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«Hay más concienciación con el problema del clima que con respecto al derecho a la vivienda»

Con más de 30 años de experiencia como fotógrafo profesional, Luis Malibrán repite como miembro del jurado del segundo concurso de fotografía de Amnistía Internacional Madrid titulado “Pon Derechos al Clima”.

Además de fotógrafo de moda, publicidad y editoriales, Luis Melibrán es también terapeuta Gestalt y estudiante de psicología. Utiliza todo esto para explicar la creatividad y hacer análisis fotográficos: ve la fotografía como una manera de analizar el entorno y la forma en que nos relacionamos con él. “Analizar tus obras desde este punto de vista te hace crecer mucho”, explica. Hablamos con él sobre sus impresiones sobre el concurso y la importancia de saber transmitir un mensaje que cale en la opinión pública. 

Repites como miembro del jurado. ¿Qué ha cambiado respecto a la edición anterior?

Básicamente el tema, que era diferente. Al haber otro tema, se ha presentado otro tipo de gente, con otro tipo de inquietudes. Con el tema del clima hay más concienciación que con respecto a la vivienda, que era el tema del año pasado. No tengo claro si se ha traducido en más participación, pero sí he visto más nivel técnico y más calidad en general, tanto a nivel de técnica como de mensaje. También, el tema se ha planteado de forma más amplia y con más sutilezas, y eso ha hecho que sea más interesante. 

En tu caso, ¿qué ha primado, la técnica o el mensaje?

Cuando me piden que forme parte de este tipo de jurados, me pongo una referencia. En este caso, me he imaginado un icono que simplificara todo lo que hemos pedido. La gente debía concienciar a la población sobre el cambio climático, y me he puesto como referencia algo que llamara especialmente la atención, y que hiciera que luego el espectador pudiera leer un mensaje de forma nítida y directa. Había fotos muy interesantes técnicamente, pero con poco mensaje. Y al revés, con mucho mensaje, pero técnicamente eran confusas. He valorado esa combinación. 

Y, ¿cómo afrontarías esta temática como fotógrafo?

Últimamente estoy siguiendo un proceso que es el de basarme en emociones. La fotografía, como cualquier arte, mueve a la emoción más que al raciocinio. Pienso que las personas tenemos criterios visuales comunes, que nos unen. Si somos capaces de crear una imagen que emocionalmente una todos esos criterios e impacte, creo que es más efectiva.

Iría por ahí, elaboraría una imagen que de alguna manera nos uniera emocionalmente. Por ejemplo, vemos playas maravillosas llenas de plástico y a todos se nos encoge el corazón, o vemos sociedades degradadas porque hay basura por las calles. Yo emplearía esos iconos. Si además tienes la suerte de encontrarte estos iconos de forma aleatoria, como les ha pasado a algunos fotógrafos en este concurso, el resultado es aún más impactante. 

Una lucha interesante esa de la emoción vs la razón

Bueno, el raciocinio debe ser más pausado, más elaborado, tiene que tener en cuenta otros factores y esos factores a veces son engañosos, te pueden hacer cambiar de opinión fácilmente. La emoción es más directa. 

Esto se ve claro con la música. Hay ciertos tempos en música que a todos nos ponen tristes, al margen de que luego eso se analice racionalmente y se vea que es así porque hay novenas sostenidas, por ejemplo. A una persona que no entiende de música, eso se le escapa, pero sigue sintiéndolo de alguna manera. En este caso y para concienciar con una fotografía, optaría por la emoción. 

Para ti, la fotografía va más allá de lo artístico, explícanos en qué sentido: 

La fotografía debe utilizarse no solo como una manera de fardar visualmente, sino como una manera de analizarnos a nosotros mismos, nuestras emociones y la manera que tenemos de relacionarnos con el entorno, nuestros amigos, la ciudad… 

La fotografía tiene un poder muy interesante. Nos ayuda a descubrir cosas del inconsciente que se materializan en la fotografía. Si por ejemplo salimos a pasear al campo y todas mis fotografías son de mis zapatos o de una persona en concreto, eso quiere decir cosas, y viene bien conocerlas. Me gusta relacionar la fotografía y mi faceta de terapeuta y psicólogo, tanto a la hora de analizar lo que yo cuento con fotografías, como lo que cuentan otras personas o alumnos.

Los concursos como este precisamente buscan que la gente cuente historias y se relacione con el entorno.

Sí, por eso cualquier concurso donde exista una elaboración emocional de lo que nos ocurre, es importante. De hecho, creo que es más interesante que un análisis científico, que por supuesto también debe existir, porque son los que hacen que se invierta dinero para solventar el problema del cambio climático. Pero a nivel popular o de gran masa estos concursos son los que hacen que se generen apoyos. Si no hay un apoyo popular para votar a un partido u otro, para moverse en unas manifestaciones u otras, o incluso para apoyar unas series de televisión u otras, si no se hacen este tipo de movimientos emocionales, al final la parte científica es menos efectiva. 

Sin duda sin apoyo popular, es difícil cambiar las cosas…

Claro, y eso surge cuando por ejemplo una niña como Greta Thumberg se mueve por el mundo dando ciertos mensajes; pues eso emocionalmente mueve. Mucha gente no escucha lo que dice, pero impacta emocionalmente porque es una niña, tiene coraje y una eficiencia comunicativa que no la tienen grandes científicos. Hay que ser realistas y reconocer que el gobierno de turno busca votos y las instituciones buscan apoyo popular. Las medidas poco populares, lo tienen más difícil para cambiar las cosas.

Los concursos de este tipo hacen que la gente analice su entorno para ver qué encuentran para presentarse y ganar el concurso. Pasean por el barrio y se dan cuenta de todo lo que hay. Por ejemplo, ven jardines bien cuidados, pero también ven si hay buena gestión de basuras y residuos. Los concursos ayudan a analizar el entorno de una manera fotográfica, agudizan la observación y dan conciencia de cómo está el entorno. Vivas en un barrio o en una ciudad. 

¿Qué dirías a los que no han clasificado? 

Como decía antes, participar les ha hecho analizar su entorno, y por eso siempre es interesante. No significa que unas fotografías sean buenas y otras malas, deben plantearse que tal vez no han conseguido afinar lo suficiente el mensaje. Es lo que he pensado yo a lo largo de mi vida como fotógrafo cuando me he presentado a concursos y no he sido seleccionado. Se trata también de un proceso de transformación personal y de evolución. Al ver las seleccionadas, verán que los ganadores han afinado mejor el mensaje, y les ayudará a ir mejorando. La insistencia les llevará a estar arriba de la lista en algún momento.

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