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LA VIOLENCIA DISFRAZADA Es terrible la violencia física, inconcebible que una persona pueda empoderarse de otra por el solo hecho de poseer una fuerza bruta superior. Otros tipos de violencia consiguen también aniquilar la capacidad de respuesta defensiva de una persona. Por indefensión aprendida, cuando un ser se enfrenta a una situación negativa de la […]

LA VIOLENCIA DISFRAZADA

Es terrible la violencia física, inconcebible que una persona pueda empoderarse de otra por el solo hecho de poseer una fuerza bruta superior.

Otros tipos de violencia consiguen también aniquilar la capacidad de respuesta defensiva de una persona. Por indefensión aprendida, cuando un ser se enfrenta a una situación negativa de la cual no sabe/puede escapar y “aprende” a mantenerse indefensa (incluso cuando las condiciones cambian y ya se puede ejecutar una respuesta de huida)[1], se autorrecluye en la situación, normalmente por existir una dependencia de cualquier orden (socioeconómica, familiar, profesional o sentimental).

El “mal de la dependencia” en las mujeres es, todavía hoy, demasiado frecuente. Se les transmiten temores e inseguridades que les crean patrones de conducta que les impulsan a necesitar protección. Y soportarán lo que no está escrito por un miedo incontrolable a la pérdida que parasita el adecuado estado de autoestima. Tal vez por vivir en una situación límite o por carencias afectivas arrastradas que son siempre búsqueda insatisfecha que impele hacia lo que se cree el salvavidas.

El tipo del ser depredador conocido bajo la denominación de “persona perversa narcisista” aprovecha la debilidad de la persona dependiente para apoderarse de su capacidad defensiva por medios que nada tienen que ver con la agresión física. La manipulación verbal y situacional es el arma que la persona depredadora narcisista utiliza para aislar a su víctima y convencerla de que carece de virtudes y echarle en cara sus defectos reales o inventados.

La consecuencia de este proceso de denigración de la víctima es que se queda aislada, sin la protección de sus personas allegadas, pues la persona depredadora se muestra de puertas afuera de manera agradable, de ahí el título de este artículo “violencia disfrazada”, el depredador narcisista no es sospechoso de serlo, bien al contrario, incluso puede llegar a mostrarse como víctima poniendo en tela de juicio la más mínima alusión a su actuación en la intimidad. La víctima queda sumida en las dudas acerca de su propia valía, y a merced de la satisfacción que le produce a su verdugo su intimidación, su miedo y su angustia. La persona depredadora es tan absorbente que la víctima se encuentra desequilibrada emocional y físicamente.

La violencia psicológica puede ser tan devastadora como la física, “maltrato de interior” que se manifiesta con amenazas, prohibiciones, intimidación, coacción, indiferencia, humillaciones, descalificaciones, chantaje emocional, manipulación … acarreando tal deterioro en la víctima que la imposibilita para defenderse del acoso psicológico y la manipulación mental.

Hay que recordar que el teléfono 016 atiende a las víctimas de cualquier tipo de violencia de género, con asesoramiento jurídico y asistencia y acogida para víctimas de este tipo de violencia.

Amnistía Internacional ha denunciado desde hace muchos años la persistencia de obstáculos para la protección e identificación de las víctimas, subrayando que no basta con la legislación ya que se necesitan recursos humanos y materiales para poner en práctica y evaluar –con la participación de víctimas, familiares y expertas en género– las medidas legales, el funcionamiento de los juzgados especializados en violencia machista, la  aplicación de los mecanismos de protección.

Y hace falta más concienciación social, un objetivo fundamental en el que los medios de comunicación podrían jugar un papel clave[2]

EQUIPO COMUNICACIÓN COMUNIDAD VALENCIANA

A.Emma Sopeña Balordi

Foto de Karolina Grabowska en Pexels


[1] https://www.psicologiamadrid.es/blog/articulos/psicologia-y-violencia/que-es-la-indefension-aprendida-como-salir-de-esa-carcel-psicologica

[2] https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/espana/violencia-contra-las-mujeres/

6 comentarios en “LA VIOLENCIA DISFRAZADA

    • Cierto, Silvia, educación, respeto por los demás y formación en derechos humanos puede que sea la mejor opción, tal vez la única que puede fructificar para que ya desde críos aprendan a no dañar. Los seres perversos son absolutamente desgraciados, tal vez lo han sido siempre y trasladan a su entorno ese mal que llevan arraigado. La asignatura pendiente: derechos humanos.
      Gracias por leernos y por transmitirnos tus palabras, desde dentro nos anima a seguir!

    • Gracias, Amparo, deseamos aportar siempre nuestra pequeña reflexión sobre los problemas que afectan a los derechos humanos y siempre es una alegría tener feedback!

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