Andalucía
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Autor: Cristóbal Fábrega Ruiz Fecha: 12/08/2018 Publicado en: Diario Jaén El florecimiento de la Alhucema Alhucema es una de las especies de la flor de la lavanda. Ese nombre le pusieron los españoles a esa zona mediterránea donde se dio una importante gesta militares de nuestro país. Este verano he tenido la suerte de estar […]

Autor: Cristóbal Fábrega Ruiz

Fecha: 12/08/2018

Publicado en: Diario Jaén

El florecimiento de la Alhucema

Alhucema es una de las especies de la flor de la lavanda. Ese nombre le pusieron los españoles a esa zona mediterránea donde se dio una importante gesta militares de nuestro país. Este verano he tenido la suerte de estar unos días en esa ciudad modesta y de bonitas playas donde aún se conserva cierto regusto a España y uno puede hablar con mujeres que recuerdan la libertad que disfrutaban con los españoles tan distinta de la actual situación de las mujeres con la influencia del wahabismo rigorista saudí.
Alhucemas es la capital del Rif Central donde la etnia mayoritaria es la amazigh. Mayoritariamente musulmanes sí, pero que no prohíben el vino y que adoran a santones en sus morabitos. Una tierra pobre y olvidada por el régimen, aún más gras el traslado de la capitalidad del Rif a Tanger, con una cultura tradicional y una lengua propia ( el tarifit). Un pueblo rebelde y levantisco, orgulloso, con un importante referente histórico, la Republica del Rif, que está cansado de ese abandono económico y social.
En 2016 un vendedor ambulante murió triturado por un camión de la basura cuando trataba de recuperar la mercancía confiscada por la policía. Fue la gota que colmo el vaso y la revuelta estalló. La construcción de un hospital, la creación de una universidad, la igualdad de la mujer rifeña y la desmilitarización de la zona son las principales reivindicaciones. El gobierno acusó a los manifestantes de responder a presiones extranjeras y fomentar el separatismo, algo que ellos siempre han negado. La detención de Nasser Zafzafi, el líder del Movimiento Popular, y de otros activistas, unido a la promesa de tímidas reformas, fue la respuesta del gobierno. Las manifestaciones pacíficas fueron diarias. Ante la presencia de los antidisturbios, los manifestantes reaccionaban reiterando su actitud pacífica aunque se dieron algunos heridos en ambas partes. Muchos activistas, incluidos manifestantes pacíficos y blogueros que habían documentado los acontecimientos en las redes sociales, fueron detenidos.
A algunas de los detenidos se les ha negado el acceso a sus abogados y, según denuncian, se han añadido páginas a sus declaraciones con manifestaciones que ellos no han hecho. En algunos casos, los abogados que pudieron ver a sus clientes en el tribunal de Alhucemas afirmaron que éstos tenían lesiones visibles y que denunciaron haber sido golpeados al ser detenidos. Los líderes de las protestas han estado en régimen de aislamiento prolongado lo cual está teniendo una gran repercusión en su salud psíquica. La reclusión prolongada en régimen de aislamiento está prohibida por las normas internacionales sobre detención porque constituye tortura u otros malos tratos.
Los Tribunales han condenado a los detenidos más importantes a 20 años de cárcel. Para más de 20 la pena ha sido de 15 años o más. Es una sentencia muy dura contra gente que reivindicaron derechos recogidos en la Constitución.
En Alhucemas se respira cierto miedo a la desmedida reacción del gobierno. Eso lo sabe el Rey Mohamed VI que, como ya es habitual ha ido a pasar unos días en las bellas playas de la zona. Así se pasea en su lancha rápida y en su potente vehículo, rodeado de guardaespaldas por toda la costa y la ciudad, demostrando su poder. Ante ese poder, muchos jóvenes han decidido emigrar y continuar la lucha desde Europa.
Los jóvenes del Rif suelen levantar los tres dedos centrales de una mano, en referencia a los tres elementos que aúnan la cultura bereber: identidad, tierra y lengua. Los elementos que han hecho florecer a la alhucema. Una flor de homenaje a los derechos humanos.

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