


Un año más, el 25 de noviembre, en Avilés, además de participar en la manifestación, levantamos nuestro cementerio efímero: un acto simbólico para poner nombre y apellidos a cifras que no dejan de crecer, rendir homenaje a las víctimas y gritar, juntas, BASTA YA. Porque la violencia machista no puede normalizarse ni asumirse como un daño colateral inevitable.





Compromiso interno: igualdad también desde dentro
El compromiso feminista no termina en la acción externa. En 2025, siguiendo el modelo del Secretariado Estatal, nuestra Entidad Autonómica cuenta con un Plan de Aplicación GEIA (Género, Equidad, Inclusión y Antirracismo), alineado con el Marco Estratégico Global de Amnistía Internacional 2022–2030.
Este plan busca que los valores de igualdad, diversidad e inclusión estén presentes en nuestra forma de comunicarnos, de organizarnos y de diseñar nuestras acciones. El reto pendiente ha sido presentarlo y trabajarlo de forma colectiva con el activismo, una tarea imprescindible que afrontaremos en este inicio de 2026 y de la que daremos cuenta en la próxima Asamblea, pero eso será otra memoria.
