La Plaza de España se convirtió el pasado sábado 30 de mayo en un espacio de encuentro, memoria y compromiso con los derechos humanos. Centenares de personas participaron en la concentración convocada por Amnistía Internacional Madrid bajo el lema «¡Paz y justicia para el pueblo palestino! ¡Paremos el genocidio!», una jornada que combinó la denuncia, la cultura y la solidaridad con la población palestina.
Palestina en el corazón de Madrid
Por: Alberto Astarloa. Vicepresidente Amnistía Internacional-Madrid
Durante varias horas, ciudadanía, activistas y colectivos sociales compartieron un espacio abierto en el que la música, la poesía, el baile tradicional y las intervenciones públicas sirvieron para acercar a las personas asistentes a la realidad que vive la población palestina en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
Más allá de la reivindicación, el acto buscó crear un lugar de escucha y empatía. Muchas personas se acercaron expresamente para participar, mientras que otras se sumaron al encuentro de manera espontánea al pasar por la plaza. Todas ellas encontraron un espacio para reflexionar, informarse y expresar su apoyo.

Una de las actividades de la jornada fue la recogida de mensajes de solidaridad dirigidos al pueblo palestino. Decenas de personas escribieron palabras de apoyo, esperanza y compromiso, recordando que la defensa de los derechos humanos también se construye a través de pequeños gestos que ayudan a combatir la indiferencia.
Un llamamiento frente al sufrimiento y la impunidad
A lo largo de la concentración se denunciaron las graves violaciones de derechos humanos que continúan produciéndose en los Territorios Palestinos Ocupados y en Gaza. En el manifiesto leído durante el acto se recordaron las cifras de víctimas y desplazamientos registrados desde octubre de 2023, así como las denuncias sobre detenciones arbitrarias, condiciones de encarcelamiento y expansión de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este.
Amnistía Internacional reiteró sus demandas de un alto el fuego inmediato y sostenido, el acceso sin restricciones de ayuda humanitaria, el embargo de armas a Israel y la rendición de cuentas por las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
La organización también expresó su preocupación por la continuidad de relaciones políticas, comerciales y militares con Israel mientras persisten denuncias internacionales sobre crímenes de derecho internacional.
Asimismo, al inicio del acto, una portavoz de la acampada de apoyo a la Global Sumud Flotilla ante el ministerio de Asuntos Exteriores, informó de las últimas noticias sobre la situación de las activistas que continúan detenidas, invitando a pasar por la acción de protesta y recibiendo el apoyo de las personas presentes.
“Cuando los gobiernos callan, la sociedad civil se levanta”
La presidenta de Amnistía Internacional Madrid, Charo García, destacó durante el encuentro la importancia de la movilización ciudadana para mantener viva la defensa de los derechos humanos cuando las instituciones no responden con la contundencia necesaria.
“Cuando los gobiernos callan, la sociedad civil se levanta”.
García recordó que la solidaridad internacional ha sido históricamente una herramienta fundamental para denunciar las injusticias y acompañar a las víctimas de violaciones de derechos humanos.
“No podemos normalizar el sufrimiento de la población civil ni acostumbrarnos a las imágenes de destrucción, desplazamiento y muerte. Cada persona que hoy está aquí demuestra que la indiferencia no es una opción y que la defensa de los derechos humanos sigue siendo una responsabilidad colectiva”.
La presidenta de Amnistía Internacional Madrid subrayó también que la movilización ciudadana desempeña un papel esencial para exigir a los responsables políticos que actúen conforme a sus obligaciones internacionales.
“La paz solo puede construirse sobre la justicia, la protección de la población civil y el respeto al derecho internacional. Por eso seguimos reclamando medidas concretas que contribuyan a detener el sufrimiento y garantizar la rendición de cuentas”.
La fuerza de la cultura y la solidaridad
Las actividades culturales desarrolladas durante la tarde permitieron acercar la riqueza y diversidad de la cultura palestina a las personas asistentes. La música, la poesía y el baile se convirtieron en herramientas para generar conexión emocional y reconocimiento mutuo, recordando que detrás de las cifras existen historias, comunidades y vidas profundamente afectadas por décadas de conflicto y vulneración de derechos.
Agradecemos aquí, la colaboración del grupo de danza tradicional japfra y el grupo de teatro Los Comunes, que nos acercaron a la cultura palestina.
La jornada concluyó con la lectura de un manifiesto de solidaridad y compromiso. Un recordatorio de que la defensa de los derechos humanos no pertenece únicamente a las instituciones o a las organizaciones sociales, sino que también se construye desde la participación ciudadana, la empatía y la voluntad de actuar frente a la injusticia.
Desde Amnistía Internacional Madrid seguiremos promoviendo espacios de sensibilización, movilización y denuncia para que las voces de las víctimas no sean silenciadas y para que la defensa de los derechos humanos continúe ocupando el lugar que merece en nuestra sociedad.

