Los estereotipos y prejuicios dificultan la integración de la discapacidad en el medio natural
Está podría ser una de las conclusiones de la mesa sobre » discapacidad inclusión y accesibilidad al medio natural», de la tarde del sábado 15 de marzo, moderada por Amnistía Internacional, en el Congreso, donde cinco ponentes expusieron sus experiencias y propuestas desde la experiencia y perspectiva de la educación ambiental, la realización de actividades con personas con discapacidad y el desenvolvimiento de estas en el medio natural.
Enrique Pino, educador ambiental, nos habló de la evolución de la educación ambiental y de la superación personal de prejuicios para adecuarla a personas con discapacidad. Estefanía Rodríguez, coordinadora de fundación Masnatur, nos habló de la necesidad de realizar actividades que integren a todas las personas. Henar Roldán, D2naturaleza y guía del Parque Natural Guadarrama y de montaña para personas con discapacidad, nos habló de su experiencia profesional y predisponer se siempre a encontrar soluciones para cada persona. EItaiar Jiménez y David Riaño, detallaron experiencias personales, como personas con discapacidad visual y motriz, respectivamente, a la hora de viajar y realizar actividades en el medio natural, debido a los estereotipos sociales y prejuicios personales, se les dificulta, cuando no impide, acceder a lugares y experiencias, como el resto de personas.
En el coloquio con el público asistente, moderado por Alberto Astarloa, surgieron preguntas al respecto de la falta de técnicas y herramientas, en le realización del trabajo de docentes y educadores, para poder gestionar los miedos y prejuicios, por el desconocimiento de las técnicas aplicables al trabajo de planificación y realización de actividades donde haya personas con discapacidad.
Se habló de habilitar sendas y visitas accesibles en los lugares más icónicos de los entornos naturales, para lo que las personas con discapacidad deben formar parte del proceso de de toma de decisiones desde el diseño. Y, para asegurar que las personas con discapacidad puedan realizar esas visitas, se debe garantizar que les llegan las actividades y no esté rota la cadena de la accesibilidad. Habilitándose medios de transporte y alojamientos adecuados.
Deben existir mecanismos de sanción para las instituciones que vulneren este derecho, sin que puedan prevalecer argumentos no justificables que excluyan al colectivo de personas con discapacidad, tales como el coste económico, la conservación ambiental o del patrimonio o la seguridad.
Se ha de asegurar el entrenamiento del personal que trabaja en estos entornos naturales para favorecer la inclusión de las personas con discapacidad, además de la inclusión laboral de este colectivo en estos entornos naturales.
Se resaltó como muy importante, promover modelos de escuela inclusiva en la naturaleza para forzar personas nativas que, de forma natural van a integrar la discapacidad y la conservación del medio ambiente, haciéndoles más resilientes ante las dificultades que les deparará la vida y desarrollar una mayor capacidad para resolver problemas de una manera sencilla.
Y, finalmente, de las intervenciones de ponentes se podría concluir que: es preciso generar más sinergias entre el ámbito universitario y docente con las organizaciones y profesionales que trabajan con éstas personas; es preciso que, siempre, se pregunte a las personas con discapacidad sobre sus capacidades para abordar la actividad en el entorno natural y, siempre hay que descartar la negativa como respuesta impulsiva, preguntándose: ¿cómo puede resolverse este problema? pues, los ámbitos docentes pueden y deben contribuir a transformar la realidad, apostando por una sociedad y un planeta más inclusivo de la diversidad humana, que favorezca la realización de los derechos humanos para personas con discapacidad.

