El activismo de Madrid en la Asamblea General Federal
Una treintena de activistas de Amnistía Internacional Madrid nos trasladamos este fin de semana a Mérida para participar en la Asamblea de. socios y socias de Amnistía Internacional sección española.
Este sábado y domingo ha tenido lugar la Asamblea General Federal en la que los socios y socias hemos aprobado el plan de acción y el presupuesto que nos van a servir de marco para que los y las activistas de la sección española trabajemos este año por la defensa de Derechos Humanos.
En esta importante cita anual no podían faltar los y las activistas de Amnistía Internacional Madrid que, como una gran familia, nos reunimos para dar nuestro punto de vista sobre cuáles deben ser los procesos de trabajo y las prioridades de la sección española para optimizar nuestro impacto en la defensa de los Derechos Humanos ante la difícil situación internacional actual.
Como viene sucediendo en los últimos años, este año el número de miembros de las diferentes estructuras de Amnistía Internacional Madrid que se animaron a participar en la Asamblea General Federal alcanzando las treinta personas, casi un 15% del total de activistas de la Entidad Autonómica.
Y no es de estrañar, ya que, además de proporcionarnos nuestro propio marco de actuación, la Asamblea sirve de punto de reunión con nuestros compañeros y compañeras de todas las partes de España. Además, nos brinda la oportunidad de escuchar a defensores y defensoras muy potentes procedentes de diversas partes del mundo.
Este año pudimos escuchar los testimonios de personas procedentes de lugares tan diversos como EEUU, México, Afganistán e Irán. Desde EEUU pudimos analizar el crecimiento de las políticas autoritarias en el mundo. De México tuvimos la oportunidad de escuchar el testimonio de un periodista que denuncia la falta de Derecho a la Libertad de Información. Y de Irán y Afganistán pudimos sentir la lucha de las mujeres por sus libertades en estos países.
Aprovechamos la presencia de Fariba Ehsan, de Irán, y Khadija Amin,de Afganistán, para, junto a ellas, alzar nuestra voz por las mujeres de estos dos países ya que ellas no pueden hacerlo. Bajo una implacable lluvia y en el magnífico entorno del Templo de Diana de Mérida gritamos «Ni Violencia Ni Discriminación. Derechos para Todas»

Tampoco podíamos dejar pasar la oportunidad de volver a pedir que la Comunidad Internacional detenga el genocidio de Gaza, lo cual, de nuevo llamó la atención de varios medios de comunicación extremeños.

Pero no todo puede ser trabajar, al finalizar la jornada nos fuimos todas y todos juntos a cenar y pasar un buen rato bailando, riendo y celebrando que, un año más, nos habíamos vuelto a reunir como una GRAN FAMILIA.

