Este 28 de abril en Madrid nos reunimos para algo más que un coloquio. Nos reunimos para escuchar lo que muchas veces se intenta silenciar.
En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, desde Amnistía Internacional quisimos poner rostro, voz y emoción a una realidad que sigue ocurriendo hoy: la persecución de periodistas por contar la verdad bajo el control y la censura de un gobierno autoritario.
El encuentro, titulado “Periodistas de Rusia, valientes”, no fue casual. Porque ejercer el periodismo en determinados contextos no es solo una profesión: es un acto de coraje.
3 de Mayo. Dia internacional de la libertad de prensa
Por: Grupo Local Madrid (Campañas)
Contamos con personas que han tenido que dejar su país —o el país que les acogía—, su vida y su identidad profesional tal y como la conocían, por negarse a callar. Historias atravesadas por el exilio, la represión y la necesidad de empezar de nuevo lejos de casa.
Durante la semana previa, desde Amnistía Internacional presentamos nuestro informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, donde la situación en Rusia aparece con especial preocupación. En ese contexto, el encuentro permitió profundizar en lo que los datos del informe ya apuntan: un deterioro sostenido de la libertad de prensa y del espacio cívico.
Participaron:
- Anastasia Burakova, abogada defensora de los derechos humanos en casos de libertad de expresión, exiliada desde 2021 y fundadora de iniciativas de apoyo a personas rusas que huyen de la represión. Ha sido declarada “agente extranjero” y condenada en ausencia, lo que le impide regresar a Rusia.
- Timur Khairutdinov, periodista independiente exiliado en Madrid, especializado en periodismo de datos y colaborador de organizaciones de derechos humanos como OVD-Info, que documentan la represión y asisten legalmente a personas perseguidas.
- Xavier Colás, corresponsal en Rusia durante más de una década para El Mundo, expulsado del país en 2024 tras la denegación de su visado, y autor de Putinistán, una crónica sobre la deriva autoritaria del régimen ruso.
A lo largo del encuentro analizamos cómo se ataca la libertad de expresión en Rusia: desde la figura de los “agentes extranjeros” hasta los juicios in absentia, la vigilancia de periodistas y activistas, el cierre de medios, la denegación de visados o el uso del reclutamiento como herramienta de presión.
También se abordó el momento en el que el periodismo independiente empieza a ser más duramente controlado, especialmente a partir de 2012 y, con mayor intensidad, tras la invasión de Ucrania. Y se planteó una pregunta clave: si la sociedad rusa es plenamente consciente de este nivel de represión o si vive dentro de una burbuja informativa difícil de romper.
El segundo bloque se centró en el exilio: una salida que protege, pero que también implica renuncias profundas. Empezar de cero en otro país, en otro idioma, sin comunidad, y reconstruir una identidad profesional desde la distancia. También se abordó el papel de países como España como espacio de acogida y reconstrucción.
En el tercer bloque se reflexionó sobre los llamados “tentáculos del Kremlin” fuera de Rusia: la desinformación, la propaganda y las estrategias de influencia en Europa. Y sobre si Europa está realmente defendiendo la libertad de prensa o solo observando desde la distancia.







Finalmente, el encuentro se abrió al público con preguntas que seguían resonando: cuánta libertad estamos dispuestos a perder, qué similitudes existen entre la desinformación en Rusia y nuestros propios sistemas mediáticos, y qué significa hoy defender la verdad.
El cierre no fue un punto final, sino una continuidad.
Porque hoy escuchamos historias que incomodan, pero que también inspiran. Historias que nos recuerdan que la libertad de prensa no es un concepto abstracto: es una lucha diaria, personal y muchas veces solitaria.
El periodismo valiente no debería ser excepcional. Y sin embargo, hoy lo es.
Gracias a quienes participaron, compartieron su experiencia y asistieron.
Gracias a nuestros compañeros de Amnistía internacional Madrid, Mario Grande y Ana Belén Negrete por su fantástica moderación, introducción y apoyo en esta sesión.
Porque escuchar, en un mundo lleno de ruido, también es una forma de resistencia. Sigue AQUI todo el evento.
Y si quieres puedes sumarte a esta campaña de apoyo al concejal Aleksei Gorinov https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/salva-una-vida/activistas-rusos-nov24/

