Desde la Asamblea de Amnistía Internacional Asturias celebrada en febrero de 2025 hasta la que afrontamos ahora en febrero 2026, hemos vivido un año de intenso trabajo comunicativo, con un objetivo claro: llevar nuestros mensajes a la sociedad asturiana, sacudir conciencias y sumar apoyos a la defensa de los derechos humanos.
Ese esfuerzo comenzó el mismo día de la Asamblea, con la difusión de su desarrollo y la denuncia del genocidio en Gaza, y se ha mantenido de forma constante durante todo el año. Un recorrido que nos ha llevado a visibilizar acciones tan simbólicas y potentes como el encendido del Elogio del Horizonte de Gijón en defensa de los derechos de las personas migrantes y refugiadas, una imagen que resume bien nuestra manera de entender la comunicación: emocional, pública y comprometida.
Trabajo conjunto
Aunque en la actualidad AI-Asturias no cuenta con un equipo de comunicación formalmente constituido, han sido muchas las personas activistas que han sostenido esta tarea con esfuerzo y generosidad. Redactando y difundiendo comunicados y notas de prensa, escribiendo artículos de opinión, participando en informativos de radio y televisión o manteniendo viva nuestra voz en redes sociales.
También hemos contado con portavoces que han representado a la organización en actos públicos, presentaciones y encuentros, llevando nuestros mensajes a distintos espacios del territorio asturiano.



Para Amnistía Internacional comunicar, no es solo informar: es defender derechos, incomodar cuando es necesario y mantener viva la esperanza.

Mantenerse visibles
Como cada año, hemos trabajado para mantener presencia en los medios de comunicación, tanto en prensa escrita como digital. Sabemos que el contexto es cada vez más complejo —por las limitaciones estructurales de los propios medios—, pero aun así hemos logrado una cobertura constante, especialmente en la difusión de nuestras actividades.


Además, activistas de AI-Asturias que colaboran habitualmente en estos medios han aprovechado esos espacios para poner sobre la mesa las principales preocupaciones y propuestas de la organización. Todo este trabajo queda reflejado, aunque solo de manera parcial, en la tradicional revista de prensa que se presenta en la Asamblea y que da buena cuenta del camino recorrido.

Tv y radio
Las emisoras de radio —especialmente RPA—, así como TPA y TVE-Asturias, han sido altavoces fundamentales de nuestros actos públicos. Han sido numerosas las intervenciones de portavoces de AI-Asturias en informativos y programas de análisis.

Cabe destacar la colaboración semanal durante el verano en “Noche tras Noche” de RPA, así como una participación más continuada en Radio Líder. En televisión, un año más, nuestro presidente participó en el programa Asturias Semanal de TPA. Del mismo modo, activistas presentes en tertulias radiofónicas han llevado a los micrófonos debates clave para Amnistía Internacional.
Redes sociales
Si hay una asignatura pendiente en materia de comunicación, esa ha sido —hasta ahora— la presencia en redes sociales. Aunque el perfil de Facebook de AI-Asturias ha mantenido un buen nivel de actividad, otras plataformas habían quedado más desatendidas.



La buena noticia es que ya contamos con activistas especialmente implicadas en reactivar estos canales, logrando resultados prometedores y abriendo nuevas formas de llegar a públicos distintos, especialmente a las generaciones más jóvenes.
Retos y oportunidades
El futuro inmediato plantea retos importantes para la comunicación en AI-Asturias: la creación de un equipo estable, el mantenimiento del impacto en medios tradicionales, el fortalecimiento de las redes sociales y la necesidad de contar con portavoces bien formados y disponibles de manera permanente.
A ello se suman desafíos de mayor calado: cómo hacer visibles nuestros mensajes en un contexto marcado por el ruido, la desinformación y la polarización, cómo innovar en formatos sin perder la esencia y los valores de la organización, y cómo reflexionar de manera crítica sobre el uso ético de los canales que empleamos, especialmente en el ámbito digital.
Porque comunicar, para Amnistía Internacional, no es solo informar: es defender derechos, incomodar cuando es necesario y mantener viva la esperanza.
