Cuando hablamos de derechos humanos, pocas veces pensamos en la vejez. Sin embargo, la edad no puede ser una excusa para que los derechos se debiliten.
Las personas mayores siguen siendo titulares plenos de derechos, y su dignidad debe protegerse con el mismo rigor que la de cualquier otro colectivo.
FOTO: Juan Antonio Alcántara Benavent

