Las Guerreras por la Amazonía
En estos días en los que esperamos que los jueces españoles decidan si el activismo climático merece cárcel o no, el grupo de Amnistía Internacional de Tres Cantos ha organizado una mesa redonda, junto a la Universidad Popular Carmen de Michelena, para visibilizar y apoyar a 13 activistas por la justicia climática del norte de Ecuador, autodenominadas Guerreras por la Amazonía. Estas defensoras, que tienen entre 11 y 20 años, son un ejemplo de un profundo compromiso con su medio ambiente, con su territorio y con sus comunidades.
FOTO: Se incorpora a la mesa de ponentes la conversación online desde Ecuador con Dannya Bravo y Natalie Casinga, activistas de Las Guerreras
El activismo como camino hacia la justicia climática
Por: Mª José de Tena. Coordinadora GL Tres Cantos
Su objetivo es denunciar los efectos devastadores de la quema rutinaria del gas resultante de la extracción de petróleo en artefactos conocidos como “mecheros”. Estas antorchas emiten gases de efecto invernadero, una de las causas más importantes del calentamiento global, y metano, un supercontaminante climático, según toda la comunidad científica. Empresas públicas y privadas utilizan mecheros en áreas socioambientalmente vulneradas, conocidas como “zonas de sacrificio”, en las que la marginación y la pobreza se unen a la degradación ambiental que ocasiona la extracción del crudo.
Marco Gordillo, coordinador de Campañas de Manos Unidas y gran conocedor de la realidad latinoamericana, nos ayudó a dibujar el contexto amazónico en el que la deforestación que acompaña a la expansión agrícola y ganadera, la minería o la industria extractivista están dañando profundamente los sistemas naturales. Todos estas iniciativas sacrifican la calidad de vida, la salud, el medio ambiente y otros derechos humanos de las comunidades locales y de la población indígena para favorecer la acumulación de riqueza de una élite empresarial sin escrúpulos.
Fernando Valladares, biólogo investigador del CSIC, profesor universitario y experto en ecología y cambio climático, nos proporcionó algunas de las claves para entender las causas y las consecuencias del cambio climático, y sus relaciones orgánicas con el funcionamiento de las sociedades neoliberales. Sociedades como la española que, con su Ley Mordaza, han decidido criminalizar la defensa de los Derechos Humanos, cada vez más vulnerados en el marco de la crisis climática. La lucha por estos derechos se convierte en un acto de resistencia frente a los poderes que priorizan los intereses económicos frente al bienestar colectivo y la justicia ambiental y social.

Por último, la conexión con Ecuador para encontrarnos con Dannya Bravo, que cumplirá sus 15 años en julio, y su madre, Natalie Casigna, era nuestro momento más deseado. Sus testimonios, atravesados por el compromiso con la justicia social y medioambiental, se convirtieron en auténticos aldabonazos en la conciencia de los asistentes y, seguramente, animaron a muchos de ellos a profundizar en su propio compromiso con la defensa de la vida en el planeta.
Las Guerreras siguen esperando el cumplimiento de la sentencia que la Corte Provincial de justicia de Sucumbíos dictó en 2021 en la que se reconoce que el Estado ecuatoriano desconoció el derecho de las demandantes a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, desconoció su derecho a la salud e incumplió sus obligaciones internacionales en materia de mitigación del cambio climático. Asimismo, dictó la reparación de los daños.
Nos admira el coraje y la determinación de las Guerreras frente a los que palidecen nuestros gestos de denuncia o protesta como este encuentro con vecinos y vecinas de nuestra ciudad. Seguiremos a su lado con la voluntad de serles útiles en todo lo que esté en nuestras manos.
Confiamos en que las mesas técnicas interinstitucionales, creadas a raíz de la entrega de 492.174 firmas de apoyo, recogidas en todas las secciones de AI, al Ministerio de Ambiente y Energía, sea el inicio de un camino que conduzca al gobierno ecuatoriano al cumplimiento de la sentencia y de sus compromisos climáticos, eliminando gradualmente los combustibles fósiles y adoptando energías renovables producidas de manera compatible con el respeto a los derechos humanos. Estas peticiones le llegarán al Presidente Daniel Noboa a través de cartas firmadas por el numeroso público asistente, así como a la fiscal Diana Salazar a la que pedimos protección adecuada para estas defensoras del medio ambiente e investigación exhaustiva de las agresiones sufridas.
FIRMA nuestra petición. Exige a Ecuador eliminar los mecheros de la Amazonía y proteger a activistas medioambientales

