Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales, una fecha que busca visibilizar la importancia de estos ecosistemas esenciales para la biodiversidad, el clima y el bienestar humano. En 2026, la conmemoración se enmarca en el lema “Humedales y conocimiento tradicional: celebrar el patrimonio cultural”, un llamamiento a reconocer que la protección de la naturaleza está íntimamente ligada a las comunidades que la habitan y a los saberes que han garantizado su cuidado por generaciones.
Día Mundial de los Humedales – 2 de febrero.
Yuly Velásquez y la defensa de los humedales del Magdalena Medio
Por Miguel Martín Serrano. Equipo DESCA
Los humedales —ciénagas, ríos, lagos, marismas, pantanos y estuarios— cumplen funciones vitales: albergan una enorme diversidad de especies, regulan inundaciones, purifican el agua, almacenan carbono y contribuyen a mitigar el cambio climático. Pero también son territorios de vida, de trabajo y de identidad cultural. Millones de personas en el mundo dependen directamente de ellos para su subsistencia.
En Colombia, esta relación entre agua, cultura y vida se expresa con especial fuerza en el Magdalena Medio, una región rica en humedales y biodiversidad, pero profundamente marcada por la violencia, el conflicto armado y la presión de actividades extractivas. Allí, defender los humedales es también defender los derechos humanos.
FEDEPESAN: comunidades que cuidan el agua
En este territorio actúa la Federación de Pescadores Artesanales Ambientalistas y Turísticos del Departamento de Santander (FEDEPESAN), una organización que agrupa a cerca de 500 familias pescadoras, organizadas en seis asociaciones ubicadas en la Ciénaga San Silvestre, la vía al Llanito y el corregimiento de Bocas del Rosario, en Puerto Wilches.
Aunque FEDEPESAN se constituyó formalmente en 2019, las organizaciones que la integran llevan casi dos décadas defendiendo los humedales del Magdalena Medio. Su labor ha sido clave frente a la contaminación de la Ciénaga San Silvestre, un ecosistema estratégico que abastece de agua a aproximadamente 300.000 personas de la región. La degradación de la ciénaga no solo amenaza la biodiversidad, sino también la pesca artesanal, principal medio de vida de estas comunidades.
FEDEPESAN defiende el derecho a un medio ambiente sano, a la alimentación y a una vida digna. Para ello, realiza monitoreo comunitario del agua, seguimiento a especies vulnerables como el manatí antillano, limpieza de residuos, participación en espacios institucionales, denuncias públicas y exigencias a las autoridades y a empresas como Ecopetrol para que cumplan sus obligaciones ambientales. Cuando el diálogo no es suficiente, la Federación ha recurrido a la protesta social como mecanismo legítimo de defensa del territorio.
Yuly Velásquez: liderazgo y resistencia en defensa de los humedales
Al frente de esta lucha se encuentra Yuly Velásquez, presidenta de FEDEPESAN y representante legal de la Asociación de Pescadores Guardianes de los Espejos de Agua, Flora y Fauna (ASOGEAFF). Yuly se reconoce como una “mujer anfibia”, profundamente vinculada al agua y a la tierra, y su liderazgo encarna el espíritu del lema de este año: el conocimiento tradicional como patrimonio cultural y herramienta de protección ambiental.
Su trabajo ha convertido a FEDEPESAN en un actor clave para la justicia ambiental y climática en el Magdalena Medio. Sin embargo, también la ha expuesto a graves riesgos, en un país que sigue siendo uno de los más peligrosos del mundo para quienes defienden el medio ambiente y los derechos humanos.
Amenazas, ataques e impunidad
Desde 2020, Yuly Velásquez y otros integrantes de FEDEPESAN han sido víctimas de un patrón sostenido de amenazas, ataques armados, intimidaciones y desplazamientos forzados:
En 2025, la situación se agravó: 26 familias pescadoras fueron desplazadas tras recibir amenazas; Yuly recibió amenazas de muerte directas en su teléfono; una integrante de FEDEPESAN fue desalojada y agredida; y se ordenó la demolición de un espacio comunitario de la Federación cerca de la ciénaga.
A pesar de las denuncias presentadas con el acompañamiento de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos de Santander (CREDHOS), la impunidad persiste. No se han esclarecido los hechos en instancias competentes ni se ha establecido con claridad la relación entre las agresiones y la labor de defensa ambiental.
Defender humedales es defender el futuro
El Magdalena Medio concentra una enorme riqueza hídrica y natural, pero también intereses económicos ligados a la explotación petrolera, minera, agroindustrial y ganadera. En este contexto, organizaciones como FEDEPESAN cumplen un rol fundamental frente al cambio climático, al proteger ecosistemas que funcionan como sumideros de carbono y sostienen formas de vida de bajo impacto ambiental.
El Acuerdo de Escazú, ratificado por Colombia, reconoce de manera explícita los derechos de las personas defensoras del medio ambiente y obliga al Estado a garantizar su protección. En el caso de Yuly Velásquez y de FEDEPESAN, estos compromisos deben traducirse en medidas urgentes y efectivas.
Un llamado en el Día Mundial de los Humedales
En este Día Mundial de los Humedales, rendimos homenaje a Yuly Velásquez y a las comunidades pesqueras del Magdalena Medio, cuyo conocimiento tradicional y defensa del agua sostienen la vida de miles de personas. Celebrar los humedales implica también proteger a quienes los cuidan.
Exigimos el cese del acoso y la violencia, garantías reales de seguridad para FEDEPESAN y una acción decidida de las instituciones del Estado, para esclarecer y castigar los actos de hostigamiento, amenazas y atentados.
Defender los humedales es defender la vida, la cultura y el futuro de nuestros territorios.

