Andalucía
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María Jesús Monedero reflexiona sobre la crisis del agua y la dejadez en la gestión del agua, tanto de los gobiernos como del sector privado.

Desde hace muchos meses, en el norte de la provincia de Córdoba, no tienen agua potable en sus grifos. Puede parecer algo poco importante si lo comparamos con las noticias que voy a comentar a continuación. Pero no deberíamos verlo como algo menor. Sobre todo porque no es producto de algún tipo de catástrofe imprevisible sino, por lo que parece, de dejadez, falta de previsión, y el problema general de trabajar a corto plazo en muchos asuntos de gestión y gobierno.

Cuando sentimos estas carencias cerca, quizás, o no, nos volvemos más sensibles a la realidad de otros lugares que sufren la escasez de recursos básicos de manera crónica.

Intermon Oxfam ha dedicado su revista mensual de diciembre al tema del agua, a niveI mundial. «lmagina que mañana se acaba el agua potable en tu pueblo o ciudad y tienes que caminar alrededor de 20 kilómetros para ir a buscarla, cargando un bidón que apenas le dura dos días a tu familia. Esta es la dolorosa realidad de Madina Mohamed y miles de familias como la suya en África Oriental, donde más de 31 millones de personas están viviendo al límite de la supervivencia por la falta de agua limpia y alimentos. Sufren los efectos de una de las peores sequías de los últimos cuarenta años, que se está viendo agravada por los conflictos y la pobreza».

Pero no podemos tampoco olvidar que, por si no fuera suficiente, se puede utilizar la sed como arma de guerra. El asedio a Gaza se salta todas las normas de cualquier guerra. El bloqueo y la utilización del corte de suministros básicos a la población supone un grado, no mayor porque todo está siendo terrible, pero sí muy grave. Es negar la vida.

Casi en paralelo leemos «El bitcoin se bebe el agua dulce a toda velocidad (Diario CÓRDOBA, diciembre 2023). Según un informe elaborado por el economista financiero Alex de Vries, «el agua necesaria para refrigerar los ordenadores utilizados en la minería de Bitcoin consume entre 8,6 y 35,1 gigalitros (GL) de agua al año solamente en Estados Unidos». No lo vemos, como no vemos la contaminación que provocan los jets privados en un espacio común. Precisamente, la censura que se está intentando con el asesinato de periodistas en la Franja de Gaza busca ocultar la realidad terrible. Como ha denunciado Gideon Levy: «Aquí en Israel, ni la televisión ni la prensa enseñan lo que pasa en Gaza» (Mario Saavedra, el Periódico, 17 diciembre de 2023). Las autoridades de Israel no quieren que se vean, en su país, las imágenes que nos están conmoviendo e indignando en el resto del mundo.

La mezcla de estas noticias (y habría muchas más) en nuestra cabeza puede provocarnos un estallido.

El agua se definía en los libros de texto como incolora, inodora e insípida. Además de dar vida sirve para lavar. No sé si hay bastante agua para lavar toda la suciedad moral que nos rodea.

Artículo disponible en: https://www.diariocordoba.com/opinion/2024/01/28/agua-97421674.html

Artículo escrito por: María Jesús Monedero

Activista de Amnistía Internacional

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