
Una tarde de mayo en Gijón reunió a personas refugiadas colombianas y activistas de Amnistía Internacional Asturias. Entre poemas, testimonios y reflexiones sobre la situación de Colombia, compartieron historias marcadas por la defensa de los derechos humanos, el exilio forzado, la resistencia y la esperanza de construir un futuro más justo.
Por Elena Yáguez
El punto de reunión entre colombianos refugiados y españoles activistas por los derechos humanos (Amnistía Internacional Asturias), es la Revoltosa, un café librería ubicada en el centro de Gijón junto al mar. Entre unos y otros sumaremos cerca de dos decenas. Es el penúltimo día de mayo y luce el sol.
Nos sentamos en corro. Permítanme que les lea un poema, dice uno de los compañeros colombianos. Se levanta y declama uno de los poemas que ha traído en hojas escritas a mano. Es poeta y rapsoda. Las palabras empiezan a resonar en mi cerebro, me traspasan las arterias y van entrando sin esfuerzo al corazón. Miro a mis colegas y creo que sienten lo mismo. No podría repetirlas, pero tienen que ver con la lucha, con la vida y con la muerte, con la guerra y con la paz. Con el mañana vencerá el bien.

Comienzan las presentaciones. Son los nombres de los hombres y mujeres presentes y los lugares, algunos conocidos por los españoles como Bogotá, Cali y Barranquilla; otros matizados como Cartagena la pobre, porque hay una Cartagena pobre donde me mataron a dos hijos, dice una mujer con ojos firmes y voz que no quiere quebrarse; otros menos conocidos o completamente desconocidos como Santander, Arauca o Cauca. También nos presentamos los activistas de AI. Con cada intervención se nos va encogiendo el alma. A los compañeros y compañeras colombianas porque reviven el dolor y el miedo. A los activistas porque nos trasmiten su desgarro y su valor.

Yo pertenezco a un grupo de defensa de los derechos humanos, yo lucho por la defensa del medio ambiente, yo soy líder campesino, yo pertenezco a un grupo de apoyo y acompañamiento a las mujeres, yo soy lideresa feminista, yo trabajo con los niños… Con cada frase se cuelan otras palabras, amenazas continuadas, reclutamientos forzados de niños y adolescentes, la juventud desaparece, civiles desplazados, ataques armados, personas desaparecidas, asesinatos, violencia policial, pérdida de hijos, grupos paramilitares. Refugiados para salvar la vida.
Después se ahonda en el debate. El problema del desarme del ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo), residuos de estos grupos que no han dejado las armas. El paso de la extracción del oro de forma artesanal a hacerlo a cielo abierto. Hasta 300 retroexcavadoras abriendo la tierra y destruyendo el hábitat. Grupos ilegales y extranjeros para controlar las minas de oro, de coltán, de carbón, de esmeraldas. Contaminación del agua de las comunidades. Persecución y amenaza a las que se opongan. El liderazgo de las mujeres cada vez más difícil y clandestino a la fuerza. El pago de la vacuna, o extorsión a cualquier actividad económica. La corrupción de la policía.
El estado no llega a donde llegan otros grupos de poder, aunque el Gobierno de Petro haya mejorado algunos índices de crecimiento. ¿Cuál es la brecha de esperanza, entonces?
Una de las mujeres colombianas responde: que gane Iván Cepeda las elecciones mañana. En primera vuelta, dice otra.
Cerramos la sesión con otro poema declamado por el compañero poeta.
PROGRAMA ASTURIANO DE ATENCION A VICTIMAS DE LA VIOLENCIA EN COLOMBIA (PAV)
El Programa Asturiano de Atención a Víctimas de la Violencia en Colombia (PAV) es una iniciativa pionera de acogida temporal que brinda protección a defensores de derechos humanos, líderes sociales y sindicalistas colombianos que se encuentran bajo amenaza de muerte. Administrado por la ONG Soldepaz Pachakuti, con asistencia técnica de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y respaldo de la red Protec Defenders. Auspiciado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo del Gobierno del Principado de Asturias y apoyado por entidades locales como el Ayuntamiento de Gijón. El objetivo es ofrecer un período de respiro y recuperación en Asturias de hasta 6 meses para personas en situación de riesgo extremo en Colombia.
Estas son las personas acogidas en este 2026.
BEATRIZ CH. M., lideresa y defensora de Derechos Humanos. Es integrante del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Movice Capítulo Cauca, del Colectivo de Mujeres Trascendiendo por la Paz y del Movimiento de Madres Buscadoras. Ejerce su labor en municipios bajo conflicto armado interno. Participa en la solución pacífica de conflictos y defiende los DDHH de las mujeres y grupos étnicos del territorio, lidera procesos de prevención de reclutamiento forzado de niñas, niños jóvenes y adolescentes. Debido a su labor ha sufrido amenazas, retenciones ilegales y un atentado en diciembre del 2025.
FABIO MARRIAGA, ambientalista, defensor de los derechos humanos, educador, poeta y tallerista de literatura y tradición oral en zonas bajo conflicto armado en el Cauca. Es integrante de la Asociación Regional de Usuarios Campesinos del Suroccidente Colombiano, ARUC. Ha sido amenazado, desplazado y retenido en los retenes móviles por grupos armados ilegales en su territorio.
JUAN CASTRO NOREÑA, ingeniero industrial, defensor de los derechos humanos, ejerce liderazgo social como secretario de salud de ASOJUNTAS, Asociación de Juntas de Acción Comunal de Tuluá-Valle, en una zona rural bajo el control de los grupos paramilitares y de las Disidencias de las FARC que lo hostigan, amenazan y extorsionan.
LIZETH, educadora comunitaria, defensora de los derechos humanos en Cartagena de Indias, integrante de CONTEXTOS, Colectivo Comunitario Antirracista, acompañante de víctimas de la violencia policial racista. Está recibiendo hostigamientos, extorsiones y amenazas de muerte agravadas tras el asesinato de sus dos hijos, HAROLD en el 2020 y JOSÉ DAVID el año pasado. Las amenazas provienen de grupos armados al margen de la ley que se expanden por los barrios marginales.
ALFREDO, es integrante del Comité de Solidaridad con presos Políticos CSPP Santander, líder campesino y comunal. En nombre de su comunidad se ha opuesto a la minería de oro a cielo abierto en su territorio, por lo que ha recibido amenazas y declarado objetivo de los narco paramilitares Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC, grupo que le disputa al ELN el control de la Serranía de San Lucas. Otras personas de la misma región opuestas a la minería del oro a cielo abierto con maquinaria pesada han sido asesinadas.
ANGELITO, es defensora de los derechos humanos, lideresa social, educadora popular y ambiental, gestora cultural, trabaja en economía popular, huertas comunitarias y como maestra de Artes Plásticas y Humanidades. Es representante de la Fundación Manoyano y de la Asociación Mutualista Xisqua. Sus actividades se orientan al trabajo comunitario con la población vulnerable de la localidad de Puente Aranda, Bogotá D.C. Viene recibiendo amenazas de la banda criminal Tren de Aragua con omisión de la policía local, situación que la llevó a desplazarse de manera forzada.
ERIKA CUELLAR SALCEDO, es lideresa juvenil campesina, ambientalista, defensora de los derechos humanos, integrante de la Asociación Municipal Campesina de Trabajadoras-es de Piamonte Cauca, ASIMTRACAMPIC. Participa en campañas juveniles por los derechos humanos, el medio ambiente, la economía campesina y contra el reclutamiento forzado. Ha recibido amenazas colectivas de las disidencias de las FARC y de otros grupos al margen de la ley. El 13 de enero/26 el coche de protección en el que se movilizaba fue atacado con cinco disparos de arma de fuego.
